Tribuna

Gestión pasiva - gestión activa en tiempos del Covid-19

La exclusión de instrumentos de gestión pasiva como herramientano resulta eficiente

Araceli de Frutos, eaf 107 y asesora de Alhaja Inversiones. Ampliar foto
Araceli de Frutos, eaf 107 y asesora de Alhaja Inversiones.

Rezaba un anuncio de los 80: “En las distancias cortas es cuando una colonia de hombre se la juega”; será el confinamiento, pero me vino a la cabeza esa frase cuando me planteé escribir sobre la gestión pasiva / gestión pasiva en tiempos de Covid-19.

Y es que en estas circunstancias tan adversas es donde la gestión activa se la juega y donde debe sacar pecho. Para hacernos una idea de la representatividad de una y otra forma de gestión, un último informe a nivel global de gestión pasiva publicado por Finizens muestra unas cifrasde crecimiento en los últimos 10 años (2008-2018) del volumen de activos bajo gestión en la gestión pasiva del orden de un 15,7% anual frente a un 3,32% anual para el volumen de gestión de los activos de gestión activa.

La cuota de mercado de la gestión pasiva ha ido aumentando desde un 10% en 2008, pero aún representa tan sólo un 27% frente a un 73% de la cuota de meradopara la gestión activa. La gestión pasiva parece estar de moda. Pero, ¿qué se entiende por gestión activa y por gestión pasiva?

La gestión activa se define como el proceso de inversión a través del cual el gestor de un fondo busca conseguir unas rentabilidades superiores a las de mercado o batir un índice de referencia marcado, encontrar por tanto oportunidades de inversión que generen unos rendimientos superiores a mercado.

Las ventajas de la gestión activa es el alto seguimiento de las inversiones y la preocupación y más control por parte del gestor de las inversiones. Por otro lado los mayores costes frente a la gestión pasiva y la mayor dificultad para batir almerado son los inconvenientes que aluden los detractores de este tipo de gestión.

En contraposición a la gestión activa está la gestión pasiva que en puridad consiste en replicar un índice de referencia. El sencillo funcionamiento de este tipo de productos y su menor coste es una ventaja de este tipo de gestión. No obstante la volatilidad, los movimientos inesperados de merado y elpoco seguimiento de las posiciones pasivas puedn implicar una desventaja de este tipo de gestión. Dentro de la gestión pasiva existen los fondos indexados y los fondos cotizados, los ETF (exchange trade funds).

Realmente los fondos indexados tienen ciertas características que tiene los fondos de gestión activa, ya que aunque suelen tener unos costes inferiores a estos últimos, tienen lo que se llama clases, y retrocesiones en algunos de ellos, lo que les diferencia de los ETF en los que no existen tales retrocesiones.

A su vez los ETF tienen un menor coste de compra venta para el inversor frente a los indexados. La agilidad en la inversión por parte del cliente es mayor en el ETF frente al fondo indexado. En este sentido hay que destacar el auge dentro de la gestión pasiva de los fondos cotizados, de los ETF, surgiendo hasta ETs temáticos dadas las bondades de éstos frente a los fondos indexados.

Vista la diferenciación entre una y otra forma de gestión, los defensores de la gestión pasiva frente a la activa recalcan el menor coste para el inversor y la imposibilidad de la gestión activa para batir a su índice de referencia. Realmente es dificil batir al mercado o al índice de referencia. Según estudios de Morningstar, categorías como renta variable euro, tan sólo el 30% de los fondos han batido a su índice. Este mismo estudio si se realiza sobre ETF de esa categoría y tan sólo el 50% superan al índice.

En cuanto al tema de los costes, la gestión pasiva y el auge de ETF ha producido una verdadera revolución en los costes de la industria de los fondos de gestión activa, bajando los mismos. Visto la evolución de la industria de gestión de activos y la posibilidad de nuevos instrumentos de gestión como los ETF surgiendo no sólo ETF que replican índices, áreas geográficas o sectores, sino también el auge de los ETF temáticos, nos puede llevar a una gestión activa de la gestión pasiva.

Creo que la exclusión de instrumentos de gestión pasiva, especialmente me refiero a ETF, como herramienta de gestión no resulta eficiente. Un asesor debe combinar e utilizar los instrumentos que tiene a su alcance para abtener la máxima rentabilidad ajustada a un riesgo. Mi opinión es que con la gestión pasiva capturas la beta de mercado y tienes la opción de estar en temáticas o secores de manera global y más diversificada que con la gestión activa.

Con los instrumentos de gestión activa lo que vas a capturar es el alpha de mercado y por lo tanto el buen hacer del gestor. Hay que abogar por la gestión activa con toda clase de instrumentos que se tengan al alcance, inversión directa, derivados, instrumentos de gestión pasiva, hay que jugársela ya que como dijo Albert Einstein “La mente es como una paracaídas sólo funciona si la tenemos abierta”.

Araceli de Frutos, eaf 107 y asesora del fondo Alhaja Inversiones