Telefónica tiene el reto de hacer visible en el mercado el valor de su negocio

El plan anunciado ayer busca concentrar el músculo de la compañía en los focos de mayor potencial

El plan de acción que José María Álvarez-Pallete anunció ayer para avanzar hacia una “nueva” Telefónica constituye un decidido paso adelante para tranformar la organización, flexibilizar su estructura, optimizar la gestión y tratar de generar más valor frente a un mercado que en los últimos años no ha reflejado adecuadamente el potencial de la multinacional española. La compañía cerraba ayer la sesión a un precio de 6,76 euros por acción, lo que equivale a una caída del 10% en lo que va de año y del 30% desde marzo de 2017. En una extensa carta abierta en la que se dibuja el perfil de la Teléfonica de “los próximos 100 años”, Álvarez-Pallete explica cinco decisiones estratégicas diseñadas para alcanzar un triple objetivo: crecer en los mercados donde el negocio es más fuerte, apostar por las oportunidades de mayor potencial al tiempo que se apalanca el valor de las infraestructuras y ganar en agilidad y calidad.

La primera de esas cinco decisiones pasa por focalizar la inversión y el crecimiento en los cuatro mercados más relevantes para la compañía: España, Brasil, Alemania y Reino Unido. Una medida que tiene su contrapartida en la iniciativa de crear un spin off operativo bajo una única sociedad para Hispanoamérica, una región para la que se prevé un modelo distinto de gestión y la posibilidad de una venta o una salida a Bolsa en lo que no deja de ser un reconocimiento implícito de la fallida evolución del mercado que convirtió a Telefónica en la multinacional que es hoy. El plan incluye también la creación de Telefónica Tech, en la línea de Telefónica Digital, aunque con unos objetivos más definidos que esta y que engloban el segmento B2B y la ciberseguridad, así como todo lo referido a IoT, Big Data y cloud. La puesta en marcha de Telefónica Infra integrará las infraestructuras del grupo, una decisión que para ser realmente operativa deberá ir más allá de una simple reorganización y redenominación e incluir un cambio efectivo en el modelo de gestión. El plan de acción se cierra con una quinta pieza: el ajuste y simplificación del centro corporativo, una medida imprescindible para la modernización y para una mayor eficacia en el funcionamiento operativo.

El plan anunciado ayer dibuja un modelo de gestión dinámico, racional y equilibrado, que busca concentrar el músculo de la compañía en los focos de negocio más rentables y con mayor capacidad de crecimiento y diseñar soluciones pragmáticas para las áreas con peores resultados. Al contrario de la cita de Antoine de Saint-Exupéry que la compañía incluye en su mensaje, el éxito de la nueva Telefónica dependerá precisamente de que consiga hacer visible a los ojos del mercado el valor real de la compañía.