La implosión de la tecnología de EE UU da opciones al capital riesgo europeo

Puede haber un problema sistemático de sobrevaloración en Norteamérica

Mano del robot humanoide AILA.
Mano del robot humanoide AILA.

Los capitalistas de riesgo europeos a veces bromean diciendo que son funcionarios con pretensiones, ya que las agencias gubernamentales siguen siendo los mayores contribuyentes de muchos fondos. Los retornos son históricamente anodinos en comparación con los de EE UU, que también recaudaron cerca de cinco veces más capital que los 10.000 millones de dólares de Europa en 2018.

Sin embargo, el déficit transatlántico podría estar cerrándose, ya que las optimistas valoraciones privadas de las empresas respaldadas por el capital riesgo de EE UU se están desplomando. Las acciones de Uber, Slack (mensajería) y Peloton Interactive (equipamiento para ejercicio) han bajado un 25% de media este año desde su salida a Bolsa. La matriz de WeWork, The We Company, ni siquiera llegó tan lejos.

Los datos presentados en el Venture Capital Forum de la semana pasada en París por el Fondo Europeo de Inversiones, uno de los financiadores públicos de los fondos de capital riesgo del bloque, implican que puede haber un problema sistemático de sobrevaloración en Estados Unidos.

Los unicornios de las TIC de EE UU, o empresas respaldadas por el capital riesgo en el sector de las tecnologías de la información y la comunicación valoradas en 1.000 millones de dólares o más, han recibido históricamente una valoración de aproximadamente 5,5 veces la cantidad de dinero de riesgo invertido en el momento en que alcanzaron ese hito. Pero cuando sus mecenas lograron sacar su dinero, el múltiplo se redujo a unas 4,5 veces, según el conjunto de datos utilizado por el Fondo Europeo de Inversiones, que se remonta a hace más de una década.

En Europa, ocurre lo contrario: las empresas de TIC más importantes del bloque tenían un valor de casi 5 veces el capital invertido en el momento en que alcanzaron el estatus de unicornio, y sus mecenas salieron en un múltiplo de 5,5 veces el capital invertido. La conclusión es que las valoraciones de las tecnológicas no cotizadas europeas están más cerca de la realidad que las de EE UU.

O al menos esa es la esperanza de muchos de los asistentes al Foro de Capital Riesgo. La teoría es que la fuerza histórica de EE UU –toneladas de dinero en efectivo– es ahora una debilidad, ya que las startups están hinchadas y sobrevaloradas. En Europa, por el contrario, hay menos dinero persiguiendo cada oportunidad prometedora, lo cual es un buen augurio para los beneficios.

Los inversores en tecnología del Viejo Mundo siguen enfrentándose a retos singulares, como el lento crecimiento del PIB y un mosaico de más de 30 economías con diferentes normas e idiomas. Esa es en parte la razón por la que el gran capital riesgo se ha mantenido alejado históricamente. Pero los datos sugieren que esos obstáculos son superables: los rendimientos del capital riesgo en Europa y Estados Unidos han estado entre el 15% y el 20% en los últimos años, según los datos presentados por Anne Glover, de Amadeus Capital Partners, en el foro. A mediados de los noventa, había una brecha de 20 puntos porcentuales. La implosión de la tecnología estadounidense es una oportunidad para el capital riesgo europeo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías