El ciclo de los chips de memoria, como los de Samsung, se acorta

Con menos rivales, las caídas prolongadas no preocupan tanto y la bajada de la oferta apunta a un repunte rápido

Smartphone Galaxy A90 de Samsung.
Smartphone Galaxy A90 de Samsung.

Puede que esté surgiendo un ciclo más corto en la industria de los chips de memoria. Samsung Electronics terminó el año 2019 con una caída del 34% en el beneficio operativo trimestral, un dato sombrío pero mejor de lo que esperaban los analistas. Con menos competidores, las caídas prolongadas no son tan preocupantes y la reducción de la oferta apunta a una recuperación inusualmente rápida. Samsung puede centrarse en la innovación y en la gestión de los riesgos regulatorios.

La saturación del mercado de chips de memoria tiene la culpa de los malos resultados. En sus objetivos publicados ayer, el abanderado tecnológico de Corea del Sur de 290.000 millones de euros, dice que el beneficio operativo en los tres meses octubre-diciembre fue probablemente de 7,1 billones de won, o aproximadamente 5.500 millones de euros, el quinto descenso interanual consecutivo. Se espera que Samsung, que publicará resultados detallados a final de mes, registre su mayor caída porcentual en la ganancia neta anual en al menos una década, según las estimaciones de los analistas recogidas por Refinitiv.

Hay razones para esperar una recuperación inminente. Después de caer más de la mitad desde el pico de mediados de 2018, los precios de los contratos para los llamados chips de memoria DRAM pueden dejar de caer en el primer trimestre de 2020, e incluso empezar a subir en el segundo trimestre, predice la firma especialista en el sector de las memorias DRAMeXchange.

Una de las razones es la consolidación. Samsung, su compatriota SK Hynix y la empresa estadounidense Micron fabrican todos los denominados chips DRAM del mundo, que se utilizan en teléfonos inteligentes, ordenadores personales y centros de datos.

El trío, seleccionado entre una manada de unos 10 competidores hace una década, es capaz de reducir drásticamente la producción y el gasto de capital. Bernstein estima que el capex de la industria de memorias DRAM se redujo en 2019 hasta en una cuarta parte. Por tanto, el crecimiento de la oferta para este año puede estar en mínimo histórico.

Esa escasez sería un buen presagio para Samsung, que subió un 48% en Bolsa el año pasado. Los nuevos teléfonos inteligentes que funcionan con la tecnología de próxima generación 5G y una posible relajación de la guerra comercial entre Estados Unidos y China pueden ayudar a levantar la demanda global de semiconductores.

A pesar de los problemas legales que afectan a la dirección de la empresa, incluido el posible encarcelamiento del jefe de facto Jay Y. Lee, un boom de los chips podría dar tiempo al grupo para invertir en nuevas fuentes de crecimiento.

Este poder de fijación de precios ha atraído una atención oficial no deseada. Los organismos de control antimonopolio chinos lanzaron una investigación sobre la fijación de precios de Samsung y sus dos rivales, informó Reuters en 2018. Aun así, un cambio más rápido y suave en una industria especialmente cíclica sería una bienvenida nueva normalidad.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías