El Banco de Japón anuncia compras ilimitadas de deuda antes de las reuniones de BCE y Fed

La entidad recorta sus previsiones de inflación al -0,7%

Banco de Japon
Un viandante, junto a a la sede del Banco de Japón. AFP

El Banco del Japón ha anunciado una nuevo ronda de estímulos económicos ante la profundización del impacto económico del coronavirus. La autoridad monetaria ha renunciado a los límites anteriormente autoimpuestos a sus compras de deuda pública y anunciado más adquisiciones de bonos empresariales. Las medidas llegan después de que Tokio haya declarado el estado de alarma ante las dificultades para contener el brote de coronavirus, y a la luz de unas previsiones económicas peores cada semana que pasa.

El banco central ha abandonado, así, la directriz de aumentar la cartera de deuda pública en 80 billones de yenes (675.000 millones de euros) al año. El gobierno, por su parte, emitirá nuevos bonos para financiar un estímulo récord.

Las medidas llegan en una semana clave para la política monetaria en todo el mundo, con reuniones de la Reserva Federal, el miércoles, y el BCE, el jueves. Ambos bancos centrales, no obstante, se han visto obligados a adelantar sus decisiones en las últimas semanas, adoptando cambios clave en sus políticas en anuncios de urgencia.

Aún no está claro cómo cambiará el Banco de Japón sus operaciones, puesto que el actual programa de control de la curva de rendimiento no ha requerido grandes adquisiciones para mantener el rendimiento del bono a 10 años en el entorno del 0%. Además, la autoridad ha más que duplicado el límite máximo de las tenencias de deuda corporativa, hasta los 20 billones de yenes. Una decisión enfocada a facilitar las condiciones financieras de las empresas. También amplió el acceso a su programa de préstamos de emergencia a una una gama más amplia de bancos.

Las decisiones han sido adoptadas ante unas previsiones macro difíciles. El BoJ proyecta una inflación del -0,7% por ciento en los próximos 12 meses, muy por debajo del 2% que tiene como objetivo.

El BCE se reúne el próximo jueves. No obstante, desde la última y decepcionante reunión de marzo, la entidad ha disparado su programa de compras de deuda hasta lso 750.000 millones de euros y relajados los estándares para las garantías que exige a la banca cuando pide dinero prestado. Ante la sucesión de medidas de emergencia, el mercado estará más pendiente de los mensajes de Lagarde sobre la situación económica (según algunos medios advirtió a los líderes europeos de una contracción del PIB del 15%), sobre su disposición a tomar nuevas medidas y sobre la necesidad de coordinar políticas.

Está por ver cómo aborda Lagarde las perspectiva de inflación. En Estados Unidos están creciendo las voces que alertan, también, del riesgo de que el hudimiento de la demanda ligado al coronavirus lleve a una espiral deflacionista. En este sentido, los analistas estarán muy atentos al planteamiento de Jerome Powell al respecto.

Normas
Entra en El País para participar