La banca privada seguirá inflando la burbuja de crédito a los ricos

Aunque a veces hay accidentes, los préstamos 'superprime' son un negocio bastante seguro

Billetes de dólar.
Billetes de dólar.

Los bancos más grandes del mundo están suscitando un nuevo frenesí de préstamos. Ha pasado más de una década desde que los préstamos a compradores de viviendas subprime (de alto riesgo) se echaran a perder. Ahora UBS y otros bancos privados están incrementando el crédito a los clientes más ricos. Esta burbuja de los préstamos superprime traerá mayores retornos, pero esperemos que con menos riesgos.

Un impulso global protransparencia obligó a la industria de la gestión de patrimonio a dejar el lucrativo hábito de ocultar los activos de los clientes a las autoridades fiscales. Ahora los bajísimos tipos de interés están dificultando la obtención de rendimientos positivos. Eso está ejerciendo presión sobre las comisiones y reduciendo los márgenes de beneficio.

En un intento por aumentar los ingresos, los gestores de patrimonio están concediendo más préstamos a los empresarios de éxito y a sus hijos. Los ingresos totales por préstamos en los principales bancos privados crecieron un 8% anual entre mediados de 2017 y mediados de 2019, según la consultora Tricumen.

A finales de septiembre, la banca privada de UBS tenía concedidos 176.000 millones de dólares (157.000 millones de euros) a clientes acaudalados. Eso equivale al 7% de los 2,5 billones de dólares en activos que cuida. Parece que el nuevo cojefe de gestión de patrimonio global, Iqbal Khan, que anteriormente había apretado el acelerador de los préstamos en su rival Credit Suisse, irá más lejos. Algunos ejecutivos consideran que los bancos privados podrían conceder cómodamente créditos por valor de hasta el 15% de los activos que gestionan.

Los préstamos a personas que ya son ricas parecen tener un riesgo relativamente bajo. Los llamados préstamos lombardos, que están garantizados por una cartera de valores depositados en el banco privado, suelen ser los más seguros. Los márgenes brutos de estos préstamos tienden a ser inferiores a 100 puntos básicos, según la consultora Capco.

Los bancos pueden cobrar el doble por garantías más sofisticadas como bienes inmuebles o acciones en empresas no cotizadas, y aún más por créditos respaldados por obras de arte, yates o vino. Sin embargo, los banqueros privados a veces reducen las tasas para obtener un mandato mayor, o para asegurarse un cliente de banca de inversión.

A pesar de que los prestatarios ricos generalmente pueden pagar el préstamo, los accidentes ocurren. Cuando el minorista del hogar sudafricano Steinhoff International reveló un fraude contable masivo en 2017, entidades como Bank of America y Citigroup sufrieron pérdidas por 1.600 millones de euros en préstamos garantizados con acciones propiedad de Christo Wiese, el expresidente de la firma.

Sin embargo, este tipo de préstamos sigue siendo más seguro que arriesgarse a pagar grandes multas ayudando al blanqueo de dinero o a evasores de impuestos. Y, a diferencia de la crisis de las hipotecas subprime, probablemente no hará estallar todo el sistema financiero. Esta burbuja tiene margen para seguir inflándose.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías