Derrochar en Tiffany es un lujo asequible para LVMH

La operación le permitiría lanzar un guante a sus rivales

Derrochar en Tiffany es
un lujo asequible para LVMH

Bernard Arnault ha sucumbido al encanto de Holly Golightly. LVMH, el gigante de los artículos de lujo del magnate francés, pretende adquirir Tiffany & Co. El añadir esta cadena de joyerías a una cartera que incluye a Christian Dior y Moet & Chandon sería un lujo asequible. Y también le permitiría lanzar un guante a sus rivales.

Ocho años después de hacerse con Bulgari, Arnault parece listo para ampliar su colección de joyas. LVMH tuvo que pagar una prima del 60% para comprar la marca italiana. Tiffany tiene además el valor añadido de que es una de las escasas empresas que realmente cotiza en Bolsa en un sector lleno de marcas controladas por sus fundadores. Y también aumentaría la presencia de LVMH en Estados Unidos.

Según The Financial Times, el grupo valorado en 215.000 millones de dólares realizó una oferta a Tiffany de 14.500 millones de dólares, una prima del 22% con respecto a su valor de mercado del pasado viernes, pero un 30% más que su precio medio en las últimas semanas. Aunque es probable que la empresa estadounidense la rechace, Arnault podría permitirse elevar su oferta. Una oferta de 16.500 millones –unas 16 veces el ebitda previsto de Tiffany este año –dejaría la deuda neta de LVMH muy por debajo de 2 veces su ebitda. Sin embargo, ese precio podría amilanar a los inversores de LVMH. Se prevé que las ventas de Tiffany crecerán a un ritmo más bajo que las del grupo francés. Sin unos ahorros de costes significativos, la rentabilidad del capital invertido de LVMH sería inferior al 4% hacia 2021, según cálculos de Breakingviews basados en estimaciones de Refinitiv.

Arnault podría salirse con la suya y pagar menos. Pero es poco probable que sus rivales se queden de brazos cruzados. La compra de Tiffany sería un desafío directo para Richemont, el propietario de Cartier. También privaría a Kering de un posible objetivo para reducir su dependencia de Gucci, que está perdiendo impulso. Como decía Holly Golightly en Desayuno con diamantes, “No te puede pasar nada muy malo” en Tiffany. Los accionistas de los posibles pretendientes de la empresa confían en que tenga razón.