Operaciones

ACS saca a Goldman Sachs del proceso para vender su filial de energías renovables

La operación sigue en pie bajo la dirección de Société Générale; el objetivo es cerrar la desinversión a finales de año o inicios de 2020

Florentino Pérez, presidente de ACS Junta de accionistas de ACS.
Florentino Pérez, presidente de ACS Junta de accionistas de ACS.

La venta de la división de energías renovables de ACS, bautizada como Zero-E, ha ido complicándose con el paso del tiempo. Al menos, uno de los coordinadores del proceso, Goldman Sachs, ha sido relevado de sus funciones, según fuentes financieras. De la tríada de bancos fichados de una eventual salida a Bolsa por el 51% del capital, planteada el pasado mes de abril, solo queda Société Générale.

La primera opción, al calor de la buena acogida del sector entre los inversores, fue organizar un estreno en la renta variable, en una jugada similar a la que empleó ACS con Saeta Yield en febrero de 2015. Pero los bancos asesores decidieron darle una vuelta y se produjo una metamorfosis de la fórmula diseñada para la operación. La opción de una venta privada, ya fuera a un inversor industrial o financiero, como un fondo de private equity, se convirtió en el escenario prioritario.

La compañía que preside Florentino Pérez se dejó asesorar por Goldman Sachs y por Société Générale. Hasta ahora. Fuentes conocedoras del proceso aseguran que el papel del banco estadounidense no ha cumplido todas las expectativas del grupo constructor. La entidad francesa sí se queda con el mandato, y el proceso sigue totalmente en pie, según fuentes financieras.

Cierto es que ACS ha recibido ofertas no vinculantes por el activo, como reconoció ante la CNMV el pasado 18 de octubre, después de que CincoDías publicara que British Petroleum (BP), a través de Lightsource, se había interesado por Zero-E.

El grupo presidido por Florentino Pérez ha decidido prescindir del banco de EE UU

Fuentes conocedoras del proceso explican que el libro de venta se ha distribuido también entre otras empresas petroleras interesadas en los proyectos futuros de renovables (greenfield, en la jerga), como la firma anglo-neerlandesa Royal Dutch Shell o la portuguesa Galp. También se han interesado los fondos Brookfield, Macquarie, KKR, EQT y el fondo de pensiones canadiense Pension Plan Investment Board (CPPIB) e incluso Endesa, según El Confidencial.

Las expectativas de precio, que llegaron a superar los 2.000 millones en las tasaciones más optimistas, se sitúan ahora claramente por debajo de los 1.500 millones. Incluso algunas fuentes señalan que, a la hora de la verdad, las ofertas se situarán por debajo del umbral de los 1.000 millones. Algunas fuentes culpan del mejorable desarrollo del proceso a Goldman Sachs, de ahí que ACS haya optado por prescindir ahora, asi en el tiempo de descuento, de sus servicios.

Ángel García Altozano, director general corporativo de ACS, en la conferencia con analistas celebrada el 8 de noviembre, aseguró que el proceso de venta de Zero-E iba bastante bien y que podría venderse en los próximos meses, en la recta final de este año o a inicios de 2020. Si bien, el directivo abrió la puerta a trocear la venta para maximizar el precio. Se pueden vender por separado los activos construidos, los que están en proceso de ejecución y los proyectados. García Altozano dejó la puerta abierta a hacer una segregación por países, esencialmente entre los activos españoles y los latinoamericanos. Zero-E cuenta con 1.481 megavatios en operación o construccción, según su presentación.

La gran joya son los proyectos en desarrollo

Los proyectos en desarrollo de Zero-E superan los 8.000 millones de megavatios. El calendario que maneja la actual filial de ACS supone elevar su cartera de proyectos en operación hasta los 4.500 megavatios en 2022 y poner en marcha instalaciones por otros 5.200 a partir de 2023. El 69% de su capacidad actual está en España, un 13% en Latinoamérica –México, Uruguay, Brasil, Perú y Chile– y el restante 18% repartido en Argelia, Reino Unido y Sudáfrica. La mayor parte de su potencia es en el área solar fotovoltaica, con 914 megavatios de los casi 1.500 que tiene listos, o casi, para explotar. El objetivo de rentabilidad de los proyectos será de entre un 8% y un 9% en los países más seguros y superior al 10% en los menos estables.

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