Paradores y sindicatos rompen la negociación para la rebaja salarial

CSIF cree que suprimir la prima de producción equivale a un recorte del 50%. La empresa pública limita el ajuste a la mitad.

Oscar López, presidente-consejero delegado de Paradores.
Oscar López, presidente-consejero delegado de Paradores.

Las negociaciones entre la dirección de Paradores y los representantes de los trabajadores para tratar de adaptar el negocio al cierre de los hoteles desde mediados del pasado mes de marzo han saltado por los aires. El sindicato CSIF ha denunciado esta mañana que la empresa ha anunciado una bajada del 50% del sueldo a la plantilla, lo que, a su juicio, “se trata de un ERE encubierto y que podría llevar a que un amplio colectivo de trabajadores no llegará a cobrar ni el salario mínimo interprofesional”. Las últimas cuentas auditadas de Paradores, correspondientes a 2018, reflejan que contaba con una plantilla de 4.400 empleados, la gran mayoría con sueldos bajos.

Esa rebaja se produciría por la supresión de la prima de producción, ligada a los ingresos de la compañía y cuyo valor está vinculado a cada uno de los paradores, que supone según los cálculos sindicales en torno al 50% de la media salarial. Una propuesta inadmisible para la central sindical, toda vez que la empresa pública cerró el pasado ejercicio con un beneficio neto de 17 millones, el mejor de los últimos 15 años.

Esos cálculos fueron rechazados por fuentes de la compañía, que rebajaron a menos de la mitad (en concreto el 23,47%) el peso medio de la prima de producción en el salario de los empleados, lo que representa un importe de 391 euros por trabajador para una jornada diaria de 8 horas. En concreto, esas mismas fuentes consideraron precipitada la ruptura de las negociaciones por parte de los sindicatos y mostraron su disposición a seguir conversando, siempre sobre las dos propuestas planteadas inicialmente.

La primera pasa por percibir el 100% de base reguladora, incluyendo pagas y complementos prorrateados, y suprimir la prima de producción. La segunda pasaba por cobrar íntegra la base reguladora, cobrar la prima de producción y agotar los días de vacaciones y libranzas durante el cierre de los paradores.

La reducción de la prima de producción es solo el último paso para aligerar la estructura de recursos humanos. Buena prueba de ello fue la puesta en marcha del Plan de Rejuvenecimiento de Paradores 2018-2020, con el objetivo de dar salida a 350 empleados con 60 o más años.

En las cuentas de 2018 depositadas en el Registro Mercantil, la empresa pública reconocía haber consignado una provisión de 5,27 millones de euros para hacer frente a ese plan, de los que 4,6 millones correspondían a la compensación por pagos salariales y a la Seguridad Social entre 2020 y 2023

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