Claves para entender las complejidades legales de los eSports

Esta práctica plantea numerosas dudas legales que van desde el régimen fiscal hasta el registro de jornada

Claves para entender las complejidades legales de los eSports

¿Qué relación contractual tiene un jugador de eSports con su club? ¿Cómo debe registrar su jornada laboral? ¿En qué régimen fiscal se debe encuadrar a un streamer (aquellos que retransmiten los partidos) y qué puede o no desgravarse? El auge de los eSports ha sacudido el mundo de los videojuegos y especialmente su ámbito legal, planteando dudas en numerosos terrenos como laboral fiscal o mercantil.

Una de las más comunes es el vínculo laboral entre jugadores y clubes. En este sentido, Ricardo Fortún, abogado laboralista de Ejaso ETL GLobal, recuerda que nuestra legislación no contempla una figura adaptada a esta realidad. Además, en la actualidad los eSports no son considerados como deporte, por lo que el contrato de deportista profesional queda descartado.

Por tanto, "los jugadores deben tener un contrato de trabajo preferiblemente indefinido”, afirma Fortún. Para el jurista, la relación laboral entre ambas partes está muy clara ya que el jugador está a las órdenes del club, que le indica dónde competir, entrenar y le abona un salario. Los posibles problemas adicionales que puedan surgir, matiza por su parte José A. Ramos, director deportivo del equipo Team Heretics, “se solucionan verbalmente con el jugador”

En cualquier caso, y pese a no haber una regulación específica sobre algunos de estos temas, Fortún aconseja que el club, sea cual sea su tamaño, "se asesore y haga las cosas bien para no incurrir en riesgos innecesarios”.

Registro horario

La revolución que supuso la obligatoriedad de llevar un registro diario de la jornada también afecta a los clubes de videojuegos. Aunque se presenta como una cuestión compleja en este sector, “no es tan diferente a la existente en otros puestos en los que los empleados viajan o no trabajan físicamente en una oficina”, aclara Fortún y recuerda que el hecho de trabajar desde casa "no es impedimento para llevar un seguimiento de tus horas laborales”, a través de sistemas informáticos especializados o, sencillamente, llevando un seguimiento más estrecho sobre los jugadores. 

Ahora bien, ¿qué pasa si los jugadores tienen que viajar para una competición? En este caso, Fortún recomienda al club pactar y acordar por adelantado cuántas horas al día del viaje computan como trabajadas y, por tanto, “deben ser registradas” (como por ejemplo, el tiempo dedicado al entrenamiento o a la competición).

Otro asunto espinoso son los traspasos de jugadores por clubes. A priori, y como explica el jurista, un club no puede “comprar” a un jugador o pedir una cesión. No obstante, hay fórmulas legales para resolver esta situación. La más sencilla consiste en finalizar, por un lado, el contrato laboral del club de origen del jugador y redactar uno nuevo para la nueva relación laboral en la otra entidad.

De profesión, 'streamer'

En el mundo de los videojuegos no solo habitan jugadores y clubes. Otra de las figuras profesionales que tienen una presencia significativa son los streamers, que son los comentaristas de los partidos. Estos no están necesariamente contratados por los clubes, sino que ejercen como autónomos y cuelgan sus vídeos en plataformas como Youtube o, mayoritariamente, Twitch (web de contenidos multimedia especializada en videojuegos). 

Sobre esta figura, uno de los aspectos que más dudas genera es el fiscal. Al tratarse de un sector de reciente creación muy diferente al tradicional, las instituciones laborales no se han adaptado totalmente a este tipo de profesiones. De hecho, al darse de alta como autónomos, muchos de los streamers aparecen registrados bajo la etiqueta de artistas o toreros.

No obstante, la Dirección General de Tributos se ha pronunciado en alguna ocasión sobre bajo qué epígrafe debe encajarse la actividad económica de estos profesionales, señalando la de producciones cinematográficas como la más indicada. Asimismo, todos los ingresos que reciba en concepto de publicidad deberán registrarse bajo el apartado de publicidad.

"A día de hoy no hay un marco regulatorio sobre esta materia, es nuevo para los funcionarios y para el sector así que tenemos que ir encajándolo a medida que se va haciendo", señala Sabela Botana, abogada fiscalista en Ejaso ETL Global. No obstante, hay consenso en una afirmación: "lo que hace un comentarista de eSports es una actividad económica que debe tributar en su declaración de la renta". Así, y como explica la letrada, desde el primer momento en el que empiezas a hacer una actividad económica (ganar dinero en baso a tus propios recursos) nace la obligación de registrar los ingresos que acumulas.

¿Qué debe hacer por tanto un profesional de este perfil? Para Botana, lo más prudente es "llevar un control constante de los ingresos y gastos, emitir facturas y registrarlo en un libro registro y guardarlo para la Agencia Tributaria durante cuatro años, para presentarlo en caso de posible inspección", aconseja.

Los regalos que reciben estos profesionales también plantean dudas. En estos casos, el streamer "debe analizar el marco en el que percibe dicho presente", aclara la jurista. Así, si el regalo es fruto de una relación laboral, como por ejemplo una silla gamer o la contraseña de un juego a punto de ser lanzado para probarlo con antelación y promocionarlo, se debe señalar como retribución en especie. Si, en cambio, el regalo tiene un origen alejado de lo puramente laboral, no podrá ser catalogado como tal.

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