Coronavirus y Brexit, claves para el turismo de compras

Los viajeros chinos están muy cotizados en la industria por su alto poder adquisitivo

Turtistas chinos en el aeropuerto Hang Nadim, en las islas Riau (Indonesia).
Turtistas chinos en el aeropuerto Hang Nadim, en las islas Riau (Indonesia).

El coronavirus ha puesto en jaque uno de los grandes objetivos del turismo de compras para nuestro país en 2020: atraer al turista chino. Hasta que no se normalice la situación y los ciudadanos del gigante asiático vuelvan a viajar a España con normalidad, el turismo de compras padece estas semanas una dolencia grave, con especial virulencia en Madrid y Barcelona, principales destinos de estos visitantes. Una tipología de viajeros, muy cotizados dentro de la industria turística por su alto poder adquisitivo y su pasión por el shopping de lujo. Todavía es pronto para aventurarnos con cifras, pero el coronavirus supone una sangría importante para todas las empresas españolas que integran el ecosistema del turismo de compras (retail, hoteles, restaurantes, empresas de tax free…)

Una vez que la epidemia remita, seducir a estos viajeros debe ser una cuestión prioritaria dentro de la agenda de Reyes Maroto para esta legislatura. Los turistas asiáticos gastan mucho más que los de otros continentes. Y, además, también repiten con mayor frecuencia los destinos –así como las tiendas y negocios locales– que más les interesan.

Por países, los chinos son los que más consumen y representan el target más valioso para nuestro turismo de compras. En concreto, invierten unos 2.500 euros por persona y viaje, frente a los 800-1.000 que desembolsan, de media, los de otras nacionalidades. Además, los viajeros de esta procedencia son los que más kilómetros realizan dentro de nuestra geografía (más allá de Madrid o Barcelona), atraídos por los tesoros culturales de nuestros pueblos.

¡Sería de necios no reconocer la mejora en el posicionamiento de España como destino de turismo de compras en el último lustro! Podemos y debemos ser optimistas, pero queda todavía mucho camino por recorrer, tal y como reflejan las estadísticas. A día de hoy, nuestro país no figura en el top 3 de destinos preferidos por el turista asiático con alto poder adquisitivo. Antes que Madrid o Barcelona, los viajeros orientales apuestan por Londres, París y Milán. En términos absolutos, España atrae a menos de un 10% de los chinos que viajan, cada año, por Europa. ¡Queda, por lo tanto, mucho trabajo por delante!

En 2020, España no se percibe, todavía, como un destino potente de turismo de compras. Y sería un grave error conformarnos con seguir siendo, tan solo, un referente en turismo de sol y playa. ¡Somos uno de los países del mundo con mayor potencial para el shopping y debemos demostrarlo! Para ponernos a la cabeza de la UE en este mercado, debemos caminar de la mano –Administración, industria turística y sector tax free– y trabajar en la búsqueda de nuevas fórmulas para dinamizar el turismo de calidad.

Para enamorar al turista asiático, la única receta es la diferenciación. Ofrecer algo único y exclusivo, englobado en la marca España, que contribuya, de forma directa, a mejorar su experiencia de viaje. Si pretendemos conquistar a la élite de un país, debemos ser capaces de mimar sus vacaciones 360 grados: hotel, gastronomía, shopping (productos artesanales made in Spain)... Y para lograr ese cambio de mentalidad se requiere un gran esfuerzo público-privado.

El Gobierno y las empresas turísticas deben volcarse en atraer viajeros de alto poder adquisitivo y, una vez que aterricen en suelo español, cuidar al máximo de su estancia. Otro de los grandes retos de 2020 para nuestro país –y palanca fundamental para el despegue del turismo de compras– es la mejora de las conexiones aéreas. Es vital impulsar nuevos vuelos directos entre ciudades españolas y chinas, así como mejorar los enlaces con destinos interesantes del sudeste asiático.

Otro de los grandes desafíos es el Brexit, que representa una doble oportunidad para las compañías españolas de tax free y también para todas las empresas del retail español que tienen como targeta los turistas británicos. Por un lado, los visitantes de Reino Unido serán considerados ciudadanos extracomunitarios (se espera que la nueva normativa entre en vigor en enero de 2021) y, por lo tanto, podrán recuperar los impuestos de sus compras en España. Y, por otro, el sistema tax free se convertirá en una valioso aliado para los propietarios de los comercios, ya que impulsará el gasto del turista dentro del propio establecimiento. ¡Más efectivo disponible y mayor consumo!

La escucha activa al consumidor, un servicio orientado a la excelencia y una apuesta decidida por las nuevas tecnologías son las únicas vías posibles para atraer al viajero asiático y al nuevo turista del Brexit, que patearán las millas de oro más exclusivas de nuestra geografía. Estos visitantes serán, sin duda, los dos tesoros más buscados de 2020.

Alicia Maniega es CEO de b.free!