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La inversión en las aperturas eleva a 97 millones la pérdida de Mercadona en Portugal

La compañía invirtió 150 millones para abrir 10 supermercados

Entrada al aparcamiento de un Mercadona en Matosinhos, localidad ubicada en el distrito de Oporto (Portugal).
Entrada al aparcamiento de un Mercadona en Matosinhos, localidad ubicada en el distrito de Oporto (Portugal).

Mercadona inició en 2019 su primera aventura internacional. El 4 de julio del año pasado abría su primer supermercado en Oporto (Portugal), al que luego seguirían otras nueve inauguraciones para cerrar el pasado año con una decena de establecimientos. Una incursión progresiva en el país vecino en la que el grupo de supermercados ha volcado cerca de 260 millones de euros en los últimos tres años.

De esa cantidad 150 millones fueron invertidos solo en 2019, una cifra que provocó un incremento en las pérdidas de su filial portuguesa, Irmadona, en tanto que las ventas aún son modestas. “Acabamos de empezar, acaba de nacer y lo iremos haciendo mas grande”, reconoció el presidente de Mercadona, Juan Roig, en la última presentación de resultados el marzo pasado.

Las pérdidas de Irmadona alcanzaron los 97 millones de euros en 2019, 70 millones más que los que reflejó en 2018, según consta en las cuentas anuales de Mercadona recién depositadas en el Registro Mercantil.

El incremento de la inversión en este mercado durante el pasado año fue de 75 millones para llegar a los 150 antes mencionados, lo que explica en su mayor parte ese peor resultado.

Las ventas el año pasado fueron de 32 millones de euros, como explicó el propio Roig en marzo. “Nuestra cuota aún es insignificante allí”, dijo para subrayar que el de Portugal es un proyecto de Mercadona a largo plazo en el que no tiene ninguna prisa por crecer de forma desorbitada.

Entre julio y diciembre, Mercadona acometió la apertura de 10 tiendas en el norte de Portugal. Cuatro de ellas en el entorno de Oporto, en concreto en las localidades de Vila Nova de Gaia, Matosinhos, Maia, Gondomar, y en la propia Oporto. También en Braga, y Aveiro. Todas ellas bajo el modelo de tienda eficiente o Tienda 8, en la jerga de la compañía, que entre otros servicios incluye el de los platos preparados para llevar.

“Este país representa una clara oportunidad para la compañía”, reconoce Mercadona en su memoria anual. En ella desglosa las principales cifras ligadas a su operativa en este país. En 2019 acabó con 900 empleados, 300 proveedores portugueses y un volumen de compras de 2017 millones de euros, además de los antes mencionados 150 millones de inversión, que además de a tiendas fue destinado a comprar nuevos terrenos y a la puesta en marcha de un bloque logístico en Póvoa de Varzim, también en el distrito de Oporto.

Un ritmo que mantendrá en este 2020 y en los próximos años. El objetivo fijado por Juan Roig es el de alcanzar los 150 puntos de venta en el próximo lustro. Para ello, Mercadona tiene previsto abrir otros 10 supermercados durante este año, y acometerá una inversión de 140 millones de euros. En 2021 abrirá otra decena y en 2022 inaugurará 20, con los que completará los primeros 50 supermercados en el país vecino, que de momento será la única incursión internacional de Mercadona.

“Estamos muy contentos pero es un país distinto, con costumbres similares de calidad, pero con productos y proveedores distintos. Tenemos faena a punta pala, y lo primero que tenemos que hacer no es poner banderitas. Vamos a consolidar Portugal y después continuaremos yendo a otros países”, dijo Roig en marzo. Entonces también confirmó que la empresa sigue buscando terrenos alrededor de Lisboa para levantar allí un nuevo bloque logístico.

Por otra parte, las cuentas de Mercadona reflejan un beneficio de 623 millones, ya anunciado por la compañía, y una cifra de negocios de 23.343 millones de euros. Además, a 31 de diciembre tenía compromisos firmes de compra de locales y terrenos por 281 millones, de los que 62 millones se harían efectivos este mismo año.

Un sueldo de 9,7 millones reinvertido

Juan Roig. Las cuentas de Mercadona reflejan una retribución de Juan Roig de 9,7 millones de euros, frente a los 5,2 millones. Sin embargo, Roig no percibirá esta cantidad. En marzo, el presidente de Mercadona anunció que renunciaba a los dividendos que le corresponden, de unos 65 millones de euros, y también a la mayor parte de esos 9,7 millones para reinvertirlos en la economía valenciana y nacional. Junto a parte del patrimonio personal de la vicepresidenta de Mercadona y mujer de Roig, Hortensia Herrero, ambos aportarán 76 millones durante este año a diferentes proyectos de emprendimiento y mecenazgo.

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