Resultados

Sacyr gana 32 millones, un 16% menos, y vincula el dividendo complementario al efecto del virus

Provisiona 30 millones y se ve lastrada en 25 millones por la participación en Repsol

El presidente de Sacyr, Manuel Manrique.
El presidente de Sacyr, Manuel Manrique.

El grupo de infraestructuras Sacyr ha lanzado esta mañana dos mensajes de tranquilidad al mercado, relacionados con el Covid-19 y con Repsol, en la presentación de sus resultados del primer trimestre. En primer lugar, las restricciones motivadas por la pandemia “no comprometen la realización de las actividades básicas de la compañía”, pese a sentir ya el efecto en divisiones como la operación de autopistas.

La parte positiva es que los activos en concesión reciben sus ingresos por disponibilidad y no en función de la demanda, por lo que la empresa no debería sufrir grandes quebrantos pese al deplome del tráfico a lo largo de este segundo trimestre. Con todo, el grupo ha provisionado 30 millones como respuesta al escenario de incertidumbre.

SACYR 1,64 -1,15%

En segundo término, Sacyr ha resaltado que el riesgo financiero por la exposición a la cotización de la cotizada Repsol, en la que cuenta con el 8%, está “totalmente cubierto”, a pesar de ver seriamente lastradas sus cuentas por la caída en Bolsa de la petrolera y su resultado negativo en el arranque del año. El valor en libros de la acción de Repsol cae a 9,66 euros, desde los 13,93 euros del cierre de 2019, y la petrolera impacta por el momento con 25 millones en rojo en el benefio de Sacyr.

Además de la citada provisión, Sacyr también ha decidido dejar en suspenso el pago que complementa el dividendo entregado en febrero y que debería efectuarse en julio. La firma llevará a su junta, el próximo 11 de junio, el reparto de una remuneración total de 0,110 euros, de la que resta el complementario de 0,054 euros. Una remuneración que queda vinculada al efecto del coronavirus en el negocio.

La compañía que preside Manuel Manrique ha culminado marzo con un beneficio neto atribuible de 32 millones, lo que implica un descenso del 16%. Los negocios, resalta Sacyr esta mañana, han generado 65 millones de resultado neto en comparación con los 27 millones del periodo comparable de 2019. En este primer cuarto del año han caído los resultados netos de construcción y servicios, y se dispara el generado por las concesiones.

La mayor parte de los activos del grupo en concesión reciben sus ingresos por disponibilidad y no en función de la demanda

Los ingresos de la compañía suben un 1%, hasta los 985 millones, y el ebitda crece un 16%, hasta los 166 millones. "La compañía tiene un marcado perfil concesional, con el 80% del ebitda procedente de activos con bajo perfil de riesgo de demanda", ha señalado el director general Financiero, Carlos Mijangos. El margen de ebitda aumenta, por tanto, en 210 puntos básicos, hasta el 16,8%.

Por divisiones, el ebitda de Ingeniería e Infraestructuras aumentó un 35%, el de Concesiones avanzó el 8% y el de Servicios mejoró un 5%. Sacyr viene de simplificar su estructura corporativa con la integración de sus dos áreas de EPC, Sacyr Ingeniería e Infraestructuras y Sacyr Industrial. Esta operación facilitará las sinergias del grupo.

La cartera de obra cae un 6%, rozando los 40.600 millones (28.124 millones de euros por concesiones), con un 50% en contratos firmados en Europa, un 46% en Latinoamérica, el 1% en Norteamérica, y el 3% restante en otras geografías. El descenso se explica esencialmente por la desinvesión en la Autovía del Guadalmedina.

La inversión en nuevas concesiones ha tocado al alza el endeudamiento, con una posición neta de 4.438 millones frente a los 4.315 millones del cierre de 2019. Dentro de su política de rotación de activos, Sacyr ha traspasado el 95% de la Autovía del Guadalmedina por 455 millones, quedando la mitad del paquete pendiente de autorizaciones.

Líneas de crédito suficientes para cubrir el ejercicio

El director general Financiero de Sacyr, Carlos Mijangos, en un vídeo de presentación de los resultados del primer trimestre.
El director general Financiero de Sacyr, Carlos Mijangos, en un vídeo de presentación de los resultados del primer trimestre.

La empresa repartió un dividendo flexible en febrero, antes de que se desatara la pandemia, equivalente a una acción nueva por cada 46 antiguas ó 0,0056 euros pro cada derecho (el 94% del capital optó por las acciones). Sus estimaciones de tesorería para este complicado ejercicio “muestran disponibilidad de liquidez sin tensiones”.

La mayor parte de los vencimientos de deuda, advierte la empresa, son a largo plazo y las líneas de crédito disponibles cubren los vencimientos de este año (829 millones de euros). La empresa ha llegado al 31 de marzo con un efectivo en su balance de 1.498 millones y se ha reforzado con líneas por 300 millones.

Respecto a los vaivenes de la cotización de Repsol, Sacyr sigue gestionando sus derivados para cubrirse ante las bajadas. El 13 de marzo, la firma de infraestructuras reestructuró el derivado sobre 72,7 millones de acciones de Repsol, cancelando la put de 25,4 millones de acciones a 13,75 euros por acción y sustituyéndolo por un forward a 13,75 euros por acción. En el mismo momento Sacyr contrató un Call Spread para beneficiarse de la revalorización de la acción a partir de 8,5 euros por título en ese paquete de acciones.

En marzo se reestructuró el derivado sobre 72,7 millones de acciones de Repsol, cancelando la put de 25,4 millones de acciones a 13,75 euros por acción y sustituyéndolo por un forward a 13,75 euros por acción

"Nos hemos asegurado una potencial entrada de caja a partir de un valor por acción de 8,5 euros por título para más de 25 millones de acciones", explica el director general Financiero, Carlos Mijangos. La acción de Repsol se recoge a 9,66 euros de valor en libros, frente a un nivel actual de cotización en el entorno de los 8,5 euros. El descenso de Repsol en el trimestre no ha tenido impacto en la caja de Sacyr, se ha insistido esta mañana ante inversores y analistas.

Sin embargo, el resultado de sociedades por el método de la participación recoge una cifra negativa de 539 millones de euros por el paquete en la petrolera. De ellos, 41millones en rojo corresponden a la parte proporcionar que corresponde a Sacyr de los 487millones de euros que Repsol pierde a 31 de marzo de 2020. Los otros 497millones de euros en negativo se deben al citado ajuste de valor realizado en la participación. Con todo, el impacto de Repsol al resultado neto de Sacyr ha sido de 25 millones de euros en rojo.

Activos sin riesgo de demanda

El impacto del Covid-19 aún es poco significativo en el primer trimestre. Sacyr Concesiones tiene gran parte de sus contratos libres del riesgo de demanda, siendo concesiones con ingresos por disponibilidad. La división facturó 246 millones hasta marzo, con un alza del 13%. De esta cifra, 126 millones llegan por la explotación de los activos y 120 por la construcción de los proyectos, con subidas del 8% y 19%, respectivamente. El ebitda de Concesiones, de 81 millones, crece un 8%.

La cartera de ingresos futuros de Sacyr Concesiones, de 28.124 millones, está dividida entre Europa y Latinoamérica en una relación del 47% y 53%, respectivamente. Durante el primer trimestre, la filial ha cerrado la financiación de la autopista colombiana Pamplona-Cúcuta por 474 millones de euros, culminando la financiación de 1.820 millones entre los cuatro proyectos adjudicados en el marco del programa 4G de Colombia.

El área de Ingeniería y Proyectos entrega 563 millones de facturación, en línea con el primer trimestre de 2019, y su ebitda mejoró un 35%, hasta los 66 millones de euros. Con ello, el margen escala desde el 8,6% hasta un 11,6% una vez que se ha realizado la citada integración de Sacyr Industrial y Sacyr Ingeniería e Infraestructuras bajo la misma división. La empresa habla de “razonable normalidad” en los distintos países en que opera.

En España, los proyectos “avanzan según lo previsto” tras la reanudación de la actividad del sector después del parón retribuido de 15 días. Las obras en Italia se han reactivado totalmente, después de una parada de otras dos semanas, y en Latinoamérica el impacto “ha sido poco relevante por ser infraestructuras de interés público”. La división de obras cuenta con una cartera de 7.358 millones, con Europa (45%) y Latinoamérica (46%) como principales destinos.

En Servicios, por último, los ingresos han crecido un 7%, hasta 284 millones, mientras el ebitda lo ha hecho un 5%, aportando 25 millones. El margen cae ligeramente al 8,8%. Sacyr ha tenido que intensificar sus labores en esta área, especialmente en las actividades consideradas básicas, a causa del Covid-19. Operan con normalidad los servicios de gestión del agua, limpieza viaria y recogida y tratamiento de residuos, mientras se ha frenado la actividad de multiservicios. La cartera suma 5.113 millones y recoge 140 nuevos contratos.

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