Las marcas para salones de belleza de Coty no encajan en Unilever

El sector profesional crece muy despacio en general, también en L'Oreal

Productos de Bed Head y Wella, entre otras marcas, en una peluquería Marco Aldany de Lima (Perú).
Productos de Bed Head y Wella, entre otras marcas, en una peluquería Marco Aldany de Lima (Perú).

Lo que no le queda bien a la empresa de cosméticos de EE UU Coty tampoco le queda bien a Unilever, que está en una lista de empresas y fondos de capital privado interesados en pujar por una cartera de marcas para salones de belleza que quiere vender aquella.

Los banqueros que asesoran a los posibles postores estiman que la cartera podría venderse por entre 10 y 12 veces sus ganancias básicas, lo que le daría una valoración de hasta 7.000 millones. Parece razonable. En comparación, Unilever cotiza a casi 15 veces el ebitda de este año. Pero la firma tiene buenas razones para mantenerse alejada de la puja.

Los ingresos de la unidad profesional de Coty, que incluyen los alisadores de pelo cerámicos GHD y el esmalte de uñas OPI, se han reducido en tres de los últimos cuatro trimestres frente a los mismos periodos del año anterior. Es cierto que parte de la culpa es de Coty, pero la división profesional es también la de crecimiento más lento en L’Oreal. No tiene mucho sentido que Unilever intente entrar ahora en el sector. El crecimiento subyacente de las ventas de la firma angloholandesa esta ya está cerca del suelo de su rango objetivo, el 3%-5%.

Comprar marcas como Clairol y Wella también va contra la estrategia de Unilever de centrarse en productos de primera calidad. Además de los jabones Dove y las cremas Pond’s, ha adquirido en los últimos años líneas de cuidado de la piel muy caras como Murad y Dermalogica. Sus llamadas marcas de prestigio registraron un crecimiento de dos dígitos en su segundo trimestre respecto al año anterior.

La unidad profesional de Coty puede encajar mejor en otra empresa europea: la alemana Henkel, que ya opera en salones con marcas como Schwarzkopf, por lo que puede conseguir un mayor ahorro de costes y tiene la oportunidad de convertirse en una de las favoritas de los centros. A Henkel le gustaría tener más productos de primera calidad, pero le falta potencia para competir con Unilever o L’Oreal. Coty no logró integrar estas marcas tras comprárselas a Procter & Gamble. Si Henkel puede hacerlo mejor, los descartes de Coty podrían encajar mejor en ella que en Unilever.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías