Airbus convierte su planta de Albacete en pieza clave para sus helicópteros

Se consolida como la fuente única para todos los fuselajes traseros de esta división

Vista general de la planta albacetense de Airbus Helicopters, que prevé alcanzar velocidad de crucero en la producción de colas de helicópteros en 2020, con más de 400 unidades al año, gracias a la nueva estrategia industrial del fabricante europeo.
Vista general de la planta albacetense de Airbus Helicopters, que prevé alcanzar velocidad de crucero en la producción de colas de helicópteros en 2020, con más de 400 unidades al año, gracias a la nueva estrategia industrial del fabricante europeo. EFE

El grupo aeronáutico Airbus es mundialmente reconocido por su división de aviones comerciales. La gama de helicópteros, en cambio, pasa más desapercibida, pese a que estos llegan a sitios a los que los aviones no pueden. “Lo más importante de un helicóptero, que es lo que lo hace diferente del resto de máquinas, es que puede volar quieto en un punto y puede aterrizar y despegar en vertical. Eso significa que puede acceder prácticamente a cualquier sitio, aterrizar en lugares que no están preparados y llevar gente a desde y donde haga falta”, argumenta Chema Rubio, director de Relaciones Institucionales de Airbus Helicopters España.

Su fábrica albacetense, además, se ha convertido en una pieza fundamental en la producción de toda la gama de helicópteros de la compañía a nivel mundial, gracias a un ambicioso plan de transformación iniciado en 2014. Sara Corchete, directora de Industria de Airbus Helicopters España, asegura que “antes del plan se hacían las mismas piezas en varias plantas y lo que se decidió es especializar cada planta en la fabricación de una sola parte”. La idea, explica, “es acortar el tiempo desde que se pide el vehículo hasta que se entrega para abaratar costes y ser más flexibles y resistentes al mercado”.

Con el nuevo modelo, la planta de Albacete queda plenamente integrada en la estrategia industrial de la empresa, ya que es dentro de sus hangares donde se lleva a cabo la producción especializada en el equipado de los fuselajes traseros de todos los helicópteros de Airbus. “Esto significa para Albacete que hemos pasado a ser un mercado global junto con Francia y Alemania. La fábrica ha sido elegida como fabricante de los cerca de 400 fuselajes traseros de todos los helicópteros que vende anualmente Airbus Helicopters. Esto liga nuestro futuro en la industria al de todo el grupo y al futuro del mercado de helicópteros”, sostiene Corchete.

Para Chema Rubio este plan industrial garantiza la sostenibilidad de la planta española y asegura su futuro, liberándola de la dependencia de nuevos pedidos por parte de España: “Lo importante es la integración con el grupo. Ahora un tercio de todo depende España. Si a ellos les va bien a nosotros nos irá bien”. Actualmente, el 46% del volumen de negocio de la división pertenece al sector militar, y el otro 54% al civil. Este equilibrio supone, según el propio Rubio, “una protección que tiene la compañía en caso de que se desencadene una crisis en un mercado o en el otro”.

En España, la flota total de helicópteros ronda las 550 unidades. De ellas, 374 pertenecen a Airbus. En 2018 la división de Airbus Helicopters España facturó 290 millones de euros y cuenta con unos 600 empleados entre las plantas de Albacete y Getafe.

Aun así, Rubio prevé que para 2020 la producción de colas de helicópteros aumente a más de 400 unidades y espera que España compre más helicópteros en los próximos años, ya que de momento tiene 45 NH90 de los 100 o al menos 80 que pretendía adquirir. Además, también cuenta con que la Guardia Civil termine el proceso de renovación de su flota con 18 H135 adicionales.

Presente y futuro de los helicópteros

Misiones civiles y militares. Actualmente Airbus Helicopters cuenta con la gama más amplia del mercado de estos vehículos, que se emplean para todo tipo de actividades. Entre las misiones civiles se encuentran los servicios médicos de emergencia, la búsqueda y salvamento, los trabajos aéreos, y el orden público, entre otros. En cuanto a las misiones militares, destacan el reconocimiento armado, las misiones especiales o la evacuación médica.

Retos. La industria, además, se enfrenta a una serie de retos derivados de la evolución de las ciudades. Por tanto, los ingenieros de la compañía trabajan en encontrar soluciones a la movilidad en megaurbes, así como en desarrollar helicópteros de alta velocidad, autónomos y que generen el menor ruido posible.

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