Sánchez coordina una respuesta autonómica que Torra considera “insuficiente”

El presidente del Gobierno mantiene una reunión telemática con los presidentes autonómicos para coordinar la aplicación del estado de alarma

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la videoconferencia con los presidentes autonómicos.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la videoconferencia con los presidentes autonómicos.

El presidente del Gobierno ha mantenido este domingo una reunión telemática con los presidentes autonómicos para coordinar la aplicación del estado de alarma decretada la noche del sábado tras un Consejo de Ministros extraordinario que decretó un confinamiento generalizado de los españoles.

En el encuentro por videoconferencia, que se alargó cuatro horas, Sánchez abordó con los responsables regionales así como los de Ceuta y Melilla la necesidad de asumir la unidad de acción bajo el mando del Gobierno central para encarar la crisis sanitaria.

Sánchez ha detallado durante la cita la aplicación práctica del mandato de que los españoles permanezcan en sus hogares salvo para acudir al médico, comprar productos básicos, ir a trabajar o atender a dependientes.

“Esta lucha no tiene colores políticos”, ha defendido el presidente. Fuentes del Ejecutivo aseveran que, en líneas generales, los presidentes autonómicos han trasladado al presidente del Gobierno su lealtad y responsabilidad en aplicación de las medidas excecpcionales tomadas.

Sin embargo, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha reclamado al Ejecutivo central “el confinamiento domiciliario total” en las zonas que así lo soliciten, apuntando al aislamiento de Cataluña y Madrid, o al cierre de aeropuertos, puertos y fronteras como una necesidad urgente.

La Generalitat considera “insuficientes” las medidas aplicadas de momento bajo el amparo del estado de alarma, sosteniendo que el gobierno catalán seguirá tomando las medidas que considere oportunas para garantizar el bienestar de sus vecinos.

La quejas de Torra llegaron solo un día después de que tanto él como el lehendakari vasco Íñigo Urkullu cargaran contra el decreto de medidas extraordinarias al amparo de la declaración del estado de alarma que el Consejo de Ministros aprobó el sábado. Ante la situación de excepción, el Gobierno central tomó así el mando único de todas las administraciones así como de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, incluyendo a las policías autonómicas y locales.

Semejante asunción de facultades por parte del Ejecutivo central fue leída en los gobiernos catalán y vasco como una invasión de competencias. La compararon con la activación del artículo 155 de la Constitución, que fue aplicado en su día para suspender la autonomía de Cataluña después del referéndum secesionista ilegal del 1 de octubre de 2017.

Con todo, salvando la reclamación de Torra de que Sánchez vaya más allá imponiendo un confinamiento total en los grandes focos de contagio, incluso Urkullu avanzó ayer que cumplirá “con responsabilidad” con el decreto del Ejecutivo central. “Mi disposición a la coordinación y colaboración ha sido, es y será total”, dijo el lehendakari.

“La unidad, la lealtad y la coordinación de Galicia con el Gobierno de España está completamente garantizada. No es el momento de ver lo que se pudo hacer y no se hizo, si no el momento de ver qué podemos seguir haciendo”, dijo, a su vez, el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, resumiendo la decisión de las comunidades autónomas gestionadas por el PP de secundar al Gobierno de Sánchez ante la crisis sanitaria.

En esta misma línea, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, prometió su “respaldo” al plan de actuación conjunto expuesto por Sánchez. Consideró, eso sí, que los 1.000 millones de euros del fondo de contingencia presupuestario que el Gobierno central ha destinado a reforzar el sistema sanitario (a los que acompañan otros 2.800 millones para los servicios regionales como anticipo de las entregas a cuenta) no le parecen “suficientes”.

La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, puso el acento en las necesidades de material sanitario que está teniendo la región que gestiona, la más afectada por la pandemia en todo el país.

Por su parte, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, propuso al resto de líderes autonómicos y al presidente del Gobierno la creación de un grupo de trabajo paralelo entre las administraciones para empezar a abordar soluciones de cara a iniciar la recuperación económica, social y del empleo una vez pase la alerta sanitaria y el estado de alarma decretado para todo el país, recoge Europa Press.

De otra parte, el presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, sostuvo durante la reunión que el G20 “tiene que tomar medidas de carácter inmediato” ante la “crisis global” del coronavirus y que la Unión Europea debe jugar un “papel fundamental” con una “iniciativa de las mismas características y de la potencia de lo que significó el Plan Marshall después de la Segunda Guerra Mundial” para paliar las “gravísimas consecuencias económicas” que puede tener la crisis. “La Unión Europea no nos puede fallar”, remachó.

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, manifestó que “deben desaparecer” las medidas económicas restrictivas ante la “emergencia” sanitaria generada por el coronavirus, y que se deben poner recursos a disposición de los afectados por el cierre de los negocios para “no convertir esta crisis sanitaria en una económica”.

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