Las previsiones de Ericsson para el 5G son demasiado prudentes

Podría ser más optimista dada la situación de Huawei en EE UU

Líneas de fibra de un sistema de antenas 5G de Ericsson.
Líneas de fibra de un sistema de antenas 5G de Ericsson.

Teniendo en cuenta su importancia para el 5G, Ericsson tiene importantes problemas de confianza en sí mismo. La firma sueca de 27.000 millones de euros ha elevado un 10% sus previsiones de ventas para 2020 gracias al equipo móvil superrápido que supuestamente dará vida al internet de las cosas. Con el líder del mercado chino Huawei lastrado por el presidente estadounidense Donald Trump, parece un alza demasiado prudente.

Al igual que en el caso de su homólogo escandinavo Nokia, las últimas dos décadas han sido sombrías para los inversores de Ericsson, que han tenido que ver firmas como Apple y Samsung arrasar con el mercado de los teléfonos móviles. De ahí su alegría por los retazos de buenas noticias de ayer.

Las ganancias operativas ajustadas del tercer trimestre casi se duplicaron hasta los 6.500 millones de coronas suecas (600 millones de euros) sobre la base de 57.000 millones de coronas (5.300 millones de euros) de ingresos, lo que representa un aumento del 6% respecto al año anterior, debido principalmente a que las compañías telefónicas desean redes 5G más rápidas. Sin embargo, incluso después de saltar ayer un 6% en Bolsa, la empresa solo vale una décima parte de lo que valía a principios de siglo.

Por supuesto, es poco probable que se recuperen tales alturas. Pero hay indicios de que el consejero delegado, Borje Ekholm, ha cambiado las cosas en una empresa que tiene historial de objetivos incumplidos. Huawei consiguió el 31% del mercado global de infraestructuras móviles el año pasado, solo por debajo del 27% de Ericsson, según el proveedor de datos IHS Markit. A Nokia, también valorada en unos 27.000 millones de euros, le está costando mantener el ritmo, con un 22%.

Sobre la base de ese reparto y de la predicción del organismo de la patronal GSMA Intelligence de que las empresas de telecomunicaciones gastarán 94.000 millones de euros (104.000 millones de dólares) en equipos listos para el 5G el año que viene, las ventas de Ericsson en 2020 podrían ascender a 25.000 millones de euros (28.000 millones de dólares). Eso es casi un 20% más que el objetivo de ventas revisado de Ekholm.

Y hay dos buenas razones para pensar que Ericsson puede ganar cuota de mercado. El primero son los intentos de Trump de vetar a Huawei por motivos de seguridad de la información. Ericsson también parece haber hecho elecciones inteligentes de tecnología, centrándose más que Nokia en el mercado de las antenas de radio de la red 5G.

A su vez, esto podría hacer que la firma sueca encaje perfectamente con Cisco Systems (que vale 197.000 millones de dólares, 177.000 millones de euros), que opera las redes que sustentan la infraestructura móvil, si los accionistas de esta última coinciden con la Casa Blanca en la necesidad de un adalid del 5G estadounidense. Para Cisco, con sus 12.000 millones de dólares de efectivo y 19.000 millones de ebitda el año pasado, Ericsson –incluso después de la subida de ayer– sería poco más que un sabroso bocado.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías