La siderurgia inicia un año de fusiones con la demanda del acero a la baja

Exceso de capacidad en los proveedores de automoción

Acería de horno eléctrico del grupo Sidenor en Basauri (Bizkaia).
Acería de horno eléctrico del grupo Sidenor en Basauri (Bizkaia).

Año de fusiones entre las siderúrgicas. Las operaciones corporativas llaman a la puerta este 2020 en medio de una demanda a la baja del acero, que en 2019 cerró con una caída de las ventas cercanas al 3% (después de una previsión inicial de un retroceso del 1%).

 Los procesos de unión vivirán diferentes velocidades, según la evolución de cada sector y el nivel de deuda de cada compañía. En aceros especiales, por ejemplo, la caída internacional de las matriculaciones puede acelerar las fusiones. El sector de automoción es su principal cliente, concentra casi el 70% de las ventas, y las malas perspectivas de esta industria en 2020 vuelven a dejar en evidencia el exceso de capacidad en aceros especiales.

Uno de los ejemplos más gráficos de este escenario es el de ArcelorMittal, la mayor siderúrgica del mundo con una producción de 92,5 millones de toneladas en 2018. Apuró los últimos días de 2019 para cerrar en India la compra de la empresa del sector Essar, que fabrica 6,5 millones de toneladas.

Asociada a la japonesa Nippon, que tendrá el 40% de la nueva Essar, frente al 60% de ArcelorMittal, el gigante del acero quiere que su nueva filial alcance a largo plazo un techo de producción de 15 millones.

La multinacional de la familia Mittal adelantará más de 5.100 millones a los acreedores de Essar, que estaba en situación de insolvencia. Y luego aportará casi 1.000 millones para sanear su balance.

En paralelo, Arcelor­Mittal ha recortado en tres millones de toneladas su volumen de fabricación en Europa (en Asturias dejará de producir 700.000 toneladas), pero sigue adelante con las operaciones corporativas.

Por ejemplo, en Italia, donde negocia con el Gobierno de Roma para retomar la gestión de la siderúrgica pública Ilva, con 10.000 trabajadores. Dejó la dirección el pasado 30 de noviembre, cuando el Ejecutivo transalpino quitó la inmunidad por la que ArcelorMittal no asumía los posibles efectos en la salud humana de la actividad industrial de Ilva durante décadas. Además, Roma decretó el cierre de uno de sus tres hornos altos.

La corporación no quiere ataduras con el pasado para desarrollar un plan de inversiones de 1.200 millones que culminaría en 2021 y que pondría a Ilva al día en materia de emisiones.

En España, José Antonio Jainaga, presidente del fabricante de aceros especiales Sidenor (más de un millón de capacidad), ha vuelto a lanzar el guante de la fusión a las acerías instaladas en Euskadi. No ha tenido respuesta ni de Tubacex ni de Tubos reunidos. Tampoco de Olarra ni de Celsa. ArcelorMittal, con dos plantas en el País Vasco, tampoco se ha manifestado.

De Euskadi salía el 40% de los 18 millones de toneladas que se producían en España. Ahora suma el 20% de 14 millones.

En aceros especiales y en Europa, los grupos que pueden protagonizar fusiones, además de Sidenor, son StB y Saarstahl en Alemania, la sueca Ovaco y la italiana ABS.

Mientras, Andrés Barceló, director general de la asociación siderúrgica Unesid, alerta de los problemas que siguen acechando al acero. Barceló reclama más salvaguardas de Bruselas a las importaciones, sobre todo las procedentes de Turquía, que quiere colocar fuera su acero por la caída de la economía otomana. El responsable de Unesid se congratula del anuncio de la UE de establecer una nueva normativa de emisiones para que no se sigan beneficiando los productores de fuera de Europa que no asumen costes medio ambientales.

 

Un goteo de operaciones

Acerinox. El fabricante de acero inoxidable ha adquirido recientemente la empresa alemana de aleaciones especiales VDM, en una operación valorada en 532 millones. Según los cálculos de Acerinox, la nueva participada al 100% incrementará en un 20% tanto sus ventas netas como el ebitda (beneficio bruto de explotación).

British Steel. La histórica siderúrgica británica, que está en quiebra con 4.000 empleos en las islas, interesa al grupo asiático Jingye, que ofrece 82 millones. British Steel genera 20.000 puestos de trabajo entre sus suministradores y tiene otros 1.000 profesionales en plantilla en Francia y Países Bajos.

Sarralle. En los últimos días de 2019, el grupo Sarralle de Azpeitia (Gipuzkoa) adquirió la empresa Bascotecnia-LagunArtea, también guipuzcoana, para consolidarse como “uno de los líderes del sector siderúrgico a nivel internacional”. Prevé facturar 150 millones al año.

Grupo Gallardo. El fondo estadounidense de capital riesgo KKR se hizo en noviembre con el 100% de Grupo Gallardo, una siderurgia que nació hace 40 años de la mano de su fundador, Alfonso Gallardo. El nuevo propietario capitalizó deuda para convertirse en el accionista único, después de años de enfrentamiento con los fundadores. El grupo llegó a facturar 2.000 millones e intentó construir una refinería en Extremadura.

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