La IA tiene pros y contras para las grandes farmacéuticas

Mejorará las terapias, pero también la detección temprana y reducirá el gasto médico

Logo de Google.
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Silicon Valley invade cada vez más el terreno del Big Pharma. Un programa de Google ha vencido a los radiólogos en la detección del cáncer de mama, mostrando que las mejoras en la recopilación de datos pueden salvar vidas y ahorrar dinero a los Gobiernos. Para las farmacéuticas, puede que el impacto no sea tan benigno.

Expertos de Google Health y DeepMind, la unidad de IA de Alphabet, entrenaron un programa para detectar tumores malignos en miles de mamografías antes de probarlo en unos 28.000 escáneres de pacientes de EE UU y Reino Unido. El sistema identificó cánceres con un grado de precisión similar al de los radiólogos. Produjo menos falsos positivos y falsos negativos, según un artículo publicado en Nature.

Eso podría reducir el número de tratamientos innecesarios y salvar vidas. Y, aunque los programas de IA no son mucho más eficientes que algunos humanos, podrían reducir costes al reducir la necesidad de segundas opiniones. Hay razones para la cautela: aún no se ha sometido a ensayos clínicos, e iniciativas similares han decepcionado en el mundo real.

La IA tendría pros y contras para las farmacéuticas. Véase el mercado mundial del cáncer. Los fabricantes de fármacos están invirtiendo miles de millones en el desarrollo de nuevos tratamientos, atraídos por la capacidad de cobrar altos precios. Pero un cribado más eficiente podría permitir la detección temprana de cánceres, reduciendo tal vez la necesidad de medicamentos. McKinsey considera que cada dólar gastado en un mejor cribado en EE UU podría ahorrar cuatro dólares en prestaciones médicas.

La nueva tecnología también podría ayudar a las farmacéuticas a desarrollar mejores terapias y a cobrar más por ellas. Los ingenieros de Google aspiran a ampliar su programa más allá de las pruebas de detección. Los fabricantes de fármacos ya tienen muchos datos históricos, por lo que pueden desarrollar sus propios programas o colaborar con tecnológicas. Los ejecutivos farmacéuticos deben demostrar que la llegada de la IA mejorará los tratamientos, y no solo los reducirá.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías