La importancia de celebrar un Mobile World Congress seguro

Un solo caso de coronavirus puede ser más caro en el medio plazo que un aplazamiento razonable o una cancelación

El Mobile World Congress (MWC), que reúne cada año a la industria mundial de las telecomunicaciones en Barcelona, está encontrando dificultades crecientes para desarrollarse con normalidad este año por la expansión del coronavirus que, con epicentro en China, ha ocasionado miles de infectados en el gigante asiático, con cerca ya de un millar de muertos, y cuyo alcance sigue siendo una incógnita sanitaria tras la aparición de casos en casi todos los países europeos. El cosmopolitismo de un evento como el MWC y la fuerte concentración de empresas tecnológicas líderes en China y en el continente asiático que exponen sus productos y servicios en Barcelona ha desatado la preocupación, especialmente tras la cancelación de su presencia por media docena de empresas de primer orden, como Amazon, LG, Sony, Ericsson o NTT DoCoMo.

El congreso se celebra regularmente desde 2006 en Barcelona, a la que ha convertido en auténtica capital mundial de la tecnología móvil, condición a la que de ninguna manera debe renunciar (tiene garantizada la celebración hasta 2023); pero para ello el examen de la edición de este año será clave. La GSMA, la organizadora del evento, ha establecido estrictos protocolos de actuación para garantizar la seguridad de los asistentes, aunque se limitarán la tradicional libertad de movimientos de las personas y los encuentros empresariales, así como las exhibiciones de los nuevos productos y servicios. En paralelo, las autoridades sanitarias de la Generalitat y el Gobierno español reclaman calma en la convicción de que los controles impedirán la aparición de nuevos casos, incluso dando por hecho que decenas de asistentes procederán de empresas chinas, o habrán podido estar en contacto con personal de tales empresas.

Las empresas alertan del riesgo que para sus plantillas y la continuidad de la cadena de valor tiene el hecho de que un simple caso obligue a mantener en cuarentena a cuantas personas acudan al congreso de Barcelona, y si muchas han decidido ya no correr tal riesgo, otras presionan a la GSMA para que tome decisiones antes de que sea demasiado tarde por motivos organizativos. El MWC es de importancia capital para la industria, y en paralelo para Barcelona, Cataluña y España; pero sus organizadores deben sopesar sus decisiones y si pueden garantizar la seguridad para las plantillas de las empresas participantes, así como para todos los visitantes. Y, tras hacer balance de presencias y ausencias, de riesgos y beneficios, de pros y contras, y de impactos económicos, tomar una decisión sobre si tiene sentido o no seguir adelante con la celebración del congreso en las fechas previstas. Un solo caso de coronavirus puede ser más caro en el medio plazo que un aplazamiento razonable o una cancelación.