Energía

Repsol gana 1.466 millones, un 32,5% menos por la caída del precio del petróleo

El resultado de los nueve primeros meses de 2018 incluía unas plusvalías de 344 millones por la venta de su participación en Naturgy

Sede de Repsol en Madrid.
Sede de Repsol en Madrid.

Repsol obtuvo un beneficio neto de 1.466 millones de euros en los primeros nueve meses del año, frente a los 2.171 millones del mismo periodo del ejercicio anterior, lo que supone una caída del 32,5%. La compañía ha explicado que el resultado del año pasado incluía una plusvalía de 344 millones registrada tras cerrar, en mayo de 2018, la venta de su participación en Naturgy. Los resultados del tercer trimestre registrados por la petrolera superaron la previsión de los analistas al ganar 522 millones de euros frente a los 475,7 millones que esperaba el consenso de Bloomberg. 

Además, la valoración de los inventarios de hidrocarburos que la compañía almacena fue mayor entre enero y septiembre de 2018 debido a unos precios del crudo y del gas superiores a los de este año, lo que supuso un efecto de 329 millones de euros.

El beneficio neto ajustado, que mide la marcha de los negocios de la compañía, ya que excluye el citado efecto de valoración de los inventarios, se situó en 1.637 millones de euros, frente a los 1.720 millones logrados en el mismo periodo de 2018, lo que supone una caída del 4,8%.

"Repsol demostró su capacidad de generación de valor y adaptación para lograr estos resultados, en un contexto marcado por la caída de los precios de las materias primas respecto a 2018, con un entorno débil para el refino y la actividad de Libia suspendida durante parte del año", explica la compañía en un comunicado.

En lo que respecta a las materias primas, el crudo Brent se negoció a una media de 64,6 dólares por barril entre enero y septiembre, con un descenso superior al 10% respecto a la cotización media del mismo periodo de 2018. El crudo WTI tuvo un precio medio un 15% más bajo, 57,1 dólares por barril, mientras que el gas Henry Hub se situó en una media de 2,7 dólares por MBtu, con un descenso del 7% respecto a los nueve primeros meses de 2018.

En este contexto, Repsol destaca que ha continuado generando valor y ha incrementado su flujo de caja operativo en un 22% durante el año, hasta los 4.074 millones de euros. En palabras de su Consejero Delegado, Josu Jon Imaz, “en un entorno macroeconómico más débil, el robusto desempeño del flujo de caja de Repsol muestra la solidez de nuestra estrategia”.

Esta "fortaleza de la caja libre" llevó, el pasado julio, al consejo de Administración de la petrolera a  proponer a la próxima Junta General aumentar la retribución al accionista a través de una amortización de un 5% del capital social a 31 de diciembre de 2018, lo que se añadirá a las amortizaciones realizadas con motivo de los diferentes scrip dividend.

La decisión se suma a la mejora acordada para el dividendo que, con un incremento anualizado del 8% respecto a 2017, alcanzará 1 euro bruto por acción en 2020, bajo la fórmula del scrip dividend y la reducción de capital correspondiente para evitar cualquier dilución.

El negocio de Upstream (Exploración y Producción) logró en los nueve primeros meses del año un resultado de 864 millones de euros, frente a los 1.015 millones de 2018, influido por los menores precios del crudo y del gas, y por las paradas de producción en Libia. Las medidas de eficiencia y digitalización implantadas por la compañía permitieron que el negocio pudiese adaptarse con éxito a este contexto y continuase generando valor.

La producción media de los primeros nueve meses del año se situó en 702.000 barriles equivalentes de petróleo al día (bep/d), frente a los 713.000 bep/d del mismo periodo del año anterior. Esta menor producción se explica, principalmente, por las interrupciones temporales de la actividad en Libia, los trabajos de mantenimiento en Trinidad y Tobago, la desinversión en Midcontinent (Estados Unidos) y el vencimiento de la licencia Jambi Merang (Indonesia). 

En cuanto al negocio downstream (Refino, Química, Movilidad, Lubricantes, GLP, Trading, Mayorista de Gas, y Repsol Electricidad y Gas), la petrolera obtuvo un resultado de 1.087 millones de euros, en línea con los 1.098 millones que registró entre enero y septiembre del año anterior. Las áreas de Química, Perú, Trading y Movilidad tuvieron un comportamiento más positivo, mientras que la actividad de refino se vio influida por un entorno internacional adverso.

En este último negocio, las paradas programadas realizadas en las refinerías de Bilbao y A Coruña, con una inversión conjunta de 112 millones euros, permitieron incorporar mejoras tecnológicas, en eficiencia energética y seguridad. La compañía realizará en noviembre en Puertollano la última parada programada del año para asegurar la disponibilidad máxima de sus instalaciones una vez que entre en vigor, el 1 de enero de 2020, la nueva normativa internacional de combustibles marítimos (IMO), que beneficiará competitivamente a Repsol.

En cuanto a la generación eléctrica, Repsol anunció el 1 de julio la incorporación a su cartera de activos de tres nuevos proyectos renovables, dos eólicos y uno solar, que una vez desarrollados sumarán una capacidad de, aproximadamente, 800 MW, equivalente al suministro de electricidad anual de unos 650.000 hogares.

Una vez puestos en marcha estos proyectos, sumados a los de Valdesolar (Badajoz) y WindFloat (Portugal), cuya instalación ha comenzado este mes, y a sus actuales activos (2.952 MW), Repsol alcanzará el 90% de su objetivo estratégico de capacidad de generación baja en emisiones, estimado en alrededor de 4.500 MW en el año 2025.

La compañía avanzó también en sus objetivos de comercialización de electricidad y gas, donde cuenta ya con más de 965.000 clientes que se benefician de una oferta atractiva y única en el mercado, con soluciones digitales de vanguardia y ventajas exclusivas. Además, la electricidad comercializada por la compañía está certificada como 100% de bajas emisiones.

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