Lantania (antes Isolux) lanza su plan de internacionalización y se abre a nuevas compras

Anticipa un año el cumplimiento del plan estratégico y prevé ingresos por 100 millones este año, con meta de alcanzar los 200 millones en 2022

Sede central de Lantania en Madrid.
Sede central de Lantania en Madrid.

Con un equipo directivo procedente de constructoras que salieron malparadas de la crisis, como Isolux y Velasco, la joven Lantania asegura conocer el terreno que no debe pisar si quiere evitar errores del pasado cometidos por el sector de las infraestructuras. El grupo ha cumplido su primer año de vida y su presidente, Federico Ávila, ha asegurado esta mañana ante los medios de comunicación que la empresa va ya un ejercicio por delante en el cumplimiento de los objetivos fijados en el plan estratégico.

Las claves para el nuevo crecimiento van a ser la internacionalización, diversificación hacia actividades como la energía y el agua, y nuevas adquisiciones. Pero la prudencia, asegura el primer ejecutivo, es la guía.

Lantania, creada a partir de las cenizas de Isolux, estima un cierre de 2019 con 100 millones de facturación, desde los 58,5 millones de 2018. El ebitda esperado es de 10,1 millones, que mejora un 31% los 7,7 millones del pasado ejercicio y está por encima de los 9,1 millones presupuestados.

La constructora ha firmado contratos por 125 millones en los últimos 12 meses, de los que un 55% proceden ya de las Administraciones Públicas una vez que entraron en juego las certificaciones para licitar

Ávila, acompañado por los primeros ejecutivos de las distintas áreas de actividad, ha explicado que la diversificación de Lantania hacia la construcción y conservación de infraestructuras relacionadas con el ciclo del agua, energías renovables y la propia construcción residencial, además de la obra relacionada con viales, busca soportar un alto margen de ebitda, actualmente del 10%.

Esta empresa con sede en Madrid ha firmado contratos por 125 millones en los últimos 12 meses, de los que un 55% proceden ya de las Administraciones Públicas (principalmente de Adif, Aena y de la Dirección General de Carreteras) una vez que entraron en juego las certificaciones para licitar. La cartera de contratos tiene un volumen de 270 millones y se prevé una cartera por ejecutar cercana a los 300 millones al cierre de 2020.

Sobre el salto al exterior, Ávila ha marcado tres fases. Lantania ha comenzado su aventura internacional con dos licitaciones en Europa del Este y la intención de presentar oferta por otros dos proyectos antes de que concluya el año. El entorno de la UE, con foco especial en el Norte y el Este, es el primer terreno a conquistar. El estreno con adjudicaciones en este área se espera a lo largo de 2020.

La segunda fase de salida al exterior está proyectada para 2020 con el salto a Latinoamérica, donde se aspira a las primeras adjudicaciones entre 2021 y 2022. Y la tercera etapa se centrará en Estados Unidos y Canadá, donde se quiere poner pie en 2022.

Lantania tendrá presencia local en esos países, pero pretende tejer una red de alianzas con jugadores locales y pujar, por el momento, por contratos de un volumen no superior a los 100 millones de euros.

El salto al exterior se ha diseñado en tres fases, con el Norte y Este de Europa como primer objetivo. Después vendrá el desembarco en América

Con el plan estratégico abierto para la actualización de objetivos, la constructora prevé un alza del 20% en los ingresos en 2020, alcanzando los 120 millones, y se ha fijado los 200 millones de cifra de negocio como reto para 2022 (el plan estratégico fijaba 140 millones de facturación para ese ejercicio).

Negocios en crecimiento

En el capítulo de la diversificación, Lantania y la promotora Gestilar han constituido Gestilar Construcciones, en la que se reparten el capital en un 51% y 49%, respectivamente, para ejecutar la cartera de suelo de la propia Gestilar en España y Portugal. Esta asciende a 150 millones de euros, según estimaciones desveladas esta mañana, y cuenta con 1.000 viviendas por levantar.

El presidente de Lantania ha comentado que ya se están ejecutando dos promociones en Madrid, valoradas en 30 millones, que han sido subidas a la cartera de Lantania: "Solo iremos sumando a nuestra cartera las promociones que empiecen a ejecutarse", ha subrayado. Estas promociones en marcha están en el área madrileña de desarrollo de Valdebebas, con 150 viviendas, y en el polígono de Las Mercedes, también en Madrid, donde se construirán otras 52 viviendas

A la espera de que fructifique la alianza con Gestilar, Lantania debe ya el 36% de sus ingresos en 2019 a las actividades de Energía y servicios de conservación. En el primer caso, Lantania tiene ya en construcción 95 MW fotovoltaicos para terceros en España y contrata en las áreas de transmisión y distribución. En el tanteo de oportunidades, la española busca oportunidades en Estados Unidos de la mano de una constructora especializada en proyectos llave en mano, de la que se ha eludido dar la identidad.

"No descartamos la generación a través de proyectos eólicos y fotovoltaicos", ha concretado el primer ejecutivo de Lantania, quien también ha reconocido que la expansión internacional está más centrada por el momento en los proyectos de agua o ferrocarril.

Una vez adquirida la rama de obra pública de Velasco, operación que incluyó un 19% del capital de la concesionaria de la A31, Lantania se abre a la compra de nuevas empresas complementarias utilizando para ello la propia generación de caja: "Nuestro plan no contempla una ampliación de capital ni incrementar la deuda para el crecimiento inorgánico", ha remarcado el director financiero del grupo, Andrés Álvarez. Pese a que la participación en la A31 no está en venta (le restan 8 años de explotación por delante), Lantania solo estará en el mercado concesional como constructora y de la mano de fondos: "Solo participaríamos con posiciones muy minoritarias en el capital si fuera necesario", se ha comentado esta mañana a los medios.

Apoyo financiero

Un 46% de capital de Lantania está en manos del equipo directivo, mientras el 54% restante pertenece a un fondo español del que no ha trascendido mayor información. "Ganamos dinero prácticamente desde el primer momento y funcionamos con el criterio de la generación de caja", han explicado Ávila y Álvarez. El flujo de caja obtenido en 2018 fue de 10 millones y el beneficio alcanzó los 5 millones de euros, lo que ayudó a una reducción de un tercio de la deuda. Lantania culminó 2018 con un ratio de deuda de 2,3 veces su ebitda y la meta es bajarlo a dos veces este año.

La empresa partió con una financiación sindicada de Bankia, Santander y La Caixa, y asegura haber obtenido el respaldo del mercado de caución para los avales. En la actualidad cuenta con 30 millones para garantizar nuevas adjudicaciones. De este modo, el margen de contratación es de unos 600 millones si se tiene en cuenta que las garantías suelen ser del 5% del montante de la adjudicación.

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