Reino Unido ataca al virus con una bajada de tipos y un arsenal de liquidez

Recorta el precio del dinero 50 puntos al 0,25%, mínimo de 2016; el Banco de Inglaterra relaja la exigencia de capital a la banca

Coronavirus Banco de Inglaterra
Imagen del Banco de Inglaterra. REUTERS

Los bancos centrales invocan sus poderes para contener el impacto del coronavirus en la economía. La Fed de Estados Unidos fue el primero en disparar con una rebaja de 50 puntos básicos en los tipos la semana pasada, y lo volverá a hacer previsiblemente el 18 de marzo. Ayer, fue el Banco de Inglaterra (BoE, por sus sigla en inglés), pilotado por Mark Carney, el que cogió el arma y apuntó, en una maniobra sorpresa, al Covid-19.

El organismo ha desplegado un abanico de medidas, entre las que destaca el recorte de los tipos de interés en 50 puntos básicos, hasta el 0,25%, los mínimos históricos que fijó el 4 de agosto de 2026. También pondrá en marcha una línea de liquidez para medianas y pequeñas empresas a ese precio por más de 100.000 millones de libras (unos 115.000 millones de euros) a cuatro años. Y además lanzó una auténtica bala de plata: rebajará las exigencias de capital de la banca para que está se pueda poner a inyectar en la economía hasta 190.000 millones de libras (216.000 millones de euros) adicionales de liquidez

“Aunque la magnitud de la conmoción económica del Covid-19 es muy incierta, es probable que la actividad se debilite en los próximos meses. Las interrupciones temporales, pero significativas, de las cadenas de suministro y el debilitamiento de la actividad podrían poner en peligro los círculos de liquidez y aumentar la demanda de crédito a corto plazo de los hogares y de las empresas”, señaló ayer el Banco Central en un comunicado. De ahí que haya adoptado medidas urgentes para paliar la situación. La misión es evitar un colapso de la economía, con ayudas específicas para las empresas y también para las familias.

Mark Carney, el jefe del organismo monetario, convocó una reunión sorpresa para adoptar estas medidas. El mantra es que no se seque la liquidez. Así, ofrecerá una línea canalizada a través de las entidades financieras. Esta, que se estima que podría superar los 115.000 millones de euros aunque no tiene límite preestablecido, estará disponible durante los próximos 12 meses. Los bancos dispondrán de ese dinero de manera instantánea, sin necesidad de financiarse ellos mismos ni de llevar colateral. La novedad es que el dinero se lo dará su banco central sin más.

El Banco de Inglaterra reconoce que la bajada de tipos tendrá un efecto más psicológico que práctico: “Apoyará la confianza de las empresas y los consumidores en un momento difícil”. Pero al mismo tiempo reconoció que la capacidad de las entidades financieras para lograr depósitos del gran público se resentirá, de ahí la línea de liquidez.

Otra arma e la que dispone la banca es el colateral –titulizaciones, principalemente, así como otros activos– que puede llevar a la ventanilla del BoE. Es el mismo método que el de los otros grandes bancos centrales. Las subastas están programadas semanalmente: el dinero llegará al sistema financiero y este después lo inyectará en la economía real por un máximo de 300.000 millones de libras (más de 340.000 millones de euros).

La institución que dirige Mark Carney exorcizó además cualquier tipo de problema de solvencia de las entidades financieras británicas. Por un lado, recordó los recientes test de estrés al sector, publicados el pasado diciembre, que constatan su solidez. Por otro, reveló que los bancos cuentan con activos por un billón de libras (unos 1,15 billones de euros) de alta calidad que se pueden convertir en dinero contante y sonante de manera instantánea, de manera que sus vencimientos están blindados durante “muchos meses”, pese a que se produzcan perturbaciones.

La bala de plata

La gran novedad del Banco de Inglaterra estuvo en su orden de suavizar las necesidades de capital de la banca. Así, redujo con efectos inmediatos desde el 1% al 0% el colchón de capital anticíclico exigido a las entidades del Reino Unido, que estaba previsto que alcanzase el 2% en diciembre de 2020. Esto liberará unos 190.000 millones de libras (216.000 millones de euros) a la economía. “La cuantía equivale a 13 veces los préstamos netos de los bancos a las empresas en 2019”, subrayó la institución.

El Banco de Inglaterra tiene previsto mantener esta ratio del 0% al menos durante un periodo de 12 meses. La tasa había sido del 1% hasta ayer y debía llegar al 2% en diciembre de 2020. El Banco Central garantizó además que cualquier aumento posterior [por encima del 1%] no surtirá efecto hasta marzo de 2022 como muy pronto

Junto a todas las medidas nuevas, el Banco de Inglaterra acordó también mantener las compras de deuda: las de bonos de empresas con grado de inversión (BBB- o superior) seguirán en 10.000 millones de libras (115.000 millones de euros) y las de deuda pública en 435.000 millones de libras (casi 500.000 millones de euros).

 

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