El Ibex cierra el peor inicio de año de su historia: pierde un 28,94% en el trimestre

El petróleo pierde un 65% de su valor en lo que va de año

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Los mercados de todo el mundo se despiden hoy de un pésimo primer trimestre por culpa de la pandemia del Covid-19 y las medidas que los diferentes Gobiernos han adoptado para combatir al virus. Al igual que España, varias de las principales economías del mundo se encuentran todavía paralizadas en un intento de frenar el ritmo de expansión del coronavirus mientras que China lucha por recuperar la normalidad poco a poco. 

Con este negativo panorama como telón de fondo, el Ibex 35 se ha dejado un 28,94% en el que ha sido su peor inicio de año de la historia. Solo en el mes de marzo, el selectivo ha bajado un 22,21% pulverizando también el anterior récord mensual de caídas del 21,24% que marcó en agosto de 1998. El resto de grandes Bolsas europeas también han acusado el golpe. El Dax cae cerca de un 25,54% en lo que va de año, el Stoxx 50, un 26,24%; el FTSE británico retrocede el 25,67% mientras que Cac francés y FTSE italiano ya restan un 27,11% y el 28,09%.

Estos pronunciados descensos se han producido a pesar de la intervención de Gobiernos y bancos centrales. La Reserva Federal ha inundado de liquidez el mercado y eliminado todo límite a su programa de compra de activos. El Banco Central Europeo aumentó en 750.000 millones de euros su programa de adquisición de deuda y también retocó las condiciones del mismo eliminando los límites al volumen que puede acumular de un mismo país. En el plano fiscal, los países europeos han decidido por el momento hacer la guerra por su cuenta y no se ha logrado prácticamente ningún acuerdo en Bruselas a este respecto más allá de la eliminación de las normas de déficit. Estados Unidos ha sido el más ambicioso al poner sobre la mesa 2 billones de dólares en estímulos.

Además de hundimiento, la palabra que mejor define el inicio de año de los mercados y, especialmente, durante el mes de marzo, es volatilidad. Desplomes históricos dieron paso a repuntes de la misma categoría cada vez que se conocían nuevos estímulos o medidas de las autoridades monetarias. Así, El Dow Jones registró su mejor sesión desde 1933 el pasado 24 de marzo al avanzar un 11,37% en un solo día. Con todo, el miedo y la incertidumbre se han impuesto y siguen siendo enormes.

Los primeros datos económicos más allá de China sobre el impacto del coronavirus mostraron como el PMI de Francia y Alemania se desplomó hasta mínimos históricos y de la crisis financiera respectivamente. Por su parte, las peticiones de desempleo semanales en Estados Unidos registraron otro récord histórico al elevarse el número de parados en 3,28 millones de personas en solo siete días.

Dadas las señales de la capacidad de dañar la economía que tiene la epidemia, ayer los inversores permanecieron especialmente atentos a China para tratar de hacer estimaciones sobre cuándo y sobre todo cómo se puede empezar a superar la crisis. La industria manufacturera de China volvió a crecer en marzo tras el desplome registrado en febrero y logró situar su indicador de referencia, el índice gerente de compras (PMI), en 52 puntos, por encima de 50 lo que indica expansión, después de tocar un mínimo de 35,7 del mes pasado. Los analistas, además, esperaban un dato peor, de 45 enteros.

En la sesión de hoy, el Ibex comenzó con alzas del 1,6% apoyado en el buen dato de China. Finalmente, ha cerrado en un +1,88% y en los 6.785,4 puntos. Repsol ha encabezado las subidas del Ibex, con alzas del 9,75%, seguido de Bankia, que ha sumado un 9,53%. ACS, ArcelorMittal y Ence han avanzado el 9,36%, un 8,81% y el 8,23%. Los bancos han estado bajo presión ante el escenario económico adverso y también los llamamientos al recorte o cancelación de los dividendos, lo que ha provocado rebajas en las recomendaciones.

Las Bolsas asiáticas apenas han reaccionado al dato de China. El Nikkei ha perdido un 0,88% acumulando una caída del 10,53% en marzo y cerrando su peor trimestre desde 2008. Se queda en los 18.917 puntos después de haber comenzado el mes en los 21.142.

"Todo parece indicar que, poco a poco, la actividad se está recuperando en China, algo que también esperamos que ocurra en los países desarrollados una vez superada la crisis sanitaria", señalan desde Link Securities.

Por su parte, los analistas de MacroYield sostienen que pese a los paquetes públicos de estímulos, la vuelta al trabajo de China y las señales de pico de infección en países como Italia y España, "el recorrido pendiente al alza de la curva de la pandemia en la mayoría de economías avanzadas, el progresivo impacto económico y financiero de las medidas restrictivas en vigor y la probabilidad creciente de que la recuperación posterior sea lenta sugieren que el riesgo de nuevo movimientos hacia mínimos de la renta variable no es despreciable".

A medida que se conocían los diferentes planes de estímulo, la rentabilidad de los bonos y las primas de riesgo de los países periféricos europeos se dispararon. Finalmente, la intervención del BCE fue clave para dejar la rentabilidad del bono español en el +0,676% en la última sesión de marzo. La prima de riesgo quedó en los 114 puntos.

Más allá de la renta fija, el petróleo ha sido uno de los activos que más han sufrido. Golpeado por partida doble debido a la más que esperada caída de la demanda de crudo y a la guerra de producción de Arabia Saudí y Rusia. El barril de Brent, crudo de referencia en Europa, está a punto de cerrar el primer trimestre en los 22,6 dólares por unidad, un 65,75% menos que al comienzo del año.

En las divisas, el dólar ha hecho valer su papel de valor refugio aunque la expansión de la enfermedad en Estados Unidos ha terminado haciendo mella en su cotización. En lo que va de año, el euro se ha depreciado un 1,82% frente al dólar y se cambia a 1,1003 unidades por cada euro.  

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