Cómo se comportarán las Bolsas durante este año

Si no se produce una mejora de la economía en 2020, la situación en los mercados puede hacerse insostenible y generar correcciones severas

Cómo se comportarán las Bolsas durante este año

El año 2019 ha sido excelente para las Bolsas, pese a la desaceleración registrada en el crecimiento económico a nivel global, como pronosticaban la OCDE, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. En diciembre de 2019, los inversores recibieron con júbilo las noticias que suponían una reducción de los riesgos geopolíticos: la guerra comercial y el desenlace del Brexit. Aunque estas fueron claramente positivas, no han zanjado definitivamente el riesgo latente.

Así, el acuerdo alcanzado entre Trump y Xi Jinping no ha eliminado los aranceles actuales en su totalidad, sino la reducción parcial de algunos de ellos, evitando que la guerra arancelaria escalase en magnitud con la imposición de nuevas tarifas. Los inversores ahora esperan ansiosos que, durante este enero, EEUU y China firmen dicho acuerdo, sellando un pacto que abra la puerta a la fase dos de las negociaciones, y avanzar en otros conflictos entre las dos grandes potencias económicas del mundo que permita eliminar la totalidad de los aranceles vigentes. Esta nueva fase supondrá un gran reto, ya que toca aspectos comerciales más complejos de medir como es el robo de la propiedad intelectual.

Por otro lado, el bloqueo parlamentario que impedía a Reino Unido avanzar en una solución al problema del Brexit también ha evolucionado favorablemente. Las elecciones generales realizadas este pasado diciembre dieron una amplia mayoría a Boris Johnson. Ahora se abre una fase en la que el primer ministro comenzará un largo y complejo proceso de negociación con Bruselas que definirá el nuevo marco comercial entre la Unión Europea y Reino Unido. Un proceso no exento de riesgos, en el que algunos analistas se cuestionan si será posible llegar o no a un acuerdo antes de que acabe este año, un plazo que muchos consideran demasiado corto para tratar tantos puntos de discordia entre las dos regiones.

Pero además, recientemente han surgido otros focos de tensión, que todavía están lejos de una posible solución: las crecientes revueltas sociales en América Latina, así como entre China y Hong Kong, y el reciente asesinato del general iraní Soleimani por parte de EE UU. Las repercusiones económicas y políticas de estos nuevos focos de riesgo aún están por cuantificarse, pero a priori, todo apunta a que tenderán a incrementar la prima de riesgo y a afectar negativamente al crecimiento económico mundial .

Pese a todo esto, los inversores continúan optimistas y siguen comprando renta variable. Esto nos ha llevado hasta niveles de máximos históricos en las Bolsas estadounidenses y algunas europeas, como el Dax alemán. Da la sensación de que la valoración bursátil cada vez se aleja más de la realidad económica en el mundo, y esto se debe a que los bancos centrales, las instituciones que determinan la política monetaria en cada región o país, es decir, los responsables de fijar el nivel de tipos de interés y la magnitud de los programas de quantitative easing, llevan años aplicando políticas monetarias tremendamente expansivas, inundando de liquidez el sistema financiero a precios históricamente bajos. Esto ha sido el caso del Banco Central Europeo, el Banco de China, el Banco de Japón y, ahora también, la Reserva Federal, entre otros.

Esta actuación está eliminando la opción de invertir en activos con poco riesgo, en búsqueda de rentabilidades pequeñas pero seguras. Sin la opción de tener el dinero en cuenta con una mínima remuneración, sin la opción de invertir en el mercado de bonos donde las rentabilidades son negativas o cercanas al 0%, los inversores solo ven como alternativa comprar Bolsa.

La tendencia sigue siendo buena, pero el trasfondo de la economía está empeorando de forma alarmante. Y los bancos centrales, en su intento por evitar que la desaceleración económica acabe en recesión, están provocando una burbuja en renta variable que tarde o temprano acabará pinchando, causando fuertes correcciones en los precios.

Ante este entorno, ¿qué se puede esperar de las Bolsas para 2020? La tendencia sigue siendo claramente alcista en la Bolsa estadounidense, lo que está tirando del resto de las Bolsas del mundo al alza. Sin embargo, si no se produce una mejora de la economía durante 2020, la situación puede ser insostenible. No hay que olvidar que EE UU se encuentra, en este momento, en el ciclo expansivo económico más largo de la historia, y aunque no vaya a acabarse en breve, sí nos dice que probablemente estamos en su fase final. Durante este año, hay varios eventos que pueden determinar el comportamiento de la Bolsa: la evolución de la guerra comercial, la crisis entre EE UU e Irán, tras el asesinato del general Soleimani, y las elecciones generales en EE UU. De momento no se detecta un cambio significativo y el inicio del año sigue la misma pauta que hemos vivido durante los últimos doce meses, manteniéndose la tendencia alcista. Sin embargo, según avance 2020 veo menos probable que esta tendencia se pueda mantener.

Así, para los inversores de corto plazo, creo que la estrategia de aprovechar correcciones para comprar puede seguir siendo la adecuada, mientras no se detecte un cambio de tendencia en el mercado. Sin embargo, para los inversores de largo plazo, la cosa no pinta tan bien, ya que la duración del ciclo, la debilidad económica, el agotamiento de las políticas monetarias, el terrible endeudamiento de las principales economías desarrolladas y algunas economías emergentes, hacen difícil que no se produzca un accidente tarde o temprano. Y dada la valoración de la Bolsa, cuando comience la corrección probablemente veremos caídas cercanas al 40% o 50%, tal y como ocurrió en 2008 y en 2003.

Pablo Gil es Jefe de Estrategia de XTB