La incursión de Euronext por BME pinta tortuosa

Tendría que ofrecer 35,5 euros por acción, pero eso pondría a prueba su disciplina financiera

Sede de Euronext en La Defense (Courbevoie, cerca de París).
Sede de Euronext en La Defense (Courbevoie, cerca de París).

El acaparador jefe de Euronext, Stephane Boujnah, podría llevar su gira europea de fusiones y adquisiciones a España. Tras vencer a Nasdaq en la carrera por la compra de la Bolsa noruega Oslo Bors, ahora está considerando la posibilidad de chocar contra la opa amistosa de BME por parte de su rival suizo Six en una operación de 2.800 millones de euros. Con una oferta más alta podría llevarse el gato al agua, pero pondría a prueba la disciplina financiera del grupo, que cotiza en la Bolsa de París.

Mientras que el presidente de Six, Jos Dijsselhof, anunció su estrategia para Bolsas y Mercados Españoles el lunes, Boujnah aún no ha mostrado sus cartas. El momento no es el ideal: Euronext todavía está digiriendo la adquisición de Oslo Bors por unos 670 millones de euros (6.790 millones de coronas noruegas). Pero la apuesta por BME es tentadora: la Bolsa española expandiría el negocio de Boujnah a siete mercados y reforzaría su división de compensación y liquidación.

Sin embargo, una oferta competidora presentaría algunos desafíos. Para ganarse a BME, Euronext probablemente tendría que ofrecer al menos 35,5 euros por acción, en línea con la cotización actual , valorando el grupo español en unos 2.900 millones de euros, es decir, unos 2.700 millones si se contabiliza en efectivo.

La compra de Oslo Bors ya ha elevado la deuda neta de Euronext a casi 2 veces su ebitda. Para evitar un rebaja del rating por parte de las agencias de calificación crediticia, Euronext probablemente tendría que financiar la operación con una gran cantidad de acciones, diluyendo a sus propios inversores.

Y el retorno para los accionistas de Bojnah está lejos de ser atractivo. Suponiendo que puede reducir la base de costes esperada de BME para el próximo año en un 25%, un nivel más o menos en línea con anteriores operaciones del sector, conseguiría un ahorro anual de unos 30 millones de euros. Si a ello se añade el beneficio de explotación previsto por BME para 2022, 177 millones de euros, el retorno de la inversión es de un escaso 5,8%, por debajo del coste de capital de BME, que UBS estima en torno al 8%.

Boujnah tendrá que lidiar además con la política española. La oferta deberá ser aprobada tanto por el regulador bursátil español, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), como por el Gobierno.

Six ya ha conseguido apuntarse tantos en España al prometer hacer de Madrid su principal centro de operaciones dentro de la Unión Europea.

El grupo cotizado en París no puede igualar esa oferta, pero puede que tenga que comprometerse al menos a mantener los puestos de trabajo en España, en lugar de trasladarlos a otro lugar. Eso dificultaría la reducción de costes. La batalla por BME será un difícil equilibrio entre los intereses locales y la lógica financiera.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías