Johnson ordena el confinamiento de Reino Unido durante al menos tres semanas

Se prohíben las reuniones públicas de más de dos personas y solo permanecerán abiertas las tiendas de artículos de primera necesidad

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El primer ministro británico, Boris Johnson.

Boris Johnson ha dado este lunes por la noche el paso de confinar a la población de Reino Unido para contener la propagación de coronavirus, donde ya hay unas 6.000 personas infectadas y más de 300 fallecidas. El premier británico ha anunciado que los ciudadanos deberán permanecer en sus casas durante al menos tres semanas, cuando se revisará de nuevo la situación. Los británicos solo podrán salir para hacer la compra, realizar una actividad de ejercicio al día (correr, caminar o montar en bicicleta), acudir al médico o a cuidar de personas vulnerables e ir al trabajo en caso de "absoluta necesidad". "A partir de esta noche, debo dar al pueblo británico una instrucción sencilla: debes quedarte en casa", ha subrayado. En caso de incumplir estas restricciones a los desplazamientos, la policía tendrá potestad para imponer multas y disolver reuniones multitudinarias.

Johnson ha sido uno de los últimos en aplicar este tipo de medidas para frenar la pandemia, que ya están en marcha en Francia, Italia o España. Hasta la semana pasada, el líder británico tan solo recomendaba a los ciudadanos que no acudieran a restaurantes o bares, principalmente a aquellos residentes en Londres, una de las zonas más afectadas. Sin embargo, el aumento de casos –y de fallecidos, que han pasado de los 54 del viernes a los más de 300 de este lunes– y las aglomeraciones de personas que se han producido este fin de semana, le han llevado a tomar una decisión que los propios mercados le estaban pidiendo desde hace días –la libra se encuentra en niveles de 1985 respecto al dólar desde la semana pasada ante las medidas poco contundentes de Johnson–.

Como consecuencia de este paso adelante, todas las tiendas que no vendan artículos de primera necesidad deberán permanecer cerradas, así como las bibliotecas, los parques infantiles o las zonas de ejercicio al aire libre. Asimismo, se prohíben las reuniones públicas de más de dos personas, incluidas bodas y bautizos, aunque no se suspenden los funerales.

"Sin un gran esfuerzo nacional para detener el virus, llegará un momento en que ningún servicio sanitario del mundo podrá afrontar la situación porque no habrá suficientes respiradores, camas en las unidades de cuidados intensivos o médicos y enfermeras", ha afirmado. "Como hemos visto en otros lugares, en países que también cuentan con fantásticos sistemas sanitarios, ese es el momento realmente peligroso", ha agregado.

El Gobierno analizará el avance del virus dentro de tres semanas y "relajará" las medidas si se dan las condiciones adecuadas. "Por el momento, no hay opciones sencillas. El camino por delante es duro, y es cierto que muchas vidas se van tristemente a perder", ha subrayado Johnson.

Antes del discurso del jefe del Ejecutivo, el ministro de Exteriores, Dominic Raab, ha urgido a todos los turistas británicos y "viajeros de corta duración" en el extranjero a que regresen al Reino Unido de inmediato "mientras todavía hay disponibles vuelos comerciales".

"Algunos turistas británicos en otros países ya están encontrando dificultades para regresar al Reino Unido debido a las restricciones internacionales", ha advertido Raab, que ha alertado de que muchas aerolíneas están suspendiendo vuelos y numerosos aeropuertos en todo el mundo están cerrando, "algunos de ellos sin previo aviso".

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