Deuda de EE UU y Bolsa de calidad, apuestas conservadoras de BNP Paribas para 2020

Pasarse a la renta variable pensando a un largo plazo y fijarse en empresas de calidad, entre las pocas alternativas que tendrá el perfil conservador

Deuda de EE UU y Bolsa de calidad, apuestas conservadoras de BNP Paribas para 2020
Reuters

Ante un panorama de tipos de interés y rentabilidades en negativo que apunta a haber llegado para quedarse, las alternativas para los perfiles inversores más conservadores son cada vez más reducidas. De cara a este 2020, el banco privado de inversión BNP Paribas, entidad que contaba con 385.000 millones de euros bajo gestión a 30 de septiembre de 2019, ha esbozado una serie de posibles movimientos para aquellos que busquen arañar algo de rentabilidad sin asumir grandes riesgos.

Silvia García Castaño, directora de inversiones de BNP Paribas, distingue entre dos posibles caminos a seguir para encontrar este oasis en medio del desierto de la rentabilidad. El primero sería adecuado para los inversores conservadores alérgicos a invertir en Bolsa, el segundo, para aquellos dispuestos a dar el salto a la renta variable. 

En el caso de los primeros, la ruta es más complicada. El 40% de la deuda en Europa cotiza en tasas negativas, una cifra elevada aunque algo menor a la que se llegó a alcanzar a mediados de 2019, cuando el 60% de los bonos fluctuaban en el mercado secundario en vencimientos negativos. Dentro del mercado de deuda, BNP Paribas considera que son más atractivos los bonos de empresa que los de Gobiernos.

En esta misma línea, García destaca como una alternativa deseable los préstamos de compañías. "Tienen menos liquidez pero tienen cupón variable que es muy atractivo en un entorno en el que los tipos de interés están muy bajos, es una buena protección de cara a la inflación",explica.

Pese a la preferencia hacia la deuda corporativa, BNP Paribas ve con buenos ojos la deuda soberana estadounidense. "Estados Unidos nos parece un lugar atractivo para tener inversiones en renta fija siempre teniendo en cuenta el riesgo divisa y eligiendo plazos cortos, hasta cinco años" comenta la directora de inversiones. La experta también menciona los bonos verdes y los de mercados emergentes como otras posibles opciones a tener en el radar.

Dada la escasez de alternativas en la renta fija, García recomienda a los inversores que vayan pensando en la renta variable "en la medida de lo posible". Este se trata del segundo camino que puede escoger el inversor conservador, ya que aunque la entrada en renta variable ya conlleva riesgos diferentes, se puede abordar desde diferentes perspectivas. Una de estas perspectivas, es ir al dividendo.

La rentabilidad por dividendo está en torno al 3,2% en Europa, en comparación con los tipos de interés en negativo, García asegura que nunca antes se había producido una diferencia tan grande entre ambos intereses. "No hay que olvidar que pasamos de la renta fija a la variable, con lo que hay que asumir un plazo mayor y las posibles correcciones", advierte.

De entre el maremágnum de compañías bursátiles, BNP Paribas recomienda elegir si se sigue esta estrategia a los llamados "aristócratas del dividendo". "Son compañías con crecimientos fuertes y dividendos sostenibles en el tiempo", define la experta. En el lado de los riesgos, BNP Paribas destaca el equivocarse al apostar por una compañía que aunque parecía contar con un dividendo estable, finalmente no sea así.  

Así mismo, la experta aconseja apostar por las compañías de calidad. BNP Paribas entiende que una cotizada es de calidad cuando cuenta con un alto ROE, baja deuda, bajo apalancamiento y con un beneficio tiene más visibilidad que el de otras compañías. "Son empresas que normalmente invierten mucho, con alta productividad y que crean barreras de entradas, por decir un nombre, Danone". En cuanto al mejor momento para entrar en ellas, García concluye que tras un muy buen año 2019, esperar a una corrección para comprar sus acciones crearía oportunidades. 

"Son acciones que normalmente se colocan en una avanzada fase del ciclo económico y aunque suelen caer también porque no son inmunes ante recesiones, las bajadas suelen ser menores que las del resto del mercado, por lo tanto, es un enfoque algo más defensivo", apunta García.

A modo de elección aún más conservadora en la renta variable, la experta añade los fondos de inversión que limitan las pérdidas y también las ganancias con derivados financieros. "Ese tipo de fondos también serían una alternativa", concluye.

Otras oportunidades para perfiles más arriesgados

Además de consejos conservadores, BNP Paribas también ha planteado caminos más arriesgados y por ende, con un mayor potencial de beneficios. El plan pasa por aprovechar las grandes tendencias de los mercados mundiales.

Desglobalización

Tras 40 años en los que el mundo ha tendido hacia la caída de barreras entre los diferentes países, las naciones empiezan a tratar de contener los efectos negativos de la globalización a base de reconstruir esas murallas. A los ojos de Silvia García Castaño, la amenaza para la economía y los mercados puede convertirse en oportunidad. 

Mientras que las exportaciones de China hacia Estados Unidos han caído en medio de la guerra comercial y los repuntes arancelarios, las exportaciones de Vietnam y Taiwán hacia la primera economía del mundo se dispararon más de un 30% y por encima del 20% respectivamente en 2019. García detalla que algunos países asiáticos están aprovechando los aranceles de Washington sobre Pekín para repatriar algunas de sus empresas que se fueron a China a base de beneficios fiscales. "Esto se puede jugar de muchas maneras, bien comprando compañías o fondos de renta variable de estos países".

El Brexit también es otro ejemplo de esta tendencia desglobalizadora y de como un acontecimiento que es una amenaza, también ha generado oportunidades. García piensa que la Bolsa británica cotiza con descuentos interesantes y que puede ser una buena apuesta dado que todo apunta a que el Brexit finalmente será ordenado.

Gastos en infraestructuras

La munición de los bancos centrales se acaba, y algunas voces entre las autoridades monetarias empiezan a hacer llamamientos a los Gobiernos para que pongan en marcha planes de estímulos fiscales. Ya sea vía bajadas de impuestos o de construcción de infraestructuras, estos planes crean posibilidades a los inversores que apuesten por empresas de consumo o de construcción. Entre los países que más papeletas tienen dentro de la Unión Europea para pulsar el botón de los estímulos fiscales están según BNP Paribas Alemania, los Países Bajos y Reino Unido. 

No obstante, fuera del Viejo Continente, se encuentra el auténtico rey de los estímulos fiscales: China. El gigante asiático ya ha inyectado 300.000 millones de dólares en la economía, una cifra que todavía podría tener visos de aumentar en opinión de García.

Medio ambiente

En medio de la creciente conciencia social sobre el futuro del planeta, BNP Paribas también detecta posibles objetivos de inversión. García señala que aquellas empresas dedicadas a innovar en relación a la gestión del agua y de los residuos pueden llegar a tener un futuro prometedor, así como las dedicadas a nuevas formas de alimentación.

Guerra por el talento

La carrera por atraer a los mejores profesionales está servida. Las empresas ganadoras, según BNP Paribas, las compañías con altas calificaciones en conceptos como "mejores empleadores" o "igualdad de género" han mostrado buenos resultados históricamente en términos de rentabilidad riesgo.

Innovación disruptiva

El banco de inversión recomienda como otro posible enfoque de inversión no perder de vista a aquellas compañías que apuesten por la innovación. García destaca el enorme potencial de la tecnología 5G, de las empresas que ponen en contacto a clientes y a los que ofrecen el servicio y de las compañías del sector de la salud dedicadas a la investigación de nuevos tratamientos.

Esta es la estrategia más arriesgada de las mencionadas por BNP Paribas, por lo que además de extremar la cautela a la hora de seleccionar las empresas, la firma aconseja diversificar. Entre los riesgos que hay en este tipo de estrategia, destaca el de que las compañías quiebren.  

Normas
Entra en El País para participar