Endesa solicita oficialmente el cierre de sus centrales de Almería y As Pontes

La eléctrica ya dotó en noviembre un deterioro contable de 1.300 millones por estos cierres y los de Compostilla y Teruel

José Bogas, consejero delegado, y Juan Sánchez-Calero, presidente.
José Bogas, consejero delegado, y Juan Sánchez-Calero, presidente.

Endesa ha formalizado hoy ante el Ministerio de Transición Ecológica la solicitud de cierre de sus dos centrales de carbón importado: As Pontes (en La Coruña) y Litoral, en Carboneras (Almería). Según indica la compañía en un comunicado, "el incremento sustancial del precio de los derechos de CO2 y una fuerte caída del precio del gas, ha provocado una importante falta de competitividad de estas plantas en la cobertura de la demanda de mercado y a que, por consiguiente, se haya acentuado su exclusión del mismo".

Endesa ya anunció en septiembre, a los mercados y a las autoridades institucionales y agentes sociales, su decisión de promover "la discontinuidad" de la actividad de estas centrales. Desde entonces, la compañía que dirige José Bogas, ha venido analizando alternativas de funcionamiento de las plantas mediante el empleo de biomasa, que, sin embargo, no han resultado satisfactorias, tanto desde un punto de vista técnico y medioambiental, como económico.

Aún con todo, la compañía "se reserva el derecho de desistimiento de esta petición, en su conjunto o parcialmente, en el supuesto de que, como consecuencia de las pruebas adicionales de combustión con distintas mezclas de combustible" en ambas centrales, que se realizarán en los próximos meses, pudieran variar los resultados y garantizar la viabilidad de las plantas.

Estas solicitudes se suman a las que cursó hace ahora un año para el cierre de sus centrales de carbón nacional, las de Compostilla, en Cubillos del Sil (León) y Andorra (Teruel), aunque entonces optó por mantener las de importación, en las que había realizado las inversiones medioambientales en desnitrificación (200 millones en Litoral y 170 millones en As Pontes), que exige la UE para poder seguir funcionando a partir de junio de 2020.

Por todo ello, en septiembre, el consejo de Endesa registró un deterioro contable de activos por 1.300 millones de euros (el valor de las cuatro grandes centrales), cuyo detalle se incluyó el 5 de noviembre en el informe de gestión consolidado del tercer trimestre. Una cantidad que incluía el importe estimado para la provisión del desmantelamiento de estas instalaciones.

Antes de presentar la nueva solicitud de cierre, la compañía ha informado a los representantes del ministerio, a las autoridades autonómicas de Andalucía y de Galicia y a las de los municipios en los que se hallan ubicadas las plantas.En paralelo, ha presentado para cada central un proyecto de actuaciones que atenúen el impacto por la disminución de actividad, el Plan Futur-e, similar al que aplica en Italia su matriz, Enel, para promover actividades económicas y generación de empleo en las zonas afectadas. Según Endesa, estas propuestas se hallan abiertas a incluir iniciativas viables que se puedan proponer. Hasta recibir el permiso de cierre, las plantas irán dando salida progresivamente al carbón que tienen almacenado.

Endesa se compromete a respetar el puesto de trabajo de todos los empleados: 174 en el caso de As Pontes y 113 en Carboneras. En concreto, se abrirán procesos de recolocación y ya se han iniciado medidas formativas para mejorar la capacitación técnica de los empleados, que también se tendrán en cuenta para las labores de desmantelamiento.

En cuanto a las empresas auxiliares, Endesa señala que "priorizará la contratación de personas del entorno para acometer los trabajos de desmantelamiento de ambas plantas, así como en el desarrollo de las nuevas instalaciones renovables que se propone llevar a cabo". Para esas personas "están previstos programas adicionales de formación que se implantarán para la generación de empleo local".

Para el desmantelamiento de los cuatro grupos de As Pontes se estima una duración de unos cuatro años, más las tareas previas, que generarán en torno a 130 empleos directos con puntas de trabajo de hasta 200 personas. En los dos grupos de Carboneras, se prevén tres años, tras unos 18 meses de trabajos de preparación, que generarán 110 empleos directos con picos de trabajo de hasta 160 personas.

Asimismo, Endesa se propone desarrollar hasta 1.505 MW de nueva capacidad eólica en Galicia entre 2020 y 2026, con 1.581 millones de inversión y una generación de más de 1.250 empleos de media anual durante los seis años de la fase de construcción y 125 para la de operación y mantenimiento durante los siguientes 25 años. De esta capacidad, ya está confirmada la conexión de 165 MW, con una inversión estimada de 173 millones de euros y una creación de 825 empleos directos en la construcción.

En la provincia de Almería prevé construir parques fotovoltaicos y eólicos con una potencia de más de 1.520 MW y una inversión estimada superior a 1.200 millones de euros, que generarían unos 700 empleos directos en los seis años de la fase de construcción y 110 para la operación y el mantenimiento durante los siguientes 25 años.

La compañía, dentro de este Plan Futur-e, contempla también la búsqueda de alternativas empresariales a las instalaciones actuales. Mediante un concurso internacional de ideas y proyectos.

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