Energía

El brote abarata la producción de energía fósil y amenaza con golpear a Iberdrola

La eléctrica espera un fuerte aumento del beneficio de cara a 2020

Sede de Iberdrola en Madrid.
Sede de Iberdrola en Madrid.

Iberdrola es la primera compañía eléctrica española y también el mayor generador de energía eólica del país. Al cierre del ejercicio 2019, de los 48.922 MW de potencia totales que la compañía tenía instalados en todo el mundo, 26.203 estaban situados en España. De esos mismos 48.922 MW de potencia, 29.113 eran de energías renovables.

El brote de coronavirus ha puesto los mercados del revés y ha provocado que lo que es una ventaja al estar la empresa bien posicionada frente a la transición energética se haya convertido en algo menos positivo por el momento. Con el desplome de las materias primas y de los precios del petróleo, los costes de la generación fósil se han reducido. Según muestran los datos de Red Eléctrica sobre el mix de generación energética en la Península, el 6 de marzo el 37,7% de la energía producida era de origen no renovable, a día 10 de marzo, la cifra se había elevado hasta el 51,1%.

Además de alterar la oferta, el coronavirus también puede tener efectos perjudiciales sobre la demanda de electricidad. Si bien el sector de los servicios básicos en el que se encuadran las eléctricas no es de lejos el más perjudicado, sí que puede llegar a acusar una eventual caída en la demanda de electricidad a medida que la economía aumenta su grado de bloqueo.

Elchin Mammadov, analista de Bloomberg Intelligence, sostiene que es poco probable que los ingresos de las eléctricas se resientan significativamente por la epidemia si se contiene durante el primer trimestre. “A medida que el virus se expande por Europa, un brote prolongado en el tiempo puede dañar la demanda eléctrica”, afirma.

Tras presentar sus cuentas de 2019, el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, afirmó que el brote de coronavirus no supondrá “ningún problema” en la actividad cotidiana de la empresa. Entonces, la eléctrica venía de presentar unos resultados con unos beneficios récord de 3.406,3 millones de euros, un 13% más respecto a 2018.

De cara a 2020, Iberdrola esperaba a finales de febrero un crecimiento porcentual de los beneficios de un solo dígito, pero con una cifra elevada.

Para Iberdrola y otras compañías con presencia en mercados emergentes, el coronavirus también puede tener un efecto cambiario, en la medida en la que algunas de los divisas de los principales países en los que opera se han depreciado.

Galán sostuvo que Iberdrola colabora al 100% con las autoridades en todos los mercados en los que opera, además de hacer “todo lo que sea necesario” para proteger a su plantilla.
El pasado 25 de febrero, Iberdrola ya había bloqueado los viajes de sus equipos hacia Italia, país donde cuenta con actividad comercial. Sobre el impacto en futuros proyectos por los posibles problemas originados en la cadena de suministros a raíz del coronavirus, Galán sostuvo a finales de febrero que la compañía está en contacto con sus proveedores para evaluar la situación. “Si hubiera algo se nos informaría”, apuntó.

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