Los fondos de inversión españoles, los peor gestionados de toda Europa

Las firmas nacionales ocupan la última posición al compararlas con sus competidoras

Interior de la Bolsa de Fráncfort.
Interior de la Bolsa de Fráncfort.

La relación de España con los fondos de inversión es similar a la que tiene con Eurovisión. Las gestoras de fondos nacionales suelen aparecer en el furgón de cola cuando se las compara con sus rivales europeas. De acuerdo con el último informe trimestral elaborado por la firma de análisis Morningstar, correspondiente al cierre de diciembre de 2019, España ocupa la última posición de toda Europa cuando se analiza el desempeño de sus fondos de inversión.

La forma de analizar de Morningstar es objetiva y sencilla. Primero, la firma clasifica los fondos en un centenar de categorías (Bolsa española, deuda europea a corto plazo, renta fija mixta global...). Luego, compara la rentabilidad de los últimos tres años, dentro de su categoría. Peras con peras y manzanas con manzanas. Aquellos fondos que han logrado batir al 90% de sus competidores, reciben cinco estrellas. Los que han batido al 77,5% de sus rivales, reciben cuatro estrellas. Y así, hasta el 10% peor, que obtiene una estrella. 

Pues bien, en España, las gestoras han logrado, de media, una puntuación de 2,54 estrellas (el punto medio estaría en tres estrellas). Esta cifra pondera cada fondo por el volumen de activos que gestiona. Es decir, que más de la mitad del dinero que hay en fondos españoles obtiene peores rentabilidades que otros fondos comparables.

La puntuación de 2,54 estrellas, es la peor de todos los países analizados de Europa. Y conlleva que solo el 19% de los activos que están en fondos españoles tiene la máxima calificación. Portugal tiene una nota media de 2,73. Italia un 2,78. 

A la cabeza de la industria europea aparecen las gestoras holandesas, con un 3,61. En su caso, el 81% del patrimonio que hay en fondos está en vehículos cinco estrellas, que lo hace mejor que el 90% de fondos comparables.

Los expertos señalan varias causas para el bajo nivel de la gestión española. El primero, el alto grado de bancarización. La mayoría de clientes de fondos han llegado al producto por su banco, que tiene al cliente cautivo. Las entidades se han preocupado más por retener a los pequeños inversores con promociones que con buena gestión.

A su vez, esto ha provocado un nivel de comisiones superior al que hay en la mayoría de países europeos, lo que se traduce en una merma de la rentabilidad real para el cliente final.

Por último, en los últimos años ha llegado mucho dinero a gestoras especializadas en inversión en valor (value investing), como Cobas Asset Management o AzValor, que han obtenido por el momento unos resultados muy mediocres. 

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