El número de nuevos jubilados registra la mayor caída en 13 años

La incertidumbre por el acceso al retiro anticipado adelantó muchas jubilaciones a 2018 y el nuevo subsidio para mayores también influyó

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Entre enero y noviembre de este año se han dado de alta 256.037 nuevos pensionistas de jubilación, lo que supone un descenso del 8,2% respecto al mismo periodo del año anterior. A falta de diciembre, en términos anuales, este descenso es el mayor de los últimos 13 años, ya que hay que remontarse a 2006 para encontrar una caída mayor en las altas de jubilación (-11,4%).

Este freno en los nuevos jubilados está ralentizando el ritmo de crecimiento del número total de pensiones. De esta forma, el 1 de noviembre pasado la Seguridad Social abonó un total de 9.784.262 pensiones a 8,6 millones de pensionistas (cerca de un millón de beneficiarios reciben dos prestaciones). Esto supuso el 1,13% más que hace un año, lo que representó el menor incremento interanual del último ejercicio, según los datos facilitados ayer por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

¿Por qué este año se han jubilado menos trabajadores? Desde el departamento que dirige Magdalena Valerio explicaban ayer que existen tres causas fundamentales. La primera de ellas es que en diciembre pasado muchos trabajadores que tenían la intención de jubilarse anticipadamente o de forma parcial en los próximos años adelantaron su retiro a finales de 2018. Esto ocurrió porque el Gobierno no decidió hasta el 28 de diciembre que prorrogaba las excepciones que permitían a algunos trabajadores jubilarse en las mejores condiciones de acceso y prestación existentes antes de la entrada en vigencia Ley 27/2011.

En principio, la ley decía que estas mejores condiciones terminaban el 1 de enero de 2019 y muchos de los jubilados que se querían acoger a ellas esperaron hasta el último minuto por ver si se prorrogaban hasta 2020 y jubilarse un año después para que los coeficientes penalizadores que recortan las pensiones de la jubilación anticipada fueran menores. Sin embargo, al ver que esta prórroga no llegaba –se aprobó tres días antes de terminar el año– decidieron jubilarse. De hecho, según los datos de Trabajo, solo en diciembre solicitaron la jubilación casi 50.000 personas el 15% del total. Este adelanto de los retiros hizo que en los primeros meses de 2019 descendieran las decisiones de jubilación respecto a los mismos periodos de años anteriores.

A esto se unió que los beneficiarios del subsidio de mayores de 52 años ya no están obligados a jubilarse en el momento que cumplen la edad de jubilación anticipada. Por este motivo, una buena parte de ellos ha decidido este año seguir cobrando esta ayuda, por la que el Estado también cotiza por el desempleado a la Seguridad Social y no jubilarse. Este retraso de la jubilación en estos casos hace que el recorte de la pensión futura sea menor.

Finalmente, desde Trabajo añadieron que la estabilidad económica también ha contribuido a que haya menos jubilaciones, que aumentan en periodos de crisis o en momentos de mayor convulsión de la economía.

Asimismo, aunque desde diciembre pasado las empresas pueden volver a obligar a jubilarse a sus empleados en el momento que cumplen la edad ordinaria de jubilación y tienen derecho al 100% de la pensión, esto debe pactarse en convenio colectivo. Por ello, aún son muchas las compañías que no tienen la jubilación forzosa y sus empleados con mayores sueldos se resisten también a jubilarse.

 

El gasto mensual sigue al alza pero más despacio

  • Récord. La ralentización del número de nuevos pensionistas apenas se ha dejado sentir en el gasto mensual, que sigue en niveles máximos. En noviembre, la Seguridad Social ha pagado 9.735 millones de euros, un 4,83% más que hace un año. Si bien desde agosto, cuando el sistema absorbió el prorrateo de la mejora de las pensiones de julio de 2018, el ritmo de crecimiento interanual del gasto se ha desacelerado muy levemente, desde el 5% al 4,83% actual antes citado.

  • La financiación. La Seguridad Social deberá abonar con dinero extra unos 20.000 millones de las dos pagas extra. Esto se abonará con hasta 3.500 millones del fondo de reserva; algo más de 13.000 millones de un préstamo del Tesoro; 660 millones de ahorros de intereses de la deuda y por un adelanto de Hacienda a cuenta de unos mayores ingresos del 8% por cotizaciones.
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