La Fed se despide de 2019 sin cambios en los tipos y apuesta por una pausa larga

Se mantienen en el 1,5%-1,75%

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El presidente de la Reserva Federal de EE UU, Jerome Powell.

La Reserva Federal se despide de 2019 sin cambios en los tipos de interés. El banco central de EE UU acordó ayer mantener el precio del dinero en 1,5%-1,75%, nivel en el que permanece desde el pasado 30 de octubre. Pero si por algo han estado marcados los últimos 11 meses han sido porque los bancos centrales han dado un giro de 180 grados a su política. La Fed es la mejor representanta de esta corriente. La institución que preside Jerome Powell comenzó el año moderando su lenguaje y seis meses después procedió a la primera rebaja de los tipos desde 2008.

En septiembre y octubre repitió el movimiento con el objetivo de proteger a la economía estadounidense de la desaceleración global y las consecuencias de las tensiones comerciales. El organismo llega así a 2020 con los deberes hechos y según se desprenden del comunicado publicado por su comité del mercado abierto (FOMC) “el nivel actual de las tasas es el apropiado para apoyar la expansión sostenida de la actividad económica, las fortalezas del mercado laboral y acercar la inflación al objetivo del 2%”.

Después de las últimas reuniones en las que la división entre los miembros del comité fue la seña de identidad, en la cita de diciembre se impuso la unanimidad. Todos sus integrantes votaron a favor de mantener sin cambios las tasas y proceder a una pausa tal y como ya había adelantado Powell en sus últimas intervenciones. Lo que se desconoce aún es cuánto durará ese standby. Es decir, en qué momento el banco central de EE UU volverá a adoptar medidas ya sea para subir o bajar los tipos.

El conocido como diagrama de puntos, que acompaña a las proyecciones trimestrales de la institución, deja entrever que será un parón largo, lo que acrecienta las divergencias entre el banco central de EE UU y sus homólogos, especialmente el BCE que registra tasas negativas. 13 de los 17 funcionarios de la Fed abogaron por no tocar el precio del dinero el próximo año si las condiciones económicas se mantienen, frente a cuatro que se mostraron partidarios de subirlos en 25 puntos básicos. El consenso deja para 2021 las posibles alzas, pues en esta ocasión solo cinco se mostraron partidarios de mantener el precio del dinero en los niveles actuales mientras el resto se inclinó a favor de incrementar las tasas ya sea en 25 puntos básicos (cuatro funcionarios), 50 (cinco miembros) o 75 puntos (solo tres integrantes).

“Nuestra perspectiva económica sigue siendo favorable, a pesar de los desarrollos mundiales y los riesgos actuales”, dijo Powell. Las proyecciones macroeconómicas se mantienen sin cambios respecto a la reunión de septiembre. El comité espera que la economía estadounidense cierre 2019 con un crecimiento el 2,2% y deja para 2021 que la inflación llegue al objetivo del 2%.Es decir, los datos corroboran que el banco central tiene margen para no tocar los tipos en los próximos 12 meses, confirmando así que las rebajas acometidas en 2019 forman parte de un ajuste de mitad de ciclo para prologar la expansión. En la actualidad EE UU está inmerso en el periodo de mayor expansión económica de su historia.

Los cambios en política monetaria este año no se han limitado a los tipos. A la vez que la Fed ponía fin a la reducción de su balance procedía a retomar la inyección de dinero en el mercado monetaria para aliviar las tensiones de liquidez. A las subastas de repo se sumó en octubre la compra de 60.000 millones de letras a un mes, estrategia que prevé mantener al menos hasta marzo. No obstante, algunos expertos creen que esto no es suficiente para aliviar las tensiones y abogan por una nueva ronda de compra de bonos (Quantitative Easing) para los próximos meses.

De aplicarse sería la cuarta de este tipo y primera desde que la Fed procedió a la normalización de los tipos. Un informe elaborado por Credit Suisse señala que “las operaciones de liquidez de la Reserva Federal no han sido suficientes para relajar las restricciones a las que se enfrentarán los bancos en el próximo giro de fin de año” e identifica dos problemas: que la Reserva Federal subió tipos y redujo su balance demasiado rápido, y en segundo lugar, que las directrices de Basilea III sobre la banca internacional hicieron más estrictos los requisitos de capital.

La tasa de paro de EE UU toca suelo

Un avance del 2,2% del PIB. La Fed espera que la economía estadounidense cierre 2019 con un crecimiento el 2,2%. En 2020 se prevé que el PIB avance un 2%; un 1,9% para 2021 y 1,28%, en 2022.

Desempleo, en mínimos. La tasa de paro, que según las últimos indicadores se sitúa en el 3,5%, niveles de diciembre de 1969, concluirá el ejercicio en el 3,6%. En los próximos tres años se moverá entre el 3,5% y el 3,7%. Por su parte la inflación, el principal cometido de la Fed no alcanzará el 2% hasta 2021, situándose en el 1,5% a cierre de 2019. Es decir, los datos corroboran que el banco central tiene margen para no tocar los tipos en los próximos 12 meses, confirmando así que las rebajas acometidas en 2019 forman parte de un ajuste de mitad de ciclo para prologar la expansión.

Wall Street. La decisión del banco central apenas tuvo impacto en el mercado. Al cierre de esta edición los tres índices de referencia subían un 0,3%.

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