El petróleo resurge tras su peor semana de la historia

Alzas ante la posibilidad de más medidas por parte de la OPEP+

Petróleo West Texas Pulsar para ampliar el gráfico

Las turbulencias que han golpeado al petróleo esta semana serán difíciles de olvidar. El lunes, el precio del barril con entrega en mayo de West Texas Intermediate, crudo de referencia en Estados Unidos, cerró en -37,63 dólares por unidad entrando en negativo por primera vez en toda la historia. La escasez de espacio para almacenar los barriles sumada al vencimiento de los contratos de futuros y al hundimiento en la demanda causado por la crisis del Covid-19 provocó que el petróleo marcase su precio más bajo en 150 años.

Para hacerse una idea de la magnitud del hecho, los expertos de Deutsche Bank sostienen que, en la práctica, este lunes el barril de petróleo era más barato que en 1870, “una fecha desde la cual la inflación estadounidense ha aumentado un 2.870% y el S&P 500 se ha revalorizado un 31746505% en términos de rentabilidad total”. 

Con todo, el viernes la calma ya había vuelto al petróleo. El West Texas Intermediate de entrega en junio cerró en los 16,42 dólares por barril. El Brent, en los 21,36 dólares, un 10,5% por encima de los 19,33 dólares que marcó el martes.

La recuperación se ha producido pese a que los problemas de fondo persisten. El último dato de las reservas de petróleo estadounidenses registró un aumento de 15 millones de barriles hasta 518,6 millones, el nivel más alto en casi tres años y, por otro lado, Goldman Sachs estima que la demanda seguirá hundida en 18 millones de barriles diarios respecto a los niveles normales para mediados de mayo. Debido a los fundamentales del mercado, los expertos del banco de inversión no descartan que vuelvan a producirse precios negativos a medida que se acerque el vencimiento de los contratos de junio.

Los motivos detrás de este rebote se encuentran pues, en la esperanza de los inversores hacia recortes de producción más contundentes que ayuden a equilibrar el profundo desajuste que, a día de hoy, sigue produciéndose entre oferta y demanda de oro negro. En este sentido, aunque la OPEP+ mantuvo una reunión de emergencia el martes, no salieron medidas concretas. A lo largo de la semana, los miembros del cártel han ido dando señales de que están dispuestos a llegar más allá en su lucha por la estabilidad del mercado.

Argelia, país que ostenta la presidencia rotatoria de la OPEP, ha anunciado que no esperará para aplicar el recorte que el club y sus aliados pactaron para el 1 de mayo y gracias al cual esperan dejar de extraer 9,7 millones de barriles diarios en total. Fuentes de la OPEP desvelaron a Reuters que lo “lógico” sería esperar que la situación del mercado fuerce al club a tomar medidas adicionales. Jim Burkhard, analista de IHS Markit, estima que en total se dejarán de extraer 17 millones de barriles de petróleo diarios a partir de mayo entre recortes de producción pactados y otros cierres por la saturación del mercado.

Kim Catechis, responsable de estrategia de inversión en Martin Currie, filial de Legg Mason, considera que esta tendencia alcista es temporal y, en parte, motivada por la extrema caída de esta semana. Catechis cree que el petróleo difícilmente superará los 30 dólares este año. En la opinión del experto, los duros tiempos que se avecinan supondrán todo un desafío para la OPEP. “La cohesión de la OPEP peligrará, incluso en los buenos tiempos no fue un grupo con mucha disciplina”, recuerda.

A posibles recortes en la producción, cabría sumarle posibles medidas que limiten las importaciones de petróleo. El presidente estadounidense Donald Trump, ha dejado caer la posibilidad de prohibir las importaciones de crudo procedentes de Arabia Saudí. Aunque esto aliviaría la presión sobre el West Texas Intermediate, significaría traspasarla a otros mercados ya que según refiere Reuters, Riad redirigiría los petroleros cargados con cerca de 40 millones de barriles de petróleo a otros países. 

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