Tendencias tecnológicas 2020

Apoteosis de satélites, robotización y un ‘#MeToo digital’ se conjuran contra el poder de las ‘big tech’

Se esperan acciones legales y sociales para mitigar el gran poder mulsectorial de los gigantes tecnológicos. Las medidas llegarán de políticos, legisladores y de los propios ciudadanos

Apoteosis de satélites, robotización
y un ‘#MeToo digital’ se conjuran contra el poder de las ‘big tech’

Este año se desplegarán varias redes de satélites, habrá inteligencia artificial más avanzada y se invertirá mucho más en computación cuántica. El 5G ganará terreno, los videojuegos darán un vuelco y se esperan drásticas medidas de descarbonización. Pero, si algo marcará 2020 serán las acciones regulatorias y los movimientos sociales para poner coto al poder de los gigantes tecnológicos. Así lo resume un grupo de profesores de IE Business School que ha ayudado a CincoDías a conocer qué tendencias marcarán el año.

Avalancha de Satélites

Tras muchos años estancados o soñando con un 5G que tardará porque su modelo de negocio sigue sin ser prometedor para las telecos, se abre abre un momento de cambio en las telecomunicaciones con nuevas vías que tienen mucho interés. Así lo asegura Julián de Cabo, que destaca el proyecto europeo de telecomunicaciones cuánticas Openqkd, “que intentará liberar a Europa del control que EE UU y China intentan imponer sobre internet”, y el despliegue de varias redes de satélites, “que esperan ofrecer alternativas globales de acceso a la red como las de Starlink, de Elon Musk, o Blue Origin. También Enrique Dans vaticina que en 2020 se desarrollará “una auténtica apoteosis satelital”, tras el lanzamiento en 2019 de 60 satélites a 550 km de altura por parte de Starlink. “Los planes de esta compañía apuntan a un total de 12.000 satélites como esos. Además, Amazon ha pedido permiso para lanzar 3.236 satélites más dentro del llamado Project Kuiper, y muchas otras compañías como Telesat LEO, SES 03B, Iridium Next, LeoSat, Samsung o OneWeb pretenden competir también en este espacio”, señala Dans.

Apoteosis de satélites, robotización
y un ‘#MeToo digital’ se conjuran contra el poder de las ‘big tech’

Avance del 5G y del IoT

Aunque Casimiro Juanes cree que no será hasta 2021-2022 cuando se vean realmente nuevas formas de hacer las cosas gracias al 5G y al internet de las cosas (IoT) con impacto en una parte significativa de la población, asegura que este año sí se verán más implementaciones de 5G, “tras un 2019 de pruebas piloto”, y comenzarán a tantearse algunos nuevos modelos de negocio basados en el IoT “donde el tiempo real será un factor clave”. Igualmente, Eduardo Pedreño avanza que “veremos despliegues 5G en las principales ciudades y que los terminales 5G se harán un hueco en el mercado. Previsiblemente, Apple lance sus primeros móviles 5G”.

‘Machine learning’ sencillo

Si 2019 fue el año del machine learning, 2020 lo será del machine learning en producción, dice Dans. “Las experiencias de multitud de empresas apuntan a que el machine learning no es algo que haya que inventar contratando infinidad de programadores y científicos de datos que experimenten con lenguajes como Python o R; es una disciplina analítica ya consolidada para la que existen herramientas convincentes que solo hay que utilizar”. Por eso, afirma, “este año veremos cómo las empresas que entienden el tema empiezan a generar verdaderas ventajas mediante la adopción de este tipo de herramientas de machine learning de uso sencillo”.

La inteligencia artificial o la impresión 3D como servicio empezarán a integrarse en el día a día de las empresas

B2B más transaccional

Para Fernando Aparicio habrá una clara fusión entre B2C y B2B. Se asistirá a la consolidación de una tendencia iniciada hace un par de años en la que los portales líderes ofrecen propuestas dirigidas a un ecommerce B2B cada más transaccional y no sólo centrado en la generación de contactos comerciales. “El desarrollo de Amazon Business en los principales países occidentales es el perfecto ejemplo de un comportamiento digital más automatizado en las cadenas de valor de las empresas, lo que provocará, como terremoto colateral, el interés creciente de las big tech, intermediarias en este proceso, en la provisión de toda suerte de servicios financieros ligados al negocio B2B, en forma de líneas de crédito, anticipo de facturas, seguros de crédito... lo que encenderá”, dice, “la mecha final en la guerra entre bancos y big tech”.

Todo como servicio

La consolidación del modelo EaaS (Everything as a Service) se plasmará en servicios ofrecidos, mayoritariamente, por las big tech en áreas que, por el momento, estaban reservadas a sectores específicos y a grandes empresas. “La inteligencia artificial o la impresión 3D como servicio empezarán a integrarse en el día a día de las empresas, democratizando el acceso de las pymes a tecnología punta a precios asequibles y consolidando el poder de las big tech en el área de servicios a empresas”, resalta Aparicio.

El poder chino seguirá creciendo, según inviertan su gobierno y sus empresas más en inteligencia artificial y ecosistemas

Coto legal a las ‘big tech’

La dinámica competitiva de los gigantes de internet “se hará extraordinariamente más compleja” en 2020, opina Pedreño. No solo, dice, porque competirán en casi todo e intentarán conquistar territorios adyacente, como el financiero, sino porque “tienen la espada de Damocles de los reguladores europeos y americanos que podrían complicar aún más la situación de sus monopolios virtuales”. Aparicio prevé “un abordaje internacional, al estilo del cambio climático y esperemos que con mayor operatividad, a las consecuencias, probablemente indeseables, del oligopolio global que están creando las big techs en múltiples sectores”, pues en su opinión “de nada valen restricciones locales y descoordinadas”. También Juanes avanza dos peleas: una social, liderada por Europa, y otra legal, capitaneada por EE UU, contra los modelos de negocio de plataforma, donde temas regulatorios sobre el aspecto laboral, la privacidad o la competencia serán clave. “Podríamos comenzar a ver que algunos de los modelos de plataforma no serán tan beneficiosos debido a los nuevos costes sociales, laborales o regulatorios”.

Apoteosis de satélites, robotización
y un ‘#MeToo digital’ se conjuran contra el poder de las ‘big tech’

Conciencia social digital

Más allá de iniciativas legislativas, “la única defensa posible ante el avance del oligopolio de las big tech es una reacción por parte del usuario”, opina Aparicio, que habla de un #MeToo Digital. “Es improbable que tenga éxito, dado la absorción innata de la tecnología en nuestras vidas, pero empezarán a surgir voces y movimientos de concienciación sobre los efectos de la tecnología y de la automatización/robotización en todos los sectores, abogando por una desconexión digital, lo que se convertirá en un fenómeno social con muchos paralelismos con los movimientos medioambientales”. La principal reclamación, añade, será una renta básica universal y fuentes de financiación de la misma, como único mecanismo posible para compensar los efectos sociales de la creciente e inevitable robotización dominada por las big tech. También De Cabo y Pedreño creen que seguirá incrementándose la conciencia social sobre la necesidad de clarificar qué sucede con la privacidad en la era de la economía de los datos. Este profesor cree que proyectos como el Solid de Tim Berners-Lee y WT Social de Jimmy Wales “son pasos prometedores en una dirección más respetuosa con la privacidad y el control de las fake news”.

‘Fakes news’ y ‘deep fakes’

La era de la desinformación seguirá ganando batallas, comparable a la era de la propaganda en los años 30, opina Pedreño, que añade que las fake news seguirán alimentando el populismo, “con las desastrosas consecuencias que ya está teniendo en el ámbito político”. En su opinión, este fenómeno tiene un horizonte temporal no muy lejano, “hasta que la sociedad reaccione en su contra, pero no sabemos cuál es”. También para Juanes las deep fakes (vídeos y audios que suplantan a gente y parecen ellos) tendrán una gran influencia en los procesos electorales, especialmente en las próximas elecciones presidenciales de EE UU, esto podría llevar a que un significativo número de usuarios exijan una mayor protección basada en la inteligencia artificial.

Descarbonización

Para Dans, el fracaso de las conferencias mundiales del clima lleva a la evidencia de que las transformaciones necesarias para evitar una emergencia climática ya declarada están siendo “patéticamente lentas, que ecosistemas como el Amazonas o Australia están ya en escenarios de no retorno, y que si seguimos con la misma tónica, nos abocamos al más negro de los desastres”. En este contexto, dice, se espera que la presión de la sociedad fuerce a gobiernos y compañías a muchas y más drásticas medidas de descarbonización.

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y un ‘#MeToo digital’ se conjuran contra el poder de las ‘big tech’

Nuevo poder chino

En la guerra comercial entre EE UU y China en 2019 fue visible, según Juanes, que China está construyendo gigantes digitales con el apoyo del gobierno. “Estos gigantes están cada vez más presentes en Europa (un buen ejemplo es TikTok, una de las aplicaciones más exitosas). Además, su inversión en inteligencia artificial y ecosistemas podría poner aún más en peligro la aparición de unicornios en Europa”, dice.

Más computación cuántica

Este año será cuando comiencen a verse los primeros impactos de la computación cuántica, pronostica Elena Yndurain. “Gartner predice que en el 2023 el 20% del presupuesto de TI estará destinado a computación cuántica, pero yo creo que la cifra será mayor, y que ya en 2020 todas las empresas del Fortune 500 estarán inmersas en su quantum journey con un 50% de ellas bastante avanzadas probando casos de uso concretos”. Yndurain cree el gobierno creará más programas de tecnología cuántica, que se definirán los estándares tecnológicos a nivel internacional, que el sistema educativo incluirá física cuántica en los programas de STEM y el ecosistema de startups y las inversiones de capital riesgo crecerán aún más en este ámbito.

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y un ‘#MeToo digital’ se conjuran contra el poder de las ‘big tech’

Los videojuegos se animan

Arranca un periodo interesante en el mundo de los videojuegos. De Cabo apunta que en 2020, y tras años de estabilidad, se verá nacer la siguiente generación de consolas de Microsoft y Sony, justo el año en que Google intentará consolidar su servicio Stadia como una alternativa a la consola física, al igual que otras empresas. También se espera que Facebook lance su alternativa tras comprar la startup española PlayGiga).

El año de las GANs

El profesor Kiron Ravindran está convencido de que 2020 será el año de las GANs, las redes generativas antagónicas, que han permitido llevar a la inteligencia artificial (IA) a un nuevo nivel. “Hemos visto cómo la IA ha pasado en pocos años de un limitado asistente en smartphones a ser capaz de conducir un camión 4.000 kilómetros o crear pinturas que se venden por 400.000 euros. Espero con interés la aplicación de las GANs en el descubrimiento de nuevos fármacos, en la conducción autónoma y el entretenimiento. Y tendrán un papel clave en las elecciones estadounidenses de 2020 para generar noticias falsas de manera mucho más convincente”.

La inversión en computación cuántica se disparará, también entre las empresas de capital riesgo

Impulso al ‘Edge computing’

La era del cloud computing empieza a dar paso al edge computing, trasladándose las capacidades de procesamiento y análisis en tiempo real de la información de la centralidad (los centros de datos del cloud, ya asimilados en el mundo empresarial) a la periferia, explica Pedreño. “El cloud computing seguirá ahí pero no como la fuerza transformadora que fue, y la combinación del 5G más el edge computing será imprescindible para avances como el coche autónomo”. Y añade: “De la IoT se habla hace mucho, pero estamos al borde de una explosión en la creación de valor que podemos lograr de ella cuando añadamos 5G y tecnologías de inteligencia artificial”.

