El consumo echa el freno y reduce al 2% el crecimiento del segundo trimestre

Los hogares aumentan el ahorro y recortan el gasto, mientras el sector exterior salva las cifras del PIB

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La desaceleración de la economía fue más pronunciada en el segundo trimestre de lo que se calculaba. El ritmo de crecimiento bajó al 2% interanual, dos décimas menos que en el trimestre precedente, según ha publicado hoy el INE, que ha revisado a la baja una décima el dato adelantado a finales de julio.

Es la primera vez desde 2014 que la economía crece a un ritmo interanual tan suave, en un año 2019 en el que las señales de desaceleración han llevado a los bancos centrales a retomar las medidas de estímulo económico. Aunque la guerra comercial está detrás de buena parte del cambio de percepción entre los economistas, lo cierto es que en España ha flojeado la demanda nacional.

Ésta ha pasado de aportar 1,9 puntos de crecimiento en el primer trimestre del año  (y 3,1 hace 12 meses) a apenas uno, la peor cifra desde principios de 2014. Este frenasz se ha visto compensado porque la demanda exterior ha mejorado, aportando otro punto de crecimiento. No se comportaba de forma tan positiva desde finales de 2016. Ello ha sido posible gracias a un alza del 2,2% interanual en las exportaciones, frente a apenas un 0,3% entre enero y marzo. Las importaciones, por el contrario, retroceden un 0,7% sobre el año pasado.

Menos consumo familiar y más ahorro

En términos trimestrales, el PIB ha crecido un 0,4%, una décima menos que el trimestre anterior, con una demanda nacional que roza la contracción: pasa de crecer un 0,3% a solamente un 0,1%, con la inversión y el consumo parados. El gasto en formación de capital fijo está estancado (creció un 0,8% el primer trimestre), y la inversión en equipo baja un 0,4%. La inversión en vivienda, por el contrario, mantiene sus tasas de crecimiento en el 0,5%. El consumo de los hogares, por su parte, pasa de crecer el 0,2% al 0% intertrimestral, y respecto al año pasado apenas sube un 0,6%, cinco décimas menos que hasta marzo.

Mientras, la tasa de ahorro de los hogares se situó en el 8,7%, dos puntos más que en el primer trimestre y el valor más alto desde 2013, ajustando el dato por efectos estacionales y de calendario. En los tres primeros meses del año, la renta disponible bruta de los hogares se situó en 218.205 millones de euros, un 5,8% más que el año pasado, pero el gasto solo repuntó un 2,1%, hasta los 175.935 millones. De esta manera, el ahorro alcanzó los 41.984 millones, por encima de los 33.513 millones del segundo trimestre de 2018.

La inversión de los hogares se redujo, por su parte, un 4,2%, hasta los 8.270 millones, lo que equivale al 5,4 % de la renta disponible una vez eliminados los efectos estacionales y de calendario, dos décimas menos que en el primer trimestre.

Alza del empleo

Los hogares han seguido aumentando sus ingresos a pesar de que se ha frenado la creación de empleo, de 446.000 puestos de trabajo a tiempo completo en los últimios 12 meses. El crecimiento es del 2,5%, superior al del PIB pero dos décimas inferior al del primer trimestre. La desaceleración en términos trimestrales es de una décima, al 0,5%. En construcción el empleo crece al 5% interanual, y en servicios, al 2,7%. En industria aumenta un 1,4%.

Los ingresos de los asalariados han crecido un 5,2%, dos décimas más que el trimestre anterior, a causa tanto del aumento del empleo como del alza en un 2,4% de la remuneración media por asalariado, cinco décimas más que hasta marzo. Los costes laborales unitarios, así, aumentan un 2,8%.

Pese al frenazo en el PIB real (que tiene en cuenta el efecto de los precios), el PIB nominal (que no lo computa) ha aclerado hasta el 3,9% interanual, el mejor dato desde 2018. Esta discrepancia es posible porque el INE ha calculado el deflactor del PIB (la cifra que sirve para ajustar el crecimiento a la inflación) hasta el 1,8%, seis décimas más.

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