Los Amodio tantean el apoyo de la banca a OHL antes de decidir su entrada con el 29%

La familia mexicana ficha a KPMG y trabaja en el desbloqueo de nuevos avales para la constructora

Cartel del OHL ante las obras de reforma de la Casa Consitorial de Almería.
Cartel del OHL ante las obras de reforma de la Casa Consitorial de Almería.

La familia mexicana que se dispone a liderar el capital de OHL, encabezada por los hermanos Luis y Mauricio Amodio, se ha lanzado a tantear a la banca española y a distintas entidades internacionales para conocer el grado de apoyo financiero real que tiene la constructora de los Villar Mir y, ante todo, si las entidades habituales de OHL estarían dispuestas a respaldarla en la nueva etapa. Unas conversaciones que pueden condicionar la operación de entrada máxime cuando Fitch rebajó el mes pasado la calificación crediticia del grupo constructor de B+ a CCC+, lo que implica ya riesgo de posibles impagos.

La ayuda buscada es en forma de avales, fundamentales en el sistema circulatorio de cualquier constructora. OHL estaría teniendo serias limitaciones para acudir a concursos por el agotamiento de sus líneas, y los potenciales primeros accionistas quieren asegurarse de que la compañía contará con combustible para optar a nuevas licitaciones e ir renovando su cartera de obra (4.951 millones de euros al cierre del primer semestre). Sin avales, se estanca la contratación y esa circunstancia haría plegar velas a los inversores.

El potencial primer accionista quiere asegurarse de que la constructora tendrá respaldo financiero para licitar

Los Amodio, argumentan fuentes financieras, han contratado los servicios de KPMG para realizar esta prospección y acometer el desembarco en el capital previsiblemente con un 29% de OHL, lo que evitaría el lanzamiento de una opa. Ese paquete está valorado en 82,3 millones de euros a precios de mercado.

Con experiencia en el mercado mexicano de la construcción, a través del grupo Caabsa, el nuevo inversor se está dirigiendo esencialmente a dos entidades Santander y CaixaBank. La primera de ellas, cuentan las fuentes consultadas, es la que se ha mostrado más reacia a abrir la mano a nuevos avales conforme se ha ido agravando la crisis de OHL. Además, Bankia, Sabadell, Société Général, y Crédit Agricole también figuran entre los avalistas de cabecera del grupo.

Los hermanos Amodio y su equipo han entrado en contacto con la dirección de OHL, con la que han diseccionado la empresa actividad por actividad. Tras ello, han esbozado un plan de negocio con el que se están dirigiendo a los bancos.

El potencial nuevo propietario también habría pedido detalle sobre la política de gestión de riesgos en la contratación, a la vista de las millonarias provisiones por contratos fallidos en Catar, Turquía, Canadá o Argelia, entre otros mercados. Al respecto, OHL ha constituido un comité de contratación para poner la lupa sobre los proyectos y evitar la participación en los que puedan comprometer la rentabilidad del conglomerado.

Los nuevos inversores, con plan de negocio propio para OHL, se centran en convencer a La Caixa y Santander

La operación de entrada

OHL confirmó el 23 de octubre la existencia de negociaciones entre su primer accionista, Grupo Villar Mir (33,3%), y la familia Amodio para la entrada de esta última en el capital. Pese a asegurar que aún no había un acuerdo vinculante, la propia OHL anticipó que se acomodaría al nuevo primer accionista a través de una ampliación de capital por un máximo del 20%, en la que quedará excluido el derecho de suscripción preferente.

Junto a esta operación, con la que los Amodio alcanzarían un 16,6% del capital ampliado de OHL (tenido en cuenta el efecto de dilución), Grupo Villar Mir les vendería en torno a un 13%. Con ello, el fundador Juan Miguel Villar Mir mantendría un 20% de la empresa a la espera de una eventual remontada de la cotización, de la mano del nuevo rumbo de la empresa, para poder vender posteriormente más caro. Esa ampliación de capital, que vendría de la mano de la decisión en firme de los Amodio de ponerse al frente de OHL, deberá someterse a aprobación en una junta general de accionistas.

La empresa que dirige José Antonio Fernández Gallar ha logrado esta año oxígeno, bombona a bombona, con la extensión de la línea de avales por 313 millones que utiliza para contratar en España y el resto de Europa. El grupo de entidades concedió un primer microplazo de junio hasta septiembre, y posteriormente se ha dado luz verde a una nueva prórroga de cuatro meses que concluye a finales de enero. OHL, asesorada por JP Morgan, habría buscado ampliar la cifra a 500 millones.

En el entorno de las conversaciones se asegura que la presión de los bancos está siendo de alta intensidad en las últimas semanas en busca de acelerar el cambio en la propiedad de la constructora cotizada.

Ya el pasado agosto la CNMV interrogó a OHL sobre el modo en que alcanzaría los 3.000 millones de contratación previstos en 2019 desde los poco más de 1.500 millones conseguidos al cierre del primer semestre, un 23% más que un año antes. Fue entonces cuando la dirección desveló al regulador que estaba en negociaciones para ampliar la citada línea, que OHL tiene cubierta con un depósito de 140 millones.

Esa financiación para aportar garantías en procesos de licitación forma parte una capacidad global en avales de 3.500 millones, de los que unos 2.000 millones están activos en América.

Una línea de avales a la baja y con fuertes garantías

El consejero delegado de OHL, José Antonio Fernández Gallar, y el presidente del grupo, Juan Villar-Mir de Fuentes.
El consejero delegado de OHL, José Antonio Fernández Gallar, y el presidente del grupo, Juan Villar-Mir de Fuentes.

Control por parte de la banca. El crédito conocido en OHL como Financiación Sindicada Multiproducto fue firmado el 30 de diciembre de 2016 e incluía una línea de avales (464,5 millones) y otra de confirming (95 millones). A finales de marzo de 2017 se produjo una primera novación y se ampliaron los límites de financiación sumándose un crédito revolving de 190 millones. En posteriores negociaciones, con OHL tocada ya por rebajas de rating, fue cancelada la financiación revolving, así como la línea de confirming. La línea de avales, por su parte, se redujo a 313,7 millones. Las extensiones temporales de la misma se ofrecen ahora por trimestres y en junio de este año OHL se vio obligada a garantizar esos avales con el depósito de 140 millones en garantía (el 17% del efectivo y activos líquidos disponibles).

Reducción del perímetro. Después de la desinversión en el área de Concesiones y la venta de buena parte de los activos de OHL Desarrollos, el grupo que preside Juan Villar-Mir se centra en la construcción de obra civil y edificación, la ingeniería industrial y los servicios a inmuebles. También trata de poner en pie una nueva división para participar en el negocio concesional, incluida la construcción de las infraestructuras (proyectos greenfield), con participaciones minoritarias junto a inversores de perfil financiero.

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