Silicon Valley despierta al valor de la independencia financiera

La decisión de Lime de retirar sus patinetes del 10% de sus mercados es un cambio notable hacia la rentabilidad

Patinetes eléctricos de Lime.
Patinetes eléctricos de Lime.

No solo la realeza británica, el príncipe Harry y su esposa Meghan, buscan la “independencia financiera” de sus antiguos apoyos. Después de la pesadilla de WeWork, la innovador empresa de alquiler de espacios de oficinas, que no consiguió salir a Bolsa el otoño pasado, la empresa de patinetes eléctricos Lime es la última startup cuyo enfoque incluye ahora la obtención de beneficios.

El cofundador y jefe de Lime, Brad Bao, dijo el día 9 que la compañía se iría de 12 ciudades (entre ellas Atlanta, Buenos Aires, Montevideo, Bogotá y Río de Janeiro), alrededor del 10% de sus mercados. Dijo que la micromovilidad, el término consignado para patinetes y demás, había evolucionado demasiado lentamente. También se perderán empleos.

Es un cambio notable respecto al enfoque de intentarlo todo que ha caracterizado a estas startups y que ha llevado a Lime a recaudar 765 millones de dólares (690 millones de euros) de capital hasta ahora, según Crunchbase.

Es un movimiento oportuno. WeWork está teniendo dificultades para conseguir financiación, incluso después de haber sido rescatada por SoftBank. Una nueva empresa de Austin (Texas, Estados Unidos) relacionada con los patinetes, llamada con optimismo Unicorn, quebró el mes pasado. Bird, rival de Lime y receptor de más de 500 millones de dólares (450 millones de euros) en fondos según Crunchbase, está despidiendo gente, según los medios.

El exceso de competencia no ayuda, ni tampoco la lentitud en la captación de clientes y las preocupaciones por la seguridad. Pero la economía de la micromovilidad es exigente. Los operadores de patinetes deben hacer que los viajes sean lo suficientemente baratos como para que resulten atractivos, al tiempo que hacen frente al desgaste por el uso, los daños, los robos, la complejidad de la recarga de los equipos y, cada vez más, las demandas de las ciudades para que contribuyan a las infraestructuras.

El cambio en el “objetivo principal” de Lime hacia la rentabilidad se hace eco del giro adoptado por Masayoshi Son, fundador de SoftBank y del fondo de 100.000 millones de dólares (90.000 millones de euros) Vision Fund, a raíz del fiasco de WeWork.

Los empresarios de la mayoría de otros sectores ya sabían que tienen que generar beneficios en lugar de depender indefinidamente de inversores de alto nivel. En Silicon Valley, esta vieja noción resulta novedosa.

Al igual que WeWork y los servicios de vehículos con conductor Uber Technologies y Lyft, las empresas de patinetes como Bird y Lime han perseguido el crecimiento a cualquier precio.

El impulso para empezar a financiarse a través de los beneficios obtenidos por sí mismas podría resultar liberador: esencialmente, ese es el espíritu que subyace a la decisión de Harry y Meghan de emprender su propio Brexit parcial. También separará los modelos de negocio sostenibles de los precarios que se basan únicamente en una expansión vertiginosa.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías