Canarias

El comercio electrónico de las islas pide soluciones para un sector que no despega

El sector pide el mismo descuento para mercancías que para residentes, aunque el Gobierno cree que eso implica hacer competencia desleal al comercio

Almacén de logística. Pocos de esos paquetes van a Canarias.
Almacén de logística. Pocos de esos paquetes van a Canarias.
Las Palmas de Gran Canaria

“Ayudas al transporte. Igual que ocurre con ese 75% de descuentos en los vuelos, el de mercancías también debería tener esa subvención, para así fomentar el tráfico de productos de los vendedores canarios hacia fuera”. Es una de las soluciones que propone Edgar Aldaz, fundador de 2mcgroup.com, agencia de comercio electrónico de referencia en las islas.

Desde hace años, aquellos que han querido vender sus productos desde Canarias, se han encontrado con una serie de hándicaps. La mayoría derivados del aumento de los costes que deben asumir por vender desde las Islas, gastos logísticos que no tienen sus competidores en la península o en Europa. “A lo que hay que añadirle unos tiempos de espera más largos. En igualdad de condiciones de producto, está claro cual es el resultado”, añade Aldaz, “muchos asumen un margen de beneficio menor, a veces, incluso sin margen para no perder clientes”.

“Subvencionar esos costes implicaría una competencia desleal al comercio presencial y centros logísticos que sí pagan. No es tan sencillo, hay que buscar un equilibrio entre el online y el físico”. Es la respuesta del Gobierno de Canarias a este planteamiento. “Entendemos que tiene que haber igualdad de herramientas y de oportunidades”, afirma David Mille, director general de Comercio del ejecutivo regional.  

A mediados de 2017, el Gobierno, puso en marcha la conocida como ley del bajo valor por la que se fijaba en hasta 150 euros el tráfico de bienes en las Islas que quedaban exentas de IGIC. “Esa ley ha sido un fracaso, no han sabido ejecutarla”, expone el experto en ecommerce, Edgar Aldaz. “El comprador online sigue con los mismos problemas. Pese a que se ha eliminado el DUA en esa franja, hay otro proceso administrativo que cobra el operador logístico y, por tanto, el usuario sigue sin recibir un producto libre de cargas en su domicilio”.

El Gobierno regional entiende que esa ley debe someterse a un debate más profundo porque “hay muchos sectores implicados, como los agente de aduanas, los importadores, la Consejería de Hacienda, incluso Bruselas por su regulación en el ámbito comunitario”. “No podemos ser específicos para lo bueno y que nos equiparen al resto de los territorios para lo que a nosotros no nos conviene”.

Para los expertos en logística, el gran problema para las pequeñas y medianas empresas que quieren poner un ecommerce en el resto de España y Europa está en la exportación. “Un producto de comercio electrónico normal necesita un ticket medio de venta de 30-50 euros, en Canarias sube a 100 euros por los gastos logísticos: el transporte más la industria aduanera” explica José María Jiménez, de Correos Express. 

Ellos entienden que la solución pasa por “ pedirle a las administraciones que regulen y simplifiquen al máximo el trámite de transporte, de aduanas con la península y el espacio IVA. Un acuerdo entre administraciones sería lo ideal”. 

Según datos del Gobierno canario, en las Islas se demandan más servicios online que intercambio de productos. En esto último va por detrás de la media nacional y europea, en lo primero vamos por delante. “En es esa diferencia hay dos elementos: el tema logístico y la tramitación administrativa que hacen que el consumidor se desanime”, señala el director de Comercio, “por eso, una buena opción es establecer un mercado online en Canarias. Dotar al empresario canario de las herramientas necesarias para que pueda participar en los marketplaces para su negocio regional”.

Las ventas por internet en España han crecido alrededor de un 20% en 2018, según el Instituto Nacional de Estadística, con 8,5% más de volumen de negocio. Los que mejor conocen este sector de la economía señalan que ese crecimiento será aún mayor porque “los mejores clientes están por llegar”. “Los que compran ahora, los de 20 a 45 años, no son los que nacieron con la tecnología en la mano”, apunta Edgar Aldaz. “Los millenials están entrando ahora en esa franja y ellos no requieren un proceso de adaptación. Y hay que sumarle que los nuevos emprendedores”.

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