Javier Hernani, el jefe de la Bolsa más codiciada

El CEO de BME es llano y cercano, tranquilo en la exposición de ideas e incluso algo tímido, y le apasiona la ópera

Javier Hernani, CEO de BME.
Javier Hernani, CEO de BME.

Es ahora mismo uno de los altos ejecutivos más solicitados de Europa, porque su empresa también lo es. La guerra abierta por BME, en la que ya está Six, y a la que se postula Euronext y quizás alguna otra Bolsa más, coloca a Javier Hernani Burzako (Bilbao, 1963), una persona de la casa, en la que está casi desde su fundación, en todos los focos del mundo de las M&A.

A Hernani lo definen como una persona llana, cercana a su equipo de trabajo, tranquila en la exposición de ideas; incluso algo tímido. Divorciado y con dos hijas, le apasiona la ópera, siempre tiene un libro a mano y en su tiempo libre disfruta caminando por el monte y nadando en su mar Cantábrico. Jugador y aficionado al baloncesto, no se pierde ningún partido importante (incluidos los de su hija) y se declara fan incondicional del Athletic de Bilbao de fútbol.

Se licenció en Económicas y Empresariales por Deusto Business School, también conocida como la Universidad Comercial de Deusto, en 1986, y tuvo dos breves experiencias profesionales en el departamento de organización del Banco de Vizcaya y en Prefabricados Metálicos Umaran (en la que fue adjunto al director general). Luego hizo un máster en Estudios Europeos, rama Economía, por el Colegio de Europa de Brujas (Bélgica).

Siguió en Bélgica, en Bruselas en concreto, un año más, trabajando como consultor en una iniciativa de ámbito europeo, el Team 1992, un equipo de Coopers & Lybrand (luego fusionada con PriceWaterhouse) especializado en consultoría financiera y dirigido a multinacionales americanas en el marco de la implantación del mercado único europeo.

En 1989 participó en la creación y organización de la sociedad de valores Norbolsa, donde permaneció una década como director financiero. Luego incorporó a sus responsabilidades la dirección comercial, y también fue miembro del consejo de administración. En ese periodo aprovechó para hacer un máster en Gestión Avanzada por Deusto.

Aquella larga etapa de su carrera profesional, recuerda, le permitió “conocer la actividad de los brókeres desde dentro”, lo cual complementó su perfil profesional y le hizo “sensible a las inquietudes de una parte vital de los mercados: los intermediarios”. Además, le ha quedado el gusto por invertir, pero el estricto código de conducta de BME no le permite hacerlo con libertad, así que solo tiene acciones de su propia empresa y participaciones en fondos.

Su etapa en las Bolsas españolas comenzó en 1998, con su fichaje por la Sociedad Rectora de la Bolsa de Bilbao, en la que permanecería cinco años como subdirector general, responsable de las áreas económica-financiera, informática, y de SCL Bilbao, sus servicios de liquidación y compensación. “Supuso un salto importante en mi carrera y me permitió asumir un liderazgo creciente a nivel institucional y como gestor de equipos”, recuerda. Esa fase explica, añade, “la importancia de las Bolsas regionales en el ADN de BME”.

A BME, fundada en 2002, Hernani pasaría en 2003, como director financiero, puesto que integraba las áreas de control de gestión, relación con inversores, control de riesgo, tesorería, fiscalidad y gestión de proveedores. En 2006, la compañía salió a Bolsa, cuando su capital estaba en manos de los grandes bancos, como Santander y BBVA. En 2006 se incluyó a sí misma en el Ibex, y se excluyó de él en 2015. Con la entrada en vigor de Mifid, en 2007, BME perdió el monopolio del que gozaba tradicionalmente.

Hernani ascendió en 2012 a director general, puesto en el que coordinó las unidades y áreas relacionadas con el negocio, en dependencia directa del presidente, asistiendo a las reuniones del consejo de administración. También fue miembro del comité de coordinación y presidente de los comités de riesgos y de seguridad.

Desde abril de 2017 es consejero delegado de la entidad, aunque hasta dos años después, en abril pasado, no se convirtió en máximo ejecutivo, al dejar Antonio Zoido las funciones ejecutivas de su puesto de presidente del consejo, que mantiene.

Antes de la oferta de Six anunciada el lunes, la empresa había caído en Bolsa un 13% –ajustado por dividendos– desde 2017. BME, como otras Bolsas tradicionales, ha sufrido la irrupción de las plataformas alternativas, a las que se ha enfrentando bajando las tarifas. En España, además, ha podido afectar el plan del Gobierno de implantar una tasa a las transacciones financieras. En 2018, el volumen negociado a través del operador español cayó un 9,8%, hasta niveles que no se veían desde 2003.

Pese a ello, Hernani y el consejo han decidido mantener una generosa política de dividendos, con un 96% de payout que pretende mantener para los negocios actuales. El objetivo principal de BME, a expensas de lo que ocurra a partir de ahora, es seguir con su expansión internacional, así como la búsqueda de sinergias en el mercado nacional, trabajando con bancos y otros clientes en el ámbito tecnológico.

BME era y es un valor muy apetecible para otros operadores europeos, aunque solo sea por la escasez de Bolsas independientes en el escaparate. Ahora su valor se ha disparado hasta los 35,72 euros por acción, un 5% por encima de los 34 que ofrece la Bolsa suiza, lo que sugiere que los inversores apuestan por que haya otras ofertas, o por que Six acabe elevando la suya.

Hernani habla inglés (nivel proficiency), francés (avanzado) e italiano y alemán (intermedio), lo cual le será especialmente útil en el proceso abierto con la oferta de Six, que ha sido recibida favorablemente por el consejo de BME; los suizos pretenden mantener al equipo directivo, así como el resto de la estructura. Eso no es tan probable en las posibles opas alternativas, como la de Euronext, que ha seguido un modelo de centralización en París tras la compra de Bolsas como la de Bruselas, la de Lisboa, o la de Oslo. Es un momento complejo, pero muy estimulante para un apasionado de los mercados como Hernani.

La empresa

BME es propietaria de las Bolsas de Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao, así como de Latibex, mercado de valores latinoamericanos radicado en Madrid. También posee el MAB (Mercado Alternativo Bursátil). En total, está presente en 13 países de 3 continentes (Europa, América y África).

Su máximo accionista es Corporación Financiera Alba, de la familia March, con el 12,1%. Gestoras como BlackRock o Vanguard tienen menos del 1% del capital.