Puede que Warren Buffett haya dado con un competidor a su altura: la Fed

La respuesta de la Reserva Federal a la pandemia podría perjudicar a Berkshire Hathaway

Puede que Warren Buffett haya dado con un competidor a su altura: la Fed

Para Warren Buffett existen inconvenientes, y luego están los verdaderos retos. Organizar a través de internet la junta anual de accionistas de su conglomerado, Berkshire Hathaway, e informar de una pérdida gigantesca por las convulsiones bursátiles son cuestiones sin importancia para un hombre que lleva más de 50 años de buenas inversiones a las espaldas. Sin embargo, la política monetaria ultraexpansiva de la Reserva Federal de EE UU podría convertirse en un problema mayor.

Berkshire Hathaway ha registrado un descomunal adeudo de 55.000 millones de dólares, atribuible principalmente a inversiones bursátiles que incluyen Coca-Cola y Bank of America. Es básicamente una herida superficial, porque lo que baja puede volver a subir. Hay excepciones, como respaldar a cuatro aerolíneas estadounidenses, negocios de los que, según publicó Buffett el sábado, ya se ha deshecho. Por lo general, aconseja a sus acólitos que miren más allá de este tipo de fluctuaciones.

Así y todo, la pandemia podría dejar a Buffett en el lado equivocado de la historia. Existe el riesgo de que la respuesta de la Fed –inundar el mercado de liquidez y reducir los tipos a cero– haga subir los precios. Eso sería una mala noticia para empresas con pasivos futuros, y los seguros componen la cuarta parte de los ingresos de Berkshire Hathaway. Como ha advertido Buffett, el coste de las reparaciones de personas, edificios y automóviles tiende a subir con más rapidez que la inflación general. Un exceso de dinero circulando a mansalva también disminuye el poder relativo del fondo de reserva de aproximadamente 130.000 millones de dólares de que dispone Buffett. Cuanto más tiempo lo mantenga inactivo, incluso con una inflación leve, menos valor tendrá. La capitalización bursátil del índice Standard & Poor’s 500 se ha duplicado con creces en los últimos 10 años.

Por último, está el don de Buffett para hacerse con un buen acuerdo. Es capaz de conseguir buenas condiciones para negocios de los que huyen los inversores asustados. Un buen ejemplo es Goldman Sachs durante la crisis financiera. Hoy, gracias a la Reserva Federal, las empresas tienen otras opciones. Hasta Boeing, un desastre de gestión, acaba de recibir un préstamo de 25.000 millones de dólares, en una de las mayores emisiones de bonos de las que se tenga constancia.

Buffett se ha quejado en varias ocasiones de que no lograba encontrar adquisiciones gigantescas a precios que le gusten. Su filosofía, como repitió el pasado sábado, es apostar por EE UU. El propio banco central del país se lo ha puesto difícil.