Infraestructuras

ACS provisiona 400 millones por todo el negocio de Cimic en Oriente Medio

La compañía cae con fuerza en Bolsa al impedir cumplir el objetivo de ganar 1.000 millones este año

Florentino Pérez, presidente de ACS.
Florentino Pérez, presidente de ACS.

ACS provisionará 400 millones de euros en sus cuentas consolidadas por el negocio de su filial australiana Cimic en Oriente Medio. Esas provisiones no tendrán impacto sobre la cifra de ventas ni el resultado de explotación, pero sí sobre el beneficio neto del grupo y han provocado una fuerte caída en Bolsa tanto de Cimic como de la propia ACS, que ha arrancado la sesión con un descenso del 7%, aunque luego ha recuperado algo de terreno.

Los saneamientos anunciados por ACS responden a la provisión de los riesgos contraídos por Cimic con la filial de Dubai BIC Contracting (BICC), y el impacto negativo es puntual, según ha indicado la empresa española a la CNMV.

ACS ha dicho que gracias a las plusvalías obtenidas en otras operaciones, la empresa conseguirá "un beneficio neto en 2019 superior a los 950 millones de euros, en línea con lo previsto", según ha dicho la compañía a la CNMV. ACS, sin embargo, había manifestado en reiteradas ocasiones que esperaba cerrar el año con un beneficio neto de más de 1.000 millones de euros, de modo que la provisión impide cumplir dicho objetivo.

La media de los analistas contaba con que el beneficio fuese de 1.030 millones de euros, de modo que la nueva previsión comporta un descenso de hasta aproximadamente un 7% desde ese nivel. ACS comunicó precisamente este miércoles la venta de sus activos fotovoltaicos a Galp, operación que dejará plusvalías por 330 millones, una operación que evita un recorte mayor con respecto a los beneficios previstos.

Fuerte caída en Bolsa

Las acciones de ACS han arrancado la sesión con una fuerte caída del 7% como consecuencia de esa rebaja de las perspectivas de beneficio y del valor de su filial en la Bolsa australiana. La noticia ha provocado el desplome de Cimic en la Bolsa de Sídney, con un descenso del 20%, mientras Hochtief se dejaba un 10% en Fráncfort.

Cimic tendrá que asumir un cargo extraordinario de 1.800 millones de dólares australianos, unos 1.100 millones de euros, como consecuencia del agujero de BIC. Como consecuencia de este impacto, no pagará dividendo en 2019.

Todo ello se debe a que, tras una revisión estratégica, Cimic ha decidido retirar el soporte financiero a la constructora dubaití BICC y provisionar los riesgos asociados a la misma. La empresa de Oriente Medio está participada en un 45% por Cimic, que a su vez es propiedad en un 72,8% de Hochtief, esta participada en un 50% por la española ACS. La decisión de Cimic fruto de una revisión estratégica de las inversiones, supone la salida de esta compañía del mercado de Oriente Medio. Además, Cimic ha asegurado a la Bolsa australiana que está negociando con inversores la venta de todo o parte de su paquete accionarial.

La decisión de abandonar BIC obedece, según ha indicado Cimic, "al acelerado deterioro de las condiciones de mercado locales", según el comunicado. "La empresa ha decidido enfocar sus recursos y asignación de capital a las oportunidades de crecimiento en los mercados nicho, Australia, Nueva Zelanda y Asia Pacífico", señaló en la nota. La exposición a BIC saneada consiste en créditos participativos y garantías financieras.

BIC era el contratista para la construcción de dos complejos en Dubai por 120 y 150 millones de euros, ambos sellados en 2017.

En el caso de ACS, el impacto de la operación puede tener un impacto menor en el dividendo. La empresa que preside Florentino Pérez ha señalado que "mantendrá la retribución al accionista del 65% del beneficio neto y mantiene las buenas perspectivas para el año 2020". El efecto sobre el dividendo será, por tanto, proporcional al efecto sobre el beneficio neto.

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