Ciberseguridad, forzosa

La era de la desinformación seguirá ganando batallas; ahora, con las ‘deep fakes’

La ciberseguridad seguirá siendo el campo invisible donde se libran batallas y ciberguerras, aunque al menos gobiernos y empresas ya se lo han tomado en serio, asegura Pedreño. También Silvia Leal cree que “caminamos hacia un futuro en el que cada día estaremos más controlados, pero también más protegidos, y en el que la ciberseguridad tendrá un rol cada vez más importante, sobre todo teniendo en cuenta que en España el coste anual del cibercrimen alcanzará los 5.400 millones de euros de aquí a 2021”. Juanes, por su parte, cree que la ciberseguridad seguirá siendo uno de los desafíos más importantes para las compañías, ahora que se están moviendo hacia modelos de negocio basados en los datos. “El cambio principal este año vendrá por los modelos de protección basados en inteligencia artificial”, dice.

Medios sociales descentralizados

Los medios sociales pueden empezar a tender a la descentralización, dice Pedreño. Jack Dorsey, fundador de Twitter, ya ha hablado de ello, y el gran perdedor de ese movimiento sería Facebook. “Lo social como una gran capa de internet o un protocolo y no tanto un negocio que se lucra de nuestro contenido puede ser un interesante revulsivo que nos devuelva a la etapa inicial de la web 2.0. Es el germen de una idea con implicaciones notables, y a la que es difícil poner un horizonte”, dice.

Movimiento NoCode/LowCode

Este movimiento va a popularizar el desarrollo de apps y webs, según Agustín Cuenca. “Igual que hoy no hace falta ser informático para montar un blog, en poco tiempo tampoco lo será para montar la tecnología de cualquier aplicación”. También Cuenca destaca cómo la metodología Agile, nacida en el mundo del software, se expandirá en la gestión de proyectos y equipos.

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y un ‘#MeToo digital’ se conjuran contra el poder de las ‘big tech’

Potenciación del Humano-máquina

Dentro del debate sobre si las máquinas nos robarán el trabajo, se darán más discusiones sobre la importancia de la interacción entre humanos y máquinas, de modo que se aumenten las capacidades de ambos. “Se verán más y más modelos de automatización sobre este tipo de modelo de relación”, dice Juanes.

Cambios en la educación

La formación tiene que dar el salto, dice Cuenca, que cree que alguien acabará por descubrir este año cómo hacer para que el e-learning gane en calidad. “La inversión en ed-tech seguirá creciendo y el número de proyectos también”.

Ecosistemas, el poder en nuestras manos

El reciente movimiento de BBVA, que ha dado acceso a través de su propia plataforma a hacer operaciones con otros bancos, abre la puerta a otra tendencia, según Juanes: que empresas tradicionales de algunos sectores (retail, bancario…) creen “monopolios naturales vía ecosistema”. Y, asegura, “en este tipo de entornos, el que primero se mueve tiene más posibilidades de ganar”.

Nueva movilidad

La revolución de la movilidad urbana continuará, sostiene Leal, que recuerda que ya hoy muchos vehículos son capaces de captar cantidades inmensas de datos, así como de procesarlos e informar al conductor sobre lo que está sucediendo. “Han llegado Free Now, Uber o Cabify, pero el ritmo de cambio de la movilidad se está acelerando con nuevos paradigmas como el de la economía colaborativa, concepto que hace referencia a aquellos modelos que promueven el intercambio entre particulares de bienes o servicios bajo un marco que busca proporcionar un beneficio mutuo y ahorro”, explica. La profesora asegura que este modelo está revolucionando, entre otros, el transporte de las ciudades puesto que permite gastos compartidos, pero también reducir la congestión y la contaminación. Por ello espera que en 2020 crezca este negocio, que se espera ascienda en 2025 hasta los 218.000 millones de dólares.

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