Aviación

El mayor proveedor de Boeing para el avión 737 Max despide a 2.800 empleados

El aparato representa para la compañía Spirit AeroSystems la mitad de su facturación

Imagen de archivo del 3 de octubre de 2019 de instalaciones de Spirit en la que aparecen los fuselajes completados y cubiertos del Boeing 737 MAX.
Imagen de archivo del 3 de octubre de 2019 de instalaciones de Spirit en la que aparecen los fuselajes completados y cubiertos del Boeing 737 MAX. AP

 La compañía Spirit AeroSystems, la mayor proveedora de piezas del avión 737 Max de Boeing, modelo que permanece en tierra sin poder volar en todo el mundo a raíz de dos accidentes aéreos en 2018 y 2019, anunció este viernes que despedirá a 2.800 empleados en sus instalaciones de Wichita (Kansas) a finales de mes.

En un comunicado, Spirit explicó que así lo ha decidido debido a la suspensión en la fabricaciión de los 737 Max, la incertidumbre sobre la fecha en que esta se reanudará y el nivel al que lo hará, teniendo en cuenta que ese modelo representa la mitad de su facturación anual.

La compañía fabrica el fuselaje y piezas del motor del Max 737, un 70 % de su estructura y había producido materiales suficientes para 52 aviones un mes antes de que Boeing anunciara sus planes de congelar la producción de los aviones, según indicó Efe-DowJones.

Aparte del despido de los 2.800 trabajadores, que comenzará el 22 de enero, la firma planea aplicar "reducciones de personal más pequeñas a finales de mes en sus plantas de Tulsa y McAlester (Oklahoma), que también producen componentes del Max", y no descarta tomar nuevas decisiones "en el futuro".

Más de la mitad de las ventas de Spirit derivan del Max y otros programas de Boeing, pero los recortes en sus instalaciones de Wichita se producen mucho antes de lo que los analistas esperaban, ya que cuenta con una abundante caja y trabaja con otras compañías como Airbus y Lockheed Martin Corp.

A finales de diciembre, Boeing anunció que a partir de este mes pararía la producción de los aviones a la espera de que la Administración Federal de Aviación (FAA, acrónimo en inglés) levantara su veto, algo que todavía no ha sucedido.

Se calcula que la empresa ha perdido entre 1.000 y 2.000 millones de dólares al mes desde la prohibición de que el 737 Max vuele, y hasta 600 proveedores están lidiando con el impacto y la incertidumbre del freno en la fabricación del avión durante un periodo sin determinar

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