Tecnología

Indra retira el ERTE y la reducción salarial

La compañía deja abierta la puerta a nuevas decisiones en función de cómo avance el negocio. El recorte salarial se mantiene en la alta dirección

El presidente de Indra, Fernando Abril-Martorell.
El presidente de Indra, Fernando Abril-Martorell.

Indra ha retirado el ERTE que había anunciado el pasado 27 marzo como consecuencia de la crisis económica provocada por el coronavirus. En un hecho relevante remitido hoy a la CNMV, la tecnológica española señala que ha decidido "retirar el expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) y la reducción salarial" avanzadas ese día.

La firma añade, no obstante, que mantendrá abierto un canal de comunicación con la representación de los trabajadores en España para compartir la evolución de las estimaciones de la empresa, "en la confianza de que en el momento qu sea necesario apoye las decisiones que se deban tomar".

La multinacional española también aclara que el consejo de Adminitración, el presidente, los consejeros y la alta dirección, sí se aplicarán la rebaja salarial de hasta el 25% que habían sido propuestas.

Indra había comunicado a los sindicatos el pasado marzo el inicio del procedimiento de una serie de medidas temporales con las que buscaba hacer frente al impacto negativo del Covid-19 en sus ingresos. Según la compañía, "estos impactos, en las estimaciones actuales, podrían ser signifiativos" y "muy diversos" dados los distintos servicios, productos y proyectos que tiene la compañía y los numerosos países donde opera. Además, prevé que se producirán "en momentos y a velocidades diferentes en las distintas áreas del grupo".

Entre esas medidas presentó a la representación de los trabajadores sendas propuestas de ERTE y de rebaja salarial por un periodo de tres meses. Con ambas medidas, temporales en todos los casos, quería alcanzar objetivos de ahorro mensual para empezar a mitigar dichos impactos. Indra aseguró que la combinación de las dos medidas permitía que "se redistribuyera el esfuerzo de una forma equitativa entre todos los profesionales".

Fuentes cercanas a la negociación señalaron entonces que los posibles afectados por el ERTE podían afectar a un máximo de 10.000 empleados de los 28.000 que el grupo tiene en España, pero que, en principio, afectaba al 6% de esa plantilla, es decir, unas 1.800 personas . En la mayoría de los casos se verán afectados con reducción de jornada.

La compañía dijo que con el ERTE y la rebaja de sueldos quería evitar tener que tomar decisiones más drásticas en el futuro, que sí comprometerían la recuperación de la compañía y afectarían al empleo y a las capacidades de Indra.

La rebaja salarial, dijeron entonces, se aplicaría a todos los empleados no afectados por el ERTE a partir de 25.000 euros anuales. Esta tendría un impacto creciente, proporcional al sueldo, empezando en el 5% y subiendo de forma gradual hasta acabar en el 25% para el caso del presidente de la compañía, Fernando Abril-Martorell, así como para la retribución del Consejo.

Indra explica a través de un comunicado que "durante estos días, en el marco de la negociación, se han planteado distintas contrapropuestas que la compañía ha analizado y evaluado con detenimiento, llegando a la conclusión de que no eran suficientes para alcanzar los objetivos estimados como necesarios".

Igualmente, añade que "es intención de Indra preservar la relación con la representación de los trabajadores y más aún en este momento. Pero no ve sentido en llegar a acuerdos, si es que estos fueran posibles, que no permitan obtener los objetivos mínimos necesarios de acuerdo a sus estimaciones para mitigar los efectos de la crisis sanitaria y así evitar daños mayores para el empleo en el futuro". Por ello, de momento, han decidido retirar las medidas propuestas.

La Federación de Industria de USO ha aplaudido hoy la decisión de Indra, y se adjudica en un comunicado haber conseguido esta marcha atrás. Asegura que el ERTE pretendía suspender los contratos y reducir sus jornadas a casi un tercio de la plantilla, unos 4.500 trabajadores, y al resto, hasta 14.000, aplicarles un descuento salarial de entre el 5% y el 25%. Las medidas, añaden, que el ERTE no estaba justificado por el coronavirus, "ya que la actividad de la compañía no ha sufrido impacto, ni, de haberse podido justificar el impacto, cumplía con la legalidad, pues el Real Decreto 8/2020 de medidas urgentes en ningún caso amparaba una reducción de salarios". señala Javier Valiente, responsable de la coordinadora de USO-ISTI (Indra Soluciones Tecnológicas de la Información).

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