Renta fija

Madrid vende 700 millones en un bono verde a siete años

La demanda alcanza los 3.000 millones

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Comunidad de Madrid

Unos días después de que la Comunidad de Madrid hiciera su primera incurisión en los bonos sociales con la emisión de 52 millones destinados a la compra de material sanitario, hoy la región ha cerrado una nueva operación en el mercado de deuda sostenible. La fórmula elegida ha sido esta vez un bono verde. Si no hubiera sido así entre un 30% y 40% de los inversores que han participado habrían quedado fuera.

En la de hoy la Comunidad de Madrid ha captado 700 millones en un bono a siete años que devengará un cupón anual del 0,827%. El apetito por el papel de la región se ha dejado sentir con fuerza en la demanda, algo que ha permitido elevar el importe desde los 500 millones con los que partía la emisión a los 700 millones finalmente logrados. El intrerés por la deuda la región también se ha reflejado en el precio que ha bajado en nueve puntos básicos. Finalmente el diferencial aplicado será de 19 puntos básicos sobre la referencia española a ese plazo frente a los 28 puntos básicos iniciales. Se trata de la emisión puramente verde llevada a cabo por la región.

El interés suscitado por esta emisión se ha visto favorecido además por el periodo de blackout en el que se encuentran muchos bancos y empresas. La escasez de papel y las medidas puestas en marcha por el BCE favorecen el apetito de los inversores en un contexto marcado por la inestabilidad derivada de la crisis sanitaria que sufre el planeta.

Fuentes próximas a la colocación califican la emisión de super éxito y alegan dos razones: la sobresuscripción de los libros, pues la demanda ha alcanzado los 3.000 millones aunque por momentos llegó a ser de 3.500 millones, y que la operación se ha cerrado sin prima de nueva emisión frente a los 10 puntos básicos de prima de emisión registradas en las últimas operaciones de este estilo realizadas por otros emisores. ING ha sido el facilitador de la operación y junto a él BBVA que actuó como entidad coordinadora, Crédit Agricole y Santander han sido los otros bancos colocadores. Los bonos tendrán un rating de Baa1, A-, BBB y AL de acuerdo a la calificación de Moody's, S&P, Fitch, DBRS, respectivamente.

En la emisión participaron 170 inversores. El 61% de los bonos se colocaron entre inversores extranjeros destacando la participación de Alemania y Austria (11%), seguida de Francia, Italia y Escandinavia (10% cada uno), Reino Unido (8%) y Benelux y Suiza (un 5% cada uno).

Por tipología de inversor el 40% del volumen total de la emisión fue a parar a mano de las gestoras de fondos y el 37% de los bancos. La participación de las aseguradoras fue del 18% y de los bancos centrales del 5%.

La Comunidad de Madrid es de las más activas en financiación sostenible. Con la de hoy son ya cinco emisiones de este tipo, pero la gran diferencia con las colocaciones anteriores es que esta es puramente verde. El dinero captado va destinado a proyectos medioambientales y la convierte en la primera administración pública española en proceder a la emisión de un bono verde.

La última vez que la Comunidad de Madrid acudió al mercado de capitales para vender un bono sostenible fue en febrero de 2020. En aquella ocasión logró vender 1.250 millones en un bono a 10 años. Estos títulos devengan un cupón anual del 0,419% y el precio al que se cerró la emisión fue de 14 puntos básicos sobre la referencia española a ese plazo, seis puntos básicos menos con los que partió la operación.

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