Toda la banca española cotiza en mínimos salvo Santander, BBVA y Bankinter

El índice bancario del Stoxx 600 está en su nivel más bajo de la historia tras caer un 8,4%

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín.
La presidenta de Banco Santander, Ana Botín.

La banca española está, casi por completo, en mínimos históricos. De las ocho entidades nacionales que cotizan en Bolsa, cinco de ellas se encuentran ya en mínimos históricos. Solo se salvan Santander, BBVA y Bankinter. Las caídas de ayer superaron en todos los casos el 10%. La mayor fue para Liberbank, que cedió un 15,36%, hasta los 14 céntimos. A continuación quedó Bankia, que perdió un 14,02%. Le siguió Bankinter, con una caída del 13,17%, que la lleva a los 3,35 euros, niveles de 2013; y Sabadell (-13,12%). A pesar de la recomendación de compra de Goldman Sachs, BBVA cedió un 13,37%, hasta los 2,638 euros, un nivel que no tocaba desde principios de 1996. Unicaja y CaixaBank perdieron un 11,78% y un 11,41%, respectivamente. El menos perjudicado de la sesión fue Santander que tras bajar un 10,61%, deja el precio sus acciones en los 2,01 euros, niveles de mediados de 1996.

Los niveles también son excepcionales en Europa. El sectorial bancario del Stoxx 600 se sitúa en mínimos históricos, tras registrar una caída ayer del 8,4%, que lo lleva a los 83 puntos (véase gráfico). Tras la crisis de 2008, el índice no llegó a bajar de los 100 puntos.

La buena noticia es que Goldman Sachs sí apuesta por la gran banca española. El prestigioso banco de inversión estadounidense publicó ayer un informe en el que recomienda comprar acciones de Banco Santander y BBVA. De hecho, la firma ha elevado la recomendación de la entidad dirigida por Carlos Torres de neutral a comprar. Pese a todo, mantiene el precio objetivo de ambos, que sitúa en los 4,99 euros para este último, y en los 6,37 euros para el banco liderado para Ana Botín. Esto supone un potencial de revalorización del 90% para BBVA y del 215% para Santander, teniendo en cuenta los precios de cierre de ayer en Bolsa, frente a la media del 85% que estima en el sector bancario europeo.

"Nuestros economistas han realizado una fuerte revisión a la baja de las previsiones de crecimiento de la economía de la zona euro, debido a la crisis del coronavirus", afirma en el informe José Abad, analista de banca de Goldman Sachs. Asimismo, en este contexto, estima que el riesgo económico de España a largo plazo es mayor debido a su elevada exposición al turismo.

Teniendo esto en cuenta, Santander y BBVA son las principales apuestas en el mercado español de la firma, que a su vez subraya que ofrecen el mejor perfil riesgo-beneficio dentro de las Bolsas europeas.

La recomendación de compra de Goldman Sachs para ambas entidades se basa en cinco aspectos. En primer lugar apunta a que el nivel de rentabilidad sobre activos propios de BBVA y Santander es superior al de la media de sus competidores en el Viejo Continente debido, principalmente, a su exposición al mercado internacional, sobre todo al latinoamericano.

Asimismo, puntualiza que ambos bancos podrán mantener la rentabilidad por dividendo del 8% puesto que "tienen unos niveles de capital muy por encima de los requerimientos legales".

En tercer lugar, apuntana la baja cotización en relación a su valor en libros, del 0,4% y el 0,5%, es decir, que el mercado considera que valen la mitad de lo que dictaminan sus cuentas. "Están en su mínimo histórico, y creemos que el conjunto de estos grandes holdings tiene más valor". De hecho, desde el estallido de la crisis del coronavirus en Italia, las acciones de ambos han caído más de un 40%. Tan solo en la jornada de ayer, Santander cedió un 10,6% y BBVA, un 13,4%.

Como cuarto punto para justificar su recomendación Goldman Sachs destaca la diversificación de los ingresos de ambas entidades entre países desarrollados y economías emergentes. Teniendo en cuenta el contexto de elevada incertidumbre macroeconómica a nivel global, el carácter internacional de estas entidades debería servir como "colchón para hacer frente tanto a posibles shocks idiosincrásicos como a globales", explica Abad. Asimismo, esta diversificación se traduce en una relativamente baja volatilidad de los beneficios por acción y de forma general, en un mejor comportamiento frente a los competidores locales en momentos de crisis, apunta.

Por último, la apuesta de Goldman Sachs por estos dos bancos también se basa en su baja exposición a los mercados de divisas y al petróleo, que ha sufrido en los últimos días fuertes caídas, que lo sitúan en mínimos de 16 años. No obstante, la exposición de ambos bancos al sector energético está en la media del sector europeo. Por otra parte, a pesar del negocio que Santander tiene en Brasil y BBVA en México y la devaluación de las divisas de estos países respecto al euro, la firma considera que el impacto en los beneficios netos de las entidades no superará el entorno del 4% para Santander y del 5% para BBVA.

Riesgos

Esto no implica, no obstante, que estén libres de riesgos. De forma general, Goldman Sachs alerta de la creciente correlación que existe entre los ciclos económicos europeos y latinoamericanos cuando se produce una crisis como la derivada del covid-19 y, por tanto, de las consecuencias que podría tener en los resultados de ambas entidades una disminución de sus ingresos a ambos lados del Atlántico. Con respecto al Banco Santander, la firma señala que la entidad podría tener unos ratios de capital futuros peor de lo esperado así como mayores costes legales en España, Brasil o Polonia.

En cuanto a BBVA, advierte de que siguen abiertas las investigaciones hacia la cúpula del banco por el caso Villarejo, lo que podría tener un coste reputacional. Otro riesgo es un posible aumento de la incertidumbre geopolítica en países como México o Turquía.

Recorte de los beneficios

DBRS Morningstar. La agencia no hace diferencias dentro de la banca y, según un informe publicado ayer, estima que la crisis económica derivada del brote de coronavirus impactará negativamente en el sector. "Creemos que el beneficio de los bancos se debilitará frente a los niveles de 2019 debido a una probable intensificación de la presión de los márgenes de interés netos y a una disminución de los volúmenes de préstamos frente a lo inicialmente previsto al mismo tiempo que los ingresos netos por comisiones también se verán afectados", detalla el informe. Asimismo, DBRS destaca que las medidas introducidas por los bancos centrales y los Gobiernos presentarán desafíos para la banca debido a la bajada de los tipos de interés, pero también ayudas, con la posibilidad de acceder a programas de financiación. DBRS también hace un llamamiento al optimismo pues considera que desde el punto de vista de las cuentas de resultados, los bancos están en una mejor situación que al inicio de la crisis 2008. Sin embargo, puntualiza, que si la incertidumbre se mantiene en los mercados durante un largo periodo de tiempo, algunos bancos necesitarán recurrir a la financiación del Banco Central Europeo para cumplir los compromisos de refinanciación marcados para 2020, así como posponer algunas emisiones de deuda.

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