Crisis sanitaria

Bruselas confirma que el gasto público de Italia para atajar el coronavirus estará excluido del déficit

Las regla fiscales europeas contemplan "flexibilidad" para poder responder a "eventos extraordinarios"

El primer ministro de Italia, Giuseppe Conte.
El primer ministro de Italia, Giuseppe Conte. Antonello Nusca

La Comisión Europea ha confirmado que el gasto extraordinario que apruebe el Gobierno italiano para contrarrestar el impacto económico del brote de coronavirus será excluido del cálculo del déficit estructural, y por tanto, no será tenido en cuenta cuando las autoridades comunitarias evalúen el cumplimiento de los objetivos fiscales del país. El primer ministro Giuseppe Conte ha prometido aplicar una "terapia de choque masiva" para superar el impacto del brote de coronavirus, después de que su gobierno decretase el sábado el bloqueo de gran parte del corazón industrial y comercial del país para combatir la crisis.

"No nos detendremos aquí. Usaremos una terapia de choque masiva. Para salir de esta emergencia, utilizaremos todos los recursos humanos y económicos", dijo Conte.

El vicepresidente económico del Ejecutivo comunitario, Valdis Dombrovskis, y el comisario de Economía, Paolo Gentiloni, han respondido en una carta enviada al ministro de Finanzas italiano, Roberto Gualtieri, que los fondos aplicados a superar la crisis del coronavirus no computarán en el déficit. "Sobre el paquete de medidas de apoyo anunciado, cualquier gasto presupuestario extraordinario relacionado con la respuesta al brote sería excluido por definición del cómputo del déficit estructural y no sería tenido en cuenta al analizar el cumplimiento del esfuerzo fiscal requerido", exponen. 

En concreto, Bruselas "toma nota" de la intención del Gobierno italiano de revisar sus objetivos de este año para aprobar medidas de estímulo por valor de 6.300 millones de euros, que conduce a un déficit al cierre del ejercicio del 2,5%, tres décimas más que la meta anterior.

Aún así, la Comisión Europea es consciente de que este nuevo objetivo "todavía podría cambiar" en el Programa de Estabilidad que Italia debe enviar en las próximas semanas -al igual que el resto de socios_ a la capital europea.

"Una vez sea remitido, la Comisión evaluará el Programa de Estabilidad de Italia sobre la base de las previsiones económicas de primavera que serán publicadas el 7 de mayo", explican Dombrovskis y Gentiloni.

Además, el la Comisión Europea recuerdan que las regla fiscales contemplan determinada "flexibilidad" para poder responder a "eventos extraordinarios fuera del control del gobierno".

Con la economía de Italia ya al borde de la recesión, las medidas de bloque aprobadas por el Gobierno de Conte restringen el movimiento dentro y fuera de Lombardía, la región más rica y económicamente más productiva de Italia, que incluye Milán,  cierra espacios públicos y limita los transportes.

Los vuelos internacionales dentro y fuera del aeropuerto de Milán Malpensa se han suspendido, lo que aumenta la presión sobre los sectores.

La confirmación de Bruselas a Roma llega pocos días después de la reunión del Eurogrupo por teleconferencia del pasado miércoles en la que las autoridades comunitarias ya sugirieron que se daría margen a las capitales de la moneda única si decidían adoptar medidas fiscales para tratar de minimizar el impacto económico de la epidemia.

También recalcaron la necesidad de que los países del euro diesen una respuesta fiscal coordinada al brote, algo en lo que ha incidido este lunes el ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire, en una entrevista en 'FranceInfo', quien espera una respuesta de Europa "fuerte, masiva y coordinada".

"Debemos trabajar en un plan de relanzamiento que puede pasar por medidas fiscales, por medidas presupuestarias, por cambios impositivos, para que una vez hayamos pasado la crisis epidemiológica podamos relanzar la máquina económica", ha dicho, de cara a la reunión del Eurogrupo del próximo lunes en Bruselas.

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