Hacienda reclama 10 millones a McKinsey por varias infracciones fiscales

Pide 8,7 millones por impuestos no pagados y 1,2 millones en multas, aunque la firma confía en que no tendrá que pagarlos

Fachada de una de las sedes de McKinsey, en una imagen de archivo.
Fachada de una de las sedes de McKinsey, en una imagen de archivo. Getty

La consultora McKinsey & Company obtuvo en España un resultado negativo de 9,08 millones en 2017 (último ejercicio del que se tienen datos) según las cuentas anuales de la compañía, depositadas recientemente en el Registro Mercantil. Estas pérdidas se unen a los 7,9 millones perdidos en 2016. En total, un resultado negativo de 17 millones en los últimos dos ejercicios que contrasta con el crecimiento experimentado en la cifra de negocios: ingresó 175 millones en 2017 frente a los 118 de un año antes, el 48% más. Por mercados geográficos, el 36% de los ingresos de la consultora procedieron del extranjero, lo que supone una mejora de dos puntos porcentuales.

Dentro de las cuentas anuales, acompañadas del informe de auditoría (realizado por la Grant Thornton), se detalla que la firma se encuentra inmersa en varios litigios con Hacienda que le reclama en total 9,8 millones de euros por cometer varias infracciones fiscales relacionadas con el impuesto de sociedad y el impuesto sobre el valor añadido.

En concreto, en abril de 2016 “se inició una inspección fiscal cuyo alcance incluyó el impuesto sobre sociedades de los ejercicios 2011 y 2012, y el impuesto sobre el valor añadido del 2012. En julio de 2018 la Administración notificó la resolución final por importe de 8,7 millones de euros”, señala el documento. Posteriormente, en agosto de 2018 McKinsey presentó un recurso de revocación y mientras la resolución se encuentra apelada realizó el pago de la cantidad total reclamada.

A esta cantidad se le añaden 1,2 millones adicionales en conceptos de multas, ya que el informe señala que en noviembre de 2018 “se recibió la resolución del procedimiento sancionador solicitando multas por un importe total de 1,2 millones de euros”. A cierre de 2017 McKinsey no ha realizado ninguna provisión dado que “aunque el resultado es incierto, de acuerdo con la información disponible, los asesores fiscales de la compañía y del administrador único estiman que el resultado será favorable”.

Fuentes de la empresa consultadas por este diario explican que “McKinsey es una firma global que continúa creciendo en España y marca una diferencia significativa para sus clientes. Cuando nuestros ingresos crecen, a menudo elegimos invertir para cumplir con las expectativas de nuestros clientes. Siempre pagamos los impuestos correspondientes y este asunto aún no está resuelto. En cualquier caso estamos convencidos de que se resolverá favorablemente”.

Igualmente, el el informe de cuentas anuales McKinsey señala que todavía tiene abiertos a inspección los ejercicios 2013 y siguientes del impuesto sobre sociedades y los ejercicios 2014 y siguientes para los demás impuestos que le son de aplicación. La compañía considera que “se han practicado adecuadamente las liquidaciones” de los mencionados impuestos, por lo que “aun en el caso de que surgieran discrepancias en la interpretación normativa vigente por el tratamiento fiscal otorgado, los eventuales pasivos resultantes no afectarían de manera significativa a las cuentas anuales”.

Del mismo modo, el auditor incluyó una salvedad en su informe dado que McKinsey no reveló los sueldos de los administradores y la alta dirección. “La memoria adjunta no contiene la información requerida por el plan general de contabilidad relativa al desglose de las remuneraciones de cualquier clase devengadas en el ejercicio por el administrador único y por el personal de alta dirección, así como la información sobre anticipos y créditos otorgados, obligaciones contraídas por pensiones o pagos por primas de seguro de vida con el administrador único y la alta dirección”, le afea Grant Thornton. De hecho, en los estados financieros de 2016 el auditor ya incluía una salvedad por la misma cuestión.

Fondo de maniobra positivo

Al cierre del ejercicio 2017, McKinsey presentaba un fondo de maniobra positivo de 2,4 millones de euros y unos fondos propios positivos de 5,3 millones, por lo que el administrador único formuló las cuentas anuales bajo el principio de empresa en funcionamiento. Este punto es importante ya que en 2016 la empresa contaba con un fondo de maniobra negativo de -2,7 millones y, “como consecuencia de las pérdidas acumuladas que habían deteriorado la situación financiera y patrimonial”, a finales de 2016, la presentaba una fondos propios de -626.347 euros, incurriendo en causa de disolución. Para revertir esta situación, en septiembre de 2017, la junta general de socios aprobó una aportación de capital por 15 millones.

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