El Merger Monday es un triste consuelo para el bajón de las fusiones

Los volúmenes han caído incluso con las Bolsas en máximos, rompiendo un vínculo histórico

Índice Dow Jones en la Bolsa de Nueva York.
Índice Dow Jones en la Bolsa de Nueva York.

El lunes es estadísticamente el día más común para los ataques cardíacos. El pulso de los banqueros habrá estado particularmente elevado esta semana, con más de 70.000 millones de dólares en fusiones anunciadas en todo el mundo. Sin embargo, es probable que la emoción sea temporal. Las fusiones y adquisiciones se encuentran en un momento de calma en comparación con los últimos años, y parece poco probable que se produzca una recuperación sostenida.

El bróker estadounidense Charles Schwab reveló el lunes un acuerdo de compra en acciones con TD Ameritrade, por un valor de casi 30.000 millones de dólares, incluida la deuda, según datos de Refinitiv.

LVMH va a comprar Tiffany & Co por un valor empresarial cercano a los 17.000 millones de dólares. Mientras tanto, el grupo farmacéutico Novartis, el grupo de venta de entradas Viagogo y otros anunciaron una serie de adquisiciones de menos de 10.000 millones de dólares.

Sin embargo, este ajetreado día es un dato atípico en una tendencia que de otro modo sería deprimente. En los últimos 12 meses se han anunciado fusiones por alrededor de 3,7 billones de dólares, un 13% menos que el año anterior, según Refinitiv.

Los volúmenes han caído incluso cuando los mercados bursátiles alcanzaban máximos históricos, rompiendo el vínculo a largo plazo entre las fusiones y el rendimiento de los mercados de renta variable, y sugiriendo que los ejecutivos son menos optimistas sobre sus negocios que los accionistas.

Los datos de Boston Consulting Group muestran que también están pagando menos: el múltiplo medio del ebitda al que venden las empresas se redujo a 13 veces en el primer semestre de 2019, frente a 13,7 veces en 2018.

Y no todas las fusiones huelen a euforia corporativa. Es cierto que LVMH va a pagar unas generosas 16,6 veces el ebitda por Tiffany. Pero otras combinaciones parecen más defensivas. Los brókeres de Bolsa como Charles Schwab tienen la presión de las startups de bajo coste. Otro gran acuerdo, entre Peugeot y Fiat Chrysler Automobiles, está impulsado por la desaceleración de las ventas de automóviles y la necesidad de desarrollar costosos motores de bajas emisiones.

Es un momento difícil para hacer apuestas estratégicas audaces. Las persistentes tensiones proteccionistas entre Estados Unidos, China y Europa están poniendo nerviosos a los consejeros delegados.

Mientras tanto, organismos internacionales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) están advirtiendo de la debilidad del crecimiento mundial en los próximos años. Si a eso se añaden unas elecciones presidenciales en Estados Unidos el año que viene, queda claro que cualquier banquero que espere un auge sostenido es probablemente culpable de wishful thinking.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías