General Electric transfiere valor de sus empleados a sus accionistas

Pretende frenar los costes de sus planes de pensiones

Logotipo de General Electric, en su sede, en Boston (Massachusetts, EE.UU.).
Logotipo de General Electric, en su sede, en Boston (Massachusetts, EE.UU.).

U n nuevo plan de GE para frenar los costes de sus planes de pensiones debería facilitar la vida al grupo y a sus inversores; no tanto a sus empleados.

El principal problema de GE es su artrítico balance: los cambios esbozados el lunes ayudarán. Unos 20.000 empleados englobados en los denominados regímenes de prestaciones participarán a partir de ahora en los menos generosos planes de pensiones contributivas que se han convertido en la norma. Esto, junto con otros cambios, ayudará a reducir su déficit de pensiones en hasta 8.000 millones de dólares.

El CEO, Larry Culp, quiere bajar su endeudamiento, de 54.000 millones a finales de junio, a unos 30.000 millones, y la empresa afirma que la renovación de los planes de pensiones ayudará al reducir la deuda neta. Parte de ese beneficio viene de antes. Unos 5.000 millones en contribuciones para pensiones provendrán de las ventas de activos y acciones de la empresa de servicios petroleros Baker Hughes, anunciadas antes. Culp está invirtiendo ese dinero en reducir el déficit de pensiones, de 27.000 millones , en lugar de pagar otro tipo de deudas, lo que puede explicar por qué la acción apenas se haya movido con la noticia.

Esta transferencia de valor de los empleados a los accionistas es algo incómoda, pero necesaria. Los accionistas ya han sufrido un recorte del dividendo y la acción ha bajado un 30% desde que Culp asumió el mando, hace un año. Los directivos y sus egos también se han visto afectados por la venta de divisiones. Que algunos empleados renuncien a beneficios futuros –a los que sus colegas más jóvenes nunca podrán aspirar– no es tan mezquino.

GE no está sola. Las 100 mayores empresas de EE UU tenían 215.000 millones en obligaciones de pensiones sin financiar a finales de 2018, según Milliman: un tercio menos que dos años antes. Dado que los déficits de pensiones pueden variar con los tipos de interés, los rendimientos bursátiles y la esperanza de vida, son una forma problemática de carga en el balance. Las deudas de GE solo parecen haber ganado algo de manejabilidad, pero al menos son más predecibles.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